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Una publicación sobre discapacidades visuales, y sordera y ceguera, para familias y profesionales.

Por Amanda Huston, estudiante, Nevada, Texas

Resumen: Una estudiante comparte un ensayo que escribió acerca de las soluciones a los desafíos que enfrenta mientras viaja.

Palabras clave: sabiduría familiar, sordociego, ataxia, orientación y movilidad, accesibilidad, autodeterminación, experiencia personal. 


¿Alguna vez se han sentido frustrados? Yo tuve muchas frustraciones mientras viajaba. Soy sordociega y tengo ataxia, un trastorno que me debilita los músculos. Debido a mi ataxia uso dispositivos ortopédicos que me ayudan a caminar. Utilizo un andador para desplazarme y a veces incluso necesito una silla de ruedas. Las puertas, las obras de construcción y los ascensores son parte de los edificios y todos me causan frustración. Tengo soluciones para lidiar con los problemas. Los edificios me provocan mucha frustración.

La puerta trasera de la residencia estudiantil K me frustraba porque no podía abrirla. Esta puerta tenía un pequeño escalón y me costaba abrirla porque no tenía manera de acercarme lo suficiente con mi andador o silla de ruedas para tirarla y abrirla. Eso me frustraba. Sólo me sentaba y esperaba hasta que alguien me abriera las pesadas puertas. Melissa tenía que ayudarme ya que me era muy difícil hacerlo yo. Llegaba tarde a clases porque no podía abrirla y no quería pedir ayuda. Decidí enviarle un mensaje de correo electrónico al Sr. Fain, director de la TSBVI, contándole sobre ello. Brenda Gregory (coordinadora de fisioterapia y terapia ocupacional), el Sr. Fain y John Daude (Director de Operaciones) trabajaron juntos para entender lo que es más fácil para mí. Fabricaron una pequeña rampa y agregaron una acera en el costado oeste de la puerta para que me sea más fácil abrirla yo sola.

La construcción también me frustra. Me siento contrariada porque tuvieron que poner una gran cerca próxima a la mitad del recinto escolar y es muy difícil para las personas rodearla para llegar a clases. Detesto caminar mucho hasta mi clase porque mi equilibrio no es bueno y los músculos se me cansan mucho con facilidad. Decidí retirarme de clases temprano así es que no llegaría tarde. Me entusiasman los nuevos edificios pero no me gustó cuando derribaron los antiguos porque me asusta mucho el ruido.

A veces los ascensores están descompuestos y eso me frustra y disgusta. Se me hace muy difícil porque no puedo subir las escaleras hasta la sala de clases en el tercer piso. Cuando los ascensores se descomponen tengo que tener clases en otro lugar, pero eso no me gusta. En una ocasión me rehusé a escuchar y no entraba a la clase de matemática. Tuve problemas y me dejaron castigada. Le pedí a alguien que le enviara un mensaje de correo electrónico al operador del ascensor y le pedí que por favor lo reparara.

Detesto las puertas pesadas, los ascensores descompuestos y los trabajos de construcción porque se me hace muy difícil abrir aquellas, subir las escaleras y llegar a mis clases. Tengo buenas maneras y malas maneras de lidiar con los problemas. Enfrentaré las mismas cosas por el resto de mi vida y me siento feliz de poder hacerlo.

 

REDACCIÓN DEL ENSAYO

Por Kay Pruett, maestra de impedidos visuales, TSBVI

La primavera pasada, al comenzar los trabajos de construcción en el recinto de la Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas, en la clase de lengua y literatura de Amanda se realizaba el estudio del proceso de redacción. Para su ensayo de comparación y contraste, Amanda eligió comparar diferentes soluciones a los desafíos que enfrenta al tratar de salvar las barreras arquitectónicas en forma independiente. Como parte del proceso, leyó cómo otros autores abordaron distintos problemas y posibles soluciones en sus historias. Aprendió a identificar los pasajes específicos y el lenguaje que describía los problemas y las soluciones en las historias y a escribir con claridad sobre sus propios problemas y soluciones. En su ensayo, ella presenta una solución ineficaz y otra eficaz para cada desafío que describe.

Para continuar con el proceso de redacción, Amanda comenzó con una lista de ideas. En clase, analizamos la lista y creamos una estructura de cinco párrafos que sostendría la redacción de las ideas que había seleccionado. Escribió su primer borrador con esta estructura organizativa. En la etapa de revisión, Amanda mejoró la organización y secuencia de las oraciones de cada párrafo reordenando tiras de papel con una oración escrita en cada una. Para esta tarea se valió de la televisión por circuito cerrado. Luego, con las tiras dispuestas en el nuevo orden, aprendió a “cortar y pegar” en la computadora para revisar su documento con el fin de que correspondiese al que tenía en papel.

Finalmente lo editó en cuanto a ortografía, gramática y claridad.

Durante todo el proceso, Amanda se enfrentó a los desafíos de la tarea de redacción con la misma persistencia con que escribe sobre lidiar con los desafíos arquitectónicos. ¡Qué magníficas aptitudes ante la vida!