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Artículo de blog publicado con permiso

Resumen: Camino que recorrió una mujer con discapacidad visual para convertirse en entrenadora de CrossFit.

Palabras clave: ciego/a, discapacidad visual, salud, entrenador/a de CrossFit

Hace unas semanas, en una competencia de CrossFit, que se llevó a cabo en CrossFit Cleburne, tuve que pasar por uno de "esos" momentos. Fue un momento que me dejó perpleja. Tuve una experiencia que generó preguntas. ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? Simplemente sabía que no debía, ni podía, dejar pasar la oportunidad de buscar las respuestas. Y, si este momento fue importante, motivador e inspirador para mí, me imagino que otras personas podrían sentirse de la misma manera. Si no te resulta inspirador, no estás en tus cabales o estás muerto.

La protagonista de Face of Fitness de esta semana se llama Bettina Dolinsek. Es una mujer de 37 años, especialista en salud y bienestar en la institución The Lighthouse for the Blind, ubicada en Fort Worth. Está casada hace 17 años con Cody, un esposo maravilloso e incondicional. También obtuvo una certificación de nivel I en CrossFit y es una máquina de competir. Además, es ciega. Se convirtió en una fuerza arrolladora (me imagino que ya era así antes). Tiene la resolución de un pit bull y no permite que lo desconocido la frene. De hecho, fui testigo de cómo se adentraba directamente en lo desconocido. No una vez, sino muchas. Al igual que la mayoría de nosotros, Bettina tiene problemas de peso y ha probado distintos métodos para hacer ejercicio, hasta que alguien la invitó a hacer CrossFit. Unos años después, ya está compitiendo

Le hice un millón de preguntas a Bettina y podría haberle hecho muchas más. No obstante, abajo incluyo algunas de ellas.

  1. ¿Cómo empezaste a practicar CrossFit? Hace tres años, me desempeñaba como directora de un comité de bienestar, pero tenía sobrepeso. Y pensaba… ¿Cómo voy a lograr que la gente me escuche mientras les cuento cómo mantenerse saludables mientras que yo no lo soy? Un compañero del comité me dijo que él practicaba CrossFit en el gimnasio, en la hora del almuerzo, y me invitó a que fuera con él. Acepté. Las primeras semanas no estaba del todo segura y pensaba que quizás podría ponerme en forma con mi propia rutina de caminata en la cinta o pedaleando en la bicicleta fija. Anteriormente, había probado estos métodos, pero ninguno me atrapó y no pude continuar. Tal vez lo hacía algunas semanas, pero no por mucho tiempo. Decidí seguir practicando CrossFit porque no quería abandonar o que se dijera que yo abandonaba cuando el ejercicio se hacía cuesta arriba. También me imaginé que, por ser ciega, tal vez no tendría que hacer ciertas cosas, como saltar al cajón, correr, etc. Uf, ¡cuánto me equivoqué! Y agradezco que no se me haya considerado una excepción. Me exigían que hiciera todo lo que hacían los demás. Un mes después, estaba absolutamente fascinada con la actividad. Comencé a darme cuenta de que podía hacer cosas que nunca pensé que fueran posibles y estaba ansiosa por saber qué me propondrían luego. Entendí que, si trabajaba duro, no había límites posibles.
  2. ¿Cómo te sientes respecto de la comunidad del CrossFit? Se han portado de maravilla. Todos procuran tratarme de la misma manera que tratarían al resto. Nunca antes en mi vida me sentí tan aceptada por un grupo de personas. Simplemente, era sorprendente.
  3. ¿Cómo te las arreglas para aprender un nuevo movimiento o levantamiento? Para aprender un nuevo movimiento, o levantamiento, necesito sentir cómo lo realiza mi entrenador. Jim Bob Steen, mi entrenador, se pone en posición y yo presto atención a todo lo que necesito saber en cuanto a la forma. Repasamos cada uno de los movimientos en cámara lenta, para que pueda sentir cada una de las etapas y, luego, intentamos el movimiento. Como no puedo ver cómo realiza el movimiento mi entrenador, me lleva un poco más de tiempo comprender cómo debería ser, pero lo intentamos una y otra vez, hasta que me sale. Jim Bob es muy paciente.

    Bettina y Jim Bob entablaron una relación muy cercana y de confianza. El año pasado, nos reunimos por primera vez en CrossFit Iron Horse, donde JB era entrenador. Cuando Jim Bob se fue para abrir su propio centro de boxeo, CrossFit Chisholm Trail, Bettina se fue tras él. Es muy interesante verlos trabajar juntos. JB realiza una parte de un movimiento y Bettina lo siente, y traduce este movimiento a su propio cuerpo. Tienen una relación muy divertida, a un ritmo con el que Bettina se siente cómoda para moverse por el centro de boxeo. Jim Bob sabe cuándo darle una instrucción y cuándo no es necesario.

    Durante la sesión de levantamiento, Bettina me contó que a JB le gusta jugar con las pesas que le agrega a su barra. Bromean una y otra vez; sin embargo, él sabe perfectamente de qué es capaz Bettina y trabaja para sacar lo mejor de ella, tal como un buen entrenador lo haría con cualquier otro atleta. Le pregunté a JB si se preparaba de alguna manera en particular para entrenar a atletas discapacitados/integrados. Me dijo que no, que se entrenó mientras trabajaba con Bettina. Ella lo entrenó a él mientras él la entrenaba a ella y el resultado ha sido fantástico para ambos.

