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English version of this article (Versión Inglesa)

Desarrollado por Jan Kemper y Brenda Thaxton

Reimpreso con autorización del Sitio Web del Gallaudet Clerc Center, http://clerccenter.gallaudet.edu/SupportServices/series/1006n.html.

Resumen: La buena comunicación en el hospital es una de las cosas más importantes que un padre puede hacer para mejorar la comprensión de su hijo sordo y disminuir el aislamiento y el miedo. Conozca algunas estrategias útiles que los padres pueden utilizar para preparar a un niño para una estadía en el hospital.

Palabras Clave: Familia, sordo, hospitalización, estrategias de comunicación

Aproximadamente un tercio de todos los niños deberán permanecer en el hospital al menos una vez antes de llegar a ser adultos. Aunque las hospitalizaciones extensas o repetidas pueden causar problemas graves a largo plazo, incluso después de una corta estadía en el hospital los padres pueden observar dichos efectos traducidos en dificultad para conciliar el sueño, miedo al tratamiento médico o las personas, un aumento en las pruebas de límites y cambios en los niveles de actividad. Normalmente estas reacciones desaparecen transcurrido un mes desde la hospitalización, pero todos estos problemas se pueden minimizar mediante la preparación adecuada y la buena comunicación durante y después de la estadía en el hospital.

Al planificar la hospitalización de un niño, o si hay que efectuar en forma repentina una hospitalización de emergencia, uno de los primeros asuntos que todo padre debiera considerar es la edad del niño. Todos los niños son distintos en cada edad y la hospitalización afectará a cada niño en forma distinta según la edad. Al final de este artículo se incluye una tabla en la cual se sugiere las necesidades del niño y las posibles respuestas en cada edad. Aunque, por supuesto, el niño sordo va a atravesar las mismas etapas del desarrollo que un niño que puede oír, el primero va a sufrir más miedo, falta de comprensión y pérdida de contacto forzados por un sistema de comunicación nuevo y posiblemente inadecuado. Debido a que su hijo sordo tendrá capacidad limitada para comprender o ser comprendido a través del habla, la planificación para que haya una buena comunicación y la ayuda en ésta en el hospital es una de las cosas más importantes que un padre puede hacer para aumentar la comprensión de su hijo y disminuir el aislamiento y el temor. Ello deberá comenzar antes de que el niño ingrese al hospital comunicándose con él y averiguando lo que está pensando. Use el juego, dibujos, libros y momentos breves e informales para explorar los pensamientos y sentimientos de su hijo. Déle información correcta, honesta y sencilla, y aliéntelo a que haga preguntas. Comuníquese con el hospital y realice los trámites para que su hijo cuente con intérpretes mientras esté en el hospital. Elabore libros de señas hospitalarias (la enfermería de la Escuela Kendall tiene Tablas de Señas Hospitalarias que puede prestar). Asegúrese de incluir a su hijo en estos preparativos y actividades si tiene la edad suficiente. El necesitará saber que no estará solo, que usted estará allí y que puede llevar sus juguetes, frazadas y libros favoritos.

Su hijo necesitará que le aseguren que no hizo nada malo que hiciera que lo hospitalizaran, que regresará desde el hospital a su hogar y que usted siempre lo amará. Un recorrido previo por el hospital es de gran ayuda, en especial si puede efectivamente visitar el piso donde estará él. Si toma fotografías instantáneas del personal del hospital puede darle una oportunidad de conocer a algunos los rostros antes de que lo hospitalicen.

La hospitalización de su hijo es un proceso contínuo. No deje de comunicarse. Haga saber a su hijo que los términos atemorizador y dolor no son lo mismo, y que compartir  es bueno y útil. Asegúrese de que la información que usted le entrega es exacta y de aclarar por completo cualquier malentendido. Mientras su hijo esté en el hos­pital, haga que las cosas se asemejen todo lo posible a como son en casa con juegos que lleve de la casa, tareas escolares y visitas de hermanos, hermanas y amigos. Este vínculo con lo familiar tiene especial importancia para su hijo sordo ya que, aunque él pueda ser muy inteligente para idear formas de jugar con los niños que pueden oír en el hospital, la comunicación aún será difícil. Usted puede ayudar al personal del hospital a entender mejor a su hijo enseñándoles algunas señas necesarias, colocando estas señas en la habitación donde se encuentra su hijo y alentando al personal a adaptar su forma de comunicarse a las necesidades de aquel.

Los consejos incluyen:

  1. recuérdeles marcar con la palabra Sordo el botón de intercomunicación de su hijo de manera que cada integrante del personal sepa cómo llegar hasta la habitación de su hijo cuando éste haga señas; recuérdeles llamar siempre su atención dándole un suave golpecito y mirarlo a la cara antes de hacer alguna seña, hablar o demostrar algo; ayúdeles a aprender a insertar, encender, cambiar la batería y solucionar los problemas en su audífono; lléveles papel y lápices de colores o marcadores y cinta adhesiva protectora para hacer dibujos o escribir palabras explicativas; no olvide que los guantes quirúrgicos sirven para hacer excelentes señas y alfabetos dactilológicos al inflarlos y fijarlos con cinta en su lugar; ayúdeles a recordar que los niños sordos son muy activos y se comunican mediante movimientos, lo que significa que mientras menos restricciones haya, mejor;
  2. el juego de los niños sordos puede ser más de presencia que el de los niños que oyen, y pueden tener más dificultad para expresar esta nueva experiencia a una persona extraña como una enfermera. Los padres están familiarizados con la conducta del niño; usted reconocerá primero los cambios y puede interpretar éstos para el personal del hospital a la vez que entrega apoyo y estabilidad a su hijo en este extraño y aterrador lugar.

 

Necesidades

Lo que Ud. Puede Hacer

Lactancia

(0-12 mes.)

Apego

Protección

Rutina

Permanezca con su hijo, incluso en la habitación del hospital

Insista que hayan las menos persona a su cuidado

Mantenga la rutina del hogar hasta donde sea posible

Primera Infancia

(12-30 mes.)

Protección

Rutina

Independencia

Control de impulsos

Permanezca con su hijo

Minimice las personas a su cargo

Mantenga rutinas

Haga participar al niño en los cuidados si es posible

Estimule las actividades adecuadas para la edad

Preescolar

(30 mes. a 5 años)

Protección, Rutina

Comprensión

Amor propio

Permanezca con su hijo

Dé información exacta y honesta  en forma simple y repetida

Recorridos por el hospital

Asegure al niño que no se trata de castigo

Evite sobreprotegerlo

Escolar

(6-12 años)

Mantener el amor propio y la competencia

Mantener una imagen corporal positiva

Mantener la autoestima social

Actividades adecuadas para la edad

Participe en los cuidados

Preparación y recorridos por el hospital

Comunicación e información honesta

Visitas de familia y amigos, tarjetas y cartas

Adolescencia

(12-18 años)

Mantener la confianza

Mantener independencia

Mantener autoestima

Mantener una imagen corporal positiva

Comunicación honesta y completa

Actividades adecuadas para la edad

Visitas y llamadas telefónicas, tarjetas o cartas

Análisis realista de cambios corporales y de estilo de vida