Main content

Alert message

Invierno 2010 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

De Holly Allen, Consultora para la Vista en la Niñez Temprana (ECVC), Región Norte de CNIB, Thunder Bay, Ontairo

Resumen: Consejos sobre cómo ayudar a los niños con incapacidades visuales a usar el inodoro y dejar de usar pañales. La autora hace énfasis en la imitación, instrucción directa, elogios positivos y consecuencias naturales.

Palabras clave: Entrenamiento en el uso del inodoro, incapacidad visual, ciego

Nota de la Autora: Mucha de la información de esta hoja de consejos fue tomada de esta fuente: Cómo Vivir y Aprender con Niños Ciegos (Living and Learning with Blind Children), de Felicity Harrison y Mary Crow, University of Toronto Press, Marzo de 1993.


  • El niño debería tener una preparación en su desarrollo para entrenar sobre el uso del inodoro y tener el nivel adecuado de destrezas de comunicación. Los signos de preparación incluyen que el niño pueda indicar cuándo necesita un cambio de pañales y con mayor frecuencia se despertará seco de una siesta. Los niños que no tienen incapacidades adicionales deberían poder moverse de forma independiente.
  • Una pelela cómoda y estable en el inodoro funciona mejor con los niños más pequeños. Al usar el inodoro para adultos, asegúrese de que el hoyo no sea demasiado grande, (use un aro para inodoro) y que el niño cuente con un banquito donde pararse de forma estable y segura. Será muy difícil para un niño poder relajarse y lograr esta tarea si está preocupado por caer en o fuera del inodoro.
  • Permita que el niño esté muchas veces en el cuarto de baño cuando un hermano u otro niño use el inodoro. Dé muchas felicitaciones al otro niño por usar la pelela. ¡Hable de esto como si fuera algo maravilloso!
  • Los niños con pérdida de visión severa podrán tener preocupaciones únicas sobre cómo funciona el inodoro de los adultos. En este caso, un niño se podrá beneficiar a través de una oportunidad especial de aprender con la orientación de un adulto que controle a través del tacto que el inodoro esté limpio, a fin de reasegurar que los productos del cuerpo no “desaparecen” mágicamente. Ya que si éste es el caso, un niño podrá sentir preocupación de que lo mismo le pueda suceder a una persona cuando esté sentada en el inodoro. Es posible que los adultos deban estar a esta distancia adicional para reasegurar al niño sobre cómo funciona realmente el inodoro, y de este modo aliviar cualquier miedo no expresado sobre este tema.
  • El niño debería usar ropa interior común y vestimenta que se pueda bajar fácilmente; por ejemplo: shorts o pantalones con cintura elástica. No use pañales ni ropa antiderrames durante el día, ya que el niño no conocerá la sensación de estar mojado.
  • Una buena idea es intentar practicar sobre el uso del inodoro en el hogar durante por lo menos una semana, de modo que su hijo  tenga muchas oportunidades de practicar. Si los intentos de enseñarle a usar el inodoro están muy separados a lo largo del tiempo, es mucho más difícil para el niño hacer la conexión entre las sensaciones de su cuerpo y los pasos requeridos en el uso del mismo. No suena como la forma ideal de pasar una semana; sin embargo, hacerlo dará al niño muchas oportunidades de hacer las conexiones necesarias

 


  • La enseñanza en el uso del inodoro se logra más fácilmente en áreas exteriores como el patio cuando hay buen clima, usando ropa de verano, que implica menos lavado. Cuando el niño pueda realmente sentir el líquido descender por su pierna, tendrá una mejor posibilidad de hacer la conexión entre la sensación de vejiga llena, el acto de orinar, y las palabras que usted usará para hacerle saber lo que está sucediendo.
  • Cuando estén dentro de la casa, es recomendable que cubra los muebles con toallas y/o plástico. En áreas interiores, también puede usar pantalones o ropa más absorbente que la ropa común para practicar. El niño aún se sentirá mojado, pero habrá menos manchas en el piso o muebles. Lo que busca es que el niño se sienta incómodo con la ropa mojada, y también que sienta la molestia de tener que cambiar de ropa. Es posible que el niño tenga que experimentar esto muchas veces antes de darse cuenta que es menos molestia usar el inodoro que mojar sus pantalones.
  • Dé al niño mucha cantidad de bebida. También es buena idea darle palitos helados.
  • Observe detenidamente signos de que el niño está por hacer sus necesidades. Haga que el niño se siente en la pelela/ inodoro por períodos cortos de 5 o 10 minutos. Supervise en todo momento. Puede intentar leer una historia sobre cómo usar la pelela en ese momento.
  • Cuando el niño se moje sobre su ropa, diga “_____, te hiciste pis. Tienes los pantalones mojados. Vamos a la pelela/inodoro”. Siente al niño en la pelela y ayúdelo a cambiar su ropa mojada. Hable sobre “Pronto harás pis en la pelela/ inodoro como _____.” Es posible que hayan muchas instancias de ropa mojada/sucia antes de que el niño comience a hacer la conexión entre las sensaciones corporales y la pelela/ inodoro. Cuando esté con ropa seca, hable sobre lo lindo y cómodo que es estar seco.
  • Es muy importante que los cuidadores no muestren enojo ni decepción cuando se moje o ensucie la ropa. Algunos niños con incapacidades visuales comienzan a sentir que el mero hecho de orinar o defecar es “malo”, y empiezan a intentar retener esto actos. Asegúrese de que su hijo no reciba una opinión negativa por mojar o ensuciar su ropa durante el entrenamiento sobre el uso del inodoro. Permanezca calmo y normal en todo momento. Crear estrés en el niño no lo llevará al éxito. Se requiere aliento y apoyo.
  • Cuando su hijo tenga cierto éxito en el uso de la pelela, demuestre alegría. Elogie el éxito por demás. Cante una canción de la pelela, elogie al niño, transmita mucha emoción. Se puede cantar una buena canción de la pelela en el tono del "Baile de la Gorra Mexicana" como "Ah ____ hizo pipí en la pelela. Realmente hizo pipí en la pelela, Ah ___ hizo pipí en la pelela, ¡todos hagamos un hurra por ____!” Llame por teléfono a familiares y pida al niño que cuente sobre su éxito con la pelela. Asegúrese de que su hijo lo escuche hablar a otros sobre el éxito con la pelela. Algunos padres pueden dar a sus hijos una calcomanía o dulce en las primeras ocasiones de éxito.
    • Una familia tuvo éxito inicialmente usando un baldecito con la pelela sobre su parte superior. El niño realmente disfrutó el ruido cuando la orina chocó contra el balde vacío. La madre en este caso también usó una botella de champó con agua tibia para que el niño reconociera el ruido del chorro, y el niño pronto se dio cuenta de que podía hacer el ruido por sí solo con su orina. Una vez aprendido este hábito, le resultó relativamente fácil empezar a usar el inodoro.
    • El estrés, enfermedades u otros cambios pueden hacer que el entrenamiento se desvirtúe. Cuando sea posible, regrese a los pasos anteriores y continúe el proceso.
    • Recuerde que la paciencia, el tiempo y las recompensas facilitarán el proceso para todos.