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Invierno 2000 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Por: Diane Barnes, Especialista acreditada en Orientación y Movilidad
Centro de Servicios Educacionales, Región 13, Austin, Texas

INTRODUCCIÓN

Como parte de la Evaluación de Vista Funcional y el Medio de Aprendizaje las maestras VI están obligadas a determinar si es necesario que un especialista en Orientación y Movilidad (O&M) haga una evaluación. Se deben evaluar áreas específicas que posiblemente impacten las habilidades presentes y/o futuras de la movilización del niño. Esas habilidades correspondientes a su seguridad y eficacia para transportarse por sí mismo. La instrucción en estas áreas podría influenciar el desarrollo del niño, lo que en turno impactaría el nivel de las habilidades para transportarse que podría adquirir. Por ejemplo, ¿desarrollará habilidades que le permitirán transportarse solamente lugares que le son familiares, con mucha orientación, o en lugares estructurados? O ¿podría aprender a movilizarse independientemente tanto en lugares que le son familiares como en lugares que no le son familiares?

Las maestras VI ponen énfasis en la enseñanza de las habilidades que impactarán el funcionamiento del niño tanto en el hogar con en la escuela. Entre estas áreas de enseñanza se encuentran, pero no son las únicas: la eficacia de la vista, la planeación motriz, el desarrollo de conceptos, la concientización del medio ambiente, la identificación de objetos e intereses, y la comunicación. Las maestras utilizan una gran variedad de estrategias para evaluar las habilidades de la vista en los infantes y los niños pequeños, por ejemplo: le presentan de cerca un objeto o un juguete al niño, desde cierto lado o con cierto movimiento. Las maestras generalmente utilizan juguetes y objetos de colores brillantes, con luces o sonidos, o con adaptaciones de contrastes. Con esto también estimulan al niño para que participe e interactúe al máximo durante la evaluación.

Al considerar las habilidades de transportación del niño, el medio ambiente del hogar es generalmente el ambiente que más se puede controlar. Una vez que el niño se muda al medio ambiente escolar, el medio ambiente puede, hasta cierto punto, seguir siendo controlado. Por ejemplo, se le podría dar al estudiante tiempo adicional para que se mueva de un lugar a otro, las banquetas y los escalones pueden pintarse de colores brillantes, las paredes y los pisos pueden pintarse de diferentes colores, etc., etc. Sin embargo, cuando el niño se moviliza en otros lugares que no son su casa o su escuela el medio ambiente en el que va a transportarse podría ser menos predecible o acomodador. Es importante que se le enseñen habilidades de transportación tanto en lugares familiares o lugares que no son familiares, o en medio ambientes y situaciones que no son las ideales. El exponer y guiar al niño para que aprenda a manejar este tipo de situaciones juega un papel importante en su preparación para que adquiera las habilidades necesarias para transportarse tanto en lugares familiares como en medio ambientes que no le son conocidos. Además, lo que aprenda también va a impactar la manera en que va a poder transportarse: sin el bastón, siempre con el bastón, o solamente usándolo en ciertas situaciones, el saber cuando necesita usar el bastón y el poder interpretar y adecuadamente responder a lo que el bastón le comunica.

LAS ACTIVIDADES

A continuación le damos algunos ejemplos de actividades de O & M que correspondientes a estas habilidades básicas. Estas también son actividades que pueden ayudar a la maestra VI a determinar si se necesita recomendar al estudiante para los servicios O & M.

  • Coloque un objeto a la derecha del niño y haga que trate de alcanzarlo con su manita izquierda; reverse el proceso. Coloque el objeto al nivel de cintura y haga que el niño trate de alcanzarlo alternando sus manitas. Esto lo ayudará a desarrollar la habilidad del cruce de manos, extender su brazo, alcanzar y tocar un objeto; todo esto es importante para que logre usar el bastón con éxito.
  • Ponga almohadas en el piso y permita que el niño se siente o se acueste sobre ellas al tiempo que trata de alcanzar objetos colocados en el sofá. Esto hará que practique la coordinación y equilibrio necesarios para subir escaleras, banquetas, rampas de sillas de ruedas o banquetas rotas.
  • Ocasionalmente cambie el sitio en el que el niño espera encontrar el objeto. Por ejemplo: cambie su juguete favorito que siempre encuentra guardado a la izquierda en una repisa y póngalo en la siguiente repisa de arriba y al lado derecho. Su canasta de juguetes la puede cambiar del lado de la puerta de la recámara y ponerla en el clóset. Este tipo de situaciones enseña al niño a resolver problemas, a planear rutas, a buscar con la vista, a aprender a tener paciencia y tolerancia, y a pedir ayuda. Aprender estas habilidades podría permitir que el niño desarrollara la habilidad de progresar y ser más que un "viajero de ruta."
  • También puede cubrir o disfrazar un objeto que le es familiar, y hacer que el niño trate de identificarlo al írselo revelando poco a poquito. Esto desarrolla la habilidad de interpretar en parte, todo, o "en montón" El niño va a necesitar esta habilidad en situaciones tales como: la identificación de una máquina de periódicos que a distancia parcialmente está escondida tras una lata de basura. También desarrolla la paciencia y la tolerancia, la destreza para resolver problemas, la eficacia de la vista y la habilidad para identificar puntos de referencia.
  • Haga un caminito con tapetes, toallas, sábanas arrugadas, tapetes con una esquina doblada y deje que el niño camine sobre el caminito para llegar a usted. Esto lo ayudará a desarrollar la tolerancia a los cambios de terreno y a practicar sus habilidades de motor, planeación y control.
  • Déle instrucciones usando música de fondo, con una ventana abierta o con la lavadora o la aspiradora prendida. Esto le enseñará a no descontrolarse cuando oiga el ruido de una lata de basura que un perro puede tirar cuando él se está preparando para cruzar la calle o distraerse cuando los otros estudiantes abren o cierran los lockers de la escuela y él va caminando por el pasillo.

CONCLUSIÓN

Si el niño muestra dificultad en cualquier momento al hacer estas actividades, probablemente es una indicación que la maestra VI necesita dar una recomendación para que se haga una evaluación O & M. En la mayoría de los casos la maestra VI puede hacerse esta simple pregunta: "¿Está el niño incapacitado de la vista moviéndose (gateando, arrastrándose, ayudándose a parar agarrándose de los muebles, caminando, tratando de alcanzar)?" Si la respuesta a esta pregunta es un "sí", la maestra debe llamar a un instructor de O & M para discutir la necesidad de una recomendación. El proceso evaluador para determinar las necesidades de orientación y movilidad de los niños con incapacidades de la vista es algo que siempre debe estar en vigor. Esto requiere una relación de colaboración fuerte entre la maestra de la vista y el instructor acreditado de orientación y movilidad. Por medio de esta colaboración la maestra de la vista debe poder ser capaz de determinar cuando es necesario que el instructