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Una publicación sobre discapacidades visuales, y sordera y ceguera, para familias y profesionales.

Por Karen Whitty, Madre de familia, Bee Caves, TX

Resumen: Una madre comparte sus estrategias sobre reuniones de equipos para cimentar la comunicación colaborativa entre  su familia y el personal escolar. El entorno positivo brinda oportunidades para la resolución de problemas en forma creativa y hace que las reuniones del programa de educación individualizado (IEP) sean más significativas y eficaces.

Palabras claves: Sabiduría familiar, colaboración entre los padres de familia y la escuela, impedimentos visuales, reuniones de equipos, programa de educación individualizado (IEP), educación especial


Cuando me pidieron que escribiera un artículo sobre mi experiencia personal en las  reuniones de equipos,  no sólo estaba dispuesta para el desafío, sino entusiasmada. He tenido experiencias positivas con este tipo particular de reuniones, relacionadas con el desarrollo de nuestro hijo. Las reuniones de equipos son  momentos en los cuales  todos los que estamos involucrados en el progreso continuo de nuestro niño podemos compartir y realizar tormentas de ideas en las áreas que él necesita mejorar y cómo ayudarlo para que logre sus metas sin las restricciones de una  ARD  presionándonos.

En la mayoría de los casos, los padres de familia solicitan la reunión de los equipos. Todos los que están involucrados en el desarrollo de nuestro niño se reúnen para compartir los logros, las inquietudes y cómo resolver cualquier problema que haya surgido desde el último ARD. Cuando tenemos nuestras reuniones de equipos, sólo las utilizamos para expresar las inquietudes sobre el progreso de nuestro niño. Es importante para nosotros dejar cualquier preocupación que podamos tener con las personas que trabajan con nuestro hijo a un nivel más privado y no tratarlo en las reuniones de equipos. No queremos poner en aprietos a un miembro del equipo o hacerlo sentir incómodo(a) durante la reunión, lo cual podría alejar su  atención de nuestro niño y ocasionar un conflicto.

A las reuniones del equipo de nuestro hijo asisten diversas personas que trabajan directamente con él. Nosotros invitamos a sus profesores de educación regular, sus profesores especialistas en recursos, sus terapeutas, sus profesores de impedimentos visuales y de Orientación y Movilidad (O&M), los auxiliares, su hermano y claro, también a los abuelos. Si nuestro perro pudiera hablar y ofreciera sugerencias útiles, también lo llevaríamos. Como dice el viejo refrán: "Cuantos más seamos, mejor". Hasta el momento no le he pedido a nuestro hijo que asista a estas reuniones. Sin embargo el próximo año lectivo, pensamos empezar a involucrarlo para que forme parte de las reuniones, puesto que ya es  tiempo de que él empiece a hacerse cargo de su propio desarrollo y progreso. Asusta pensar que nuestro dulce chico, un día estará allí sin nosotros, pero acaso no es cierto que este es el propósito de todas estas reuniones ¿no es verdad?

Una de las cosas que más nos agrada de tener tal diversidad de personas en estas reuniones es que cada persona hace contribuciones y da ideas en la resolución de problemas, algo que es inestimable. A veces ha sucedido que un terapeuta hace alguna sugerencia relacionada con nuestro hijo que le sirve de ayuda al auxiliar o al profesor. También ha ocurrido que los abuelos hacen sugerencias que ayudan a los profesores. Todos hemos escuchado la frase que dice “Se necesita a todo un pueblo para educar a un niño". Pues bien, la persona que propuso ese refrán debe de haber tenido un niño con  muchos desafíos. Cuando observo alrededor del salón donde se hacen las reuniones del equipo de mi hijo, veo a las personas de todo un pueblo que llegaron juntas para el bienestar de nuestro niño.