  4. ¿Qué sucede con los saltos al cajón? ¿Cómo aprendiste a hacerlos y cómo te sentiste la primera vez? Los saltos al cajón fueron todo un desafío. Lo sé porque he hablado con personas que van a ver las peleas de boxeo. Ellos también tienen miedo. Comencé utilizando colchonetas de gimnasio. Primero, me paraba en una colchoneta que estaba a unas dos pulgadas del piso, saltaba sobre ella, y, cuando me acostumbraba, aumentaba la altura. Una vez que me acostumbré a las colchonetas, fue momento de agregar el boxeo. Al igual que el resto, tengo cicatrices que prueban que, alguna que otra vez, le erré. Les garantizo que eso no sucederá dos veces. Mi salto más alto hasta ahora fue de 32 pulgadas y media.
  5. En este momento, ¿cuál es tu mayor desafío respecto de la actividad física? En este momento, mi mayor desafío es correr. No me siento cómoda haciéndolo, quizás porque, simplemente, nunca corrí. Sigo corriendo con Jim Bob, pero no confío en ninguna otra persona de la comunidad del CrossFit para hacer esta actividad. Debería hacerlo y superar mis temores.
  6. ¿Qué podemos hacer para que más personas discapacitadas/integradas participen de la actividad física?  He intentado que las personas ciegas participen de algún tipo de programa de actividad física, pero es bastante difícil lograrlo. Creo que esto tiene que ver con que todos les dicen a los ciegos "No puedes hacerlo". Después de un tiempo, comienzas a creer que es así y no quieres intentar hacer nada que te saque de tu zona de confort.  Creo que es momento de intentar llegar a los jóvenes y lograr que comiencen cuanto antes.
  7. ¿Qué consejo le darías a los dueños de centros de boxeo o gimnasios para que atraigan a atletas discapacitados/integrados a sus instalaciones? Les diría que, en sus publicidades, enfaticen el hecho de que el CrossFit es para todos, independientemente de las capacidades o discapacidades. También me ofrecería a visitar a los dueños y enseñarles a entrenar a personas con discapacidades visuales. Permíteme decirte algo: es necesario estar listo para trabajar en forma estrecha y de manera personalizada con los clientes ciegos. Si no estás seguro de cómo enseñarle a alguien, comunícate con alguien como yo para despejar las dudas. Mi misión consiste en no ser la única persona ciega del CrossFit, sino atraer a muchas otras.
  8. ¿Cuáles son tus objetivos actuales respecto de la actividad física?  Quiero seguir compitiendo, hacerme más fuerte, saltar más alto, correr más rápido y ser más delgada. Me encantaría poder competir en los juegos del CrossFit algún día. Es un objetivo muy ambicioso, pero no veo por qué no debería tener grandes aspiraciones.
  9. ¿Qué tipo de motivación o consejo relacionado con la actividad física quisieras compartir? No dejen que nada se interponga en su camino. Siempre estamos ansiosos por encontrar una excusa para no hacer ejercicio y creo que si comienzas diciendo "No puedo", estás en lo cierto, no puedes. Hay que tener la mente abierta y estar dispuesto a probar nuevas cosas. Vale la pena trabajar duro por cualquier cosa que consideres que lo vale. Hay que recordar que la nutrición y el ejercicio van de la mano. Uno no es posible sin el otro. Si te alimentas bien, tendrás un mejor desempeño en el gimnasio. También creo que es bueno para la salud mental.
  10. ¿Hay algo más que quisieras agregar o expresar? Fui muy afortunada por tener los entrenadores que tuve. Cuando comencé con la actividad, Randy Landgrebe se tomó el tiempo para ayudarme a comprender el concepto. También viajó conmigo a California como mi guía visual, para que pudiera participar en el nivel I del curso de entrenamiento. ¡Y aprobé! Cuando volví a Fort Worth, Jim Bob Steen tomó la posta y siguió entrenándome. Estoy totalmente agradecida a ambos entrenadores por haberme ayudado a recorrer el camino del CrossFit. Sin estas personas tan especiales, no sé si hubiera llegado tan lejos. Mi intención es seguir entrenándome y, esperemos, recibir más certificaciones. Me encantaría recibir mi próxima certificación en la disciplina de levantamiento de pesas en los Juegos Olímpicos. También quiero seguir participando en más competencias. Espero no abandonar nunca. Un día tendré mi propio gimnasio.

No tengo dudas de que lo que Bettina se propone, lo logra. Tiene la energía y la devoción suficientes para trabajar en pos de sus objetivos.

Saben qué, cuando vi a Bettina practicar su rutina de salto al cajón, la primera frase que se me vino a la mente fue "fe ciega". Sin embargo, no estaba pensando en el típico significado negativo que ha adquirido la frase. No estaba pensando simplemente en saltar sin criterio. En cambio, lo que pensaba era que Bettina había aprendido que su cuerpo podía realizar sorprendentes ejercicios de fuerza, con práctica y paciencia. También pensaba cómo había podido entablar una relación de confianza con entrenadores como Randy Landgrebe y Jim Bob Steen.

Observé cómo tocaba todo y preguntaba para investigar todo lo que la rodeaba y los equipos.

 Y, luego, fui testigo de cómo puso en práctica esas pruebas, el entrenamiento, la inteligencia y la confianza, cómo saltó sin dudarlo y cómo volvió a caer de manera exquisita, con seguridad y confianza. Si la fe mueve montañas, entonces tengo la sensación de que se modificarán todos los paisajes que Bettina pise.

Bettina levanta pesas durante una competencia
cuadro de saltar   levantamiento de pesas