En general nos gusta hacer dos reuniones del equipo por año lectivo, una en el otoño y otra en la primavera. Al principio, yo me sentía culpable por citar a esas reuniones, pero a medida que el tiempo fue pasando, nos enteramos de que cada uno de los participantes involucrados disfrutaba el tiempo empleado analizando la situación de nuestro hijo y que estábamos representando una gran diferencia en su desarrollo. Las reuniones del equipo en otoño usualmente se hacen en el mes de octubre, cuando ya todos hemos tenido la oportunidad de aclimatarnos al nuevo año lectivo. Ésta es una gran oportunidad para que los nuevos profesores se conozcan entre ellos y que conozcan a los miembros de la familia o a los terapeutas privados. Nos hemos dado cuenta de que la mayoría de los profesores   que trabajan con nuestro hijo en el salón de clases regular, nunca antes han trabajado con un niño con impedimentos visuales. Las reuniones en otoño del equipo ofrecen la oportunidad de formular preguntas referentes a los métodos de su instrucción. Algunas de estas preguntas no sólo pueden ser resueltas por su profesor especialista en recursos, sino  también por su terapeuta, el profesor de TVI y O&M y por supuesto mamá y papá.

Normalmente citamos a las reuniones del equipo en primavera unas semanas antes de su Comité de Admisión, Revisión y Salida (ARD), anual. Nos gusta esta reunión porque nos permite prepararnos para su ARD sin formalidad alguna, lo que reduce la tensión del ARD. Es el momento preciso para analizar cuáles metas anuales ha logrado o no ha logrado nuestro hijo en el último año académico y nos permite pensar en las metas que él debe poder lograr durante el año escolar.

Este análisis también estimula el desarrollo de nuevas ideas entre las reuniones del equipo y ARD. Siempre nos entusiasma recibir un correo electrónico o la llamada telefónica de un terapeuta o de un profesor que aporta una nueva modificación al IEP como resultado de esta reunión. Incluso ha habido épocas en que nosotros, como padres de familia, hemos podido agregar artículos al IEP o a un ARD de nuestro hijo, simplemente porque hemos tenido tiempo para pensar sobre los temas que se analizaron en las  reuniones del equipo.

Piense en esto como un partido amistoso dónde se planean las estrategias para el gran juego. Estas reuniones de equipo permiten, sobre todo, un  empleo más eficaz de los tiempos de todos los participantes,  simplemente porque no tenemos que devolvernos y hacer cambios constantes a su IEP.

Es importante tener expectativas realistas para nuestro niño y para los miembros de su equipo. A menudo tenemos que preguntarnos si una meta es algo que nuestro niño puede hacer ahora en este momento o,  si debemos dejarla para el futuro. En el pasado, hemos tenido que posponer una meta para priorizar otra. Parte de nuestra filosofía  es utilizar las fortalezas de nuestro niño para trabajar en sus debilidades. Jamás decimos "nunca". En algunos casos durante dichas reuniones, hemos tenido que sustentar con firmeza lo que nosotros creemos que nuestro hijo puede lograr y lo que hemos experimentado con su IEP. Con algunos experimentos se ha logrado un notorio éxito, pero con otros no. Una vez, en una reunión del equipo, el profesor de VI dijo que ella sentía que habíamos fallado porque nuestro niño no era capaz de lograr de las metas de IEP. Le respondí que la verdadera falla hubiera sido si nosotros no lo hubiéramos intentado en absoluto.

Algo muy importante para nosotros es el ambiente de la reunión. Tratamos de mantenerlo positivo y enfocado en nuestro niño. A menudo traemos comida a estas reuniones, bien sea un café en la tarde,  almuerzo o incluso desayuno. Los tacos para el desayuno siempre han sido un gran acierto.

También es importante considerar la época del año. Nunca hacemos reuniones del equipo al inicio del año. Creemos que todos necesitamos tiempo para adaptarnos los unos con los otros y al nuevo horario escolar. También es importante considerar si es época de ARD en el distrito escolar. Nuestro distrito escolar en particular tiene su época de ARD en primavera. Preferiría no citar a “una reunión de  cerebros" para mi hijo cuando todos estamos tensionados por su próximo ARD. Enfrentémoslo, cuando se tienen muchos asuntos por resolver, es muy difícil estar concentrado.

Los beneficios globales de las reuniones del equipo han sido inestimables para nosotros como familia. Hemos aprendido mucho de los profesionales que trabajan con nuestro hijo. Sobre todo las reuniones del equipo han abierto la puerta a un nivel mucho más alto de comunicación entre profesores, terapeutas, auxiliares y  miembros de la familia. Nos brinda una mayor  comprensión de cómo estamos trabajando todos con nuestro hijo para que sea independiente y exitoso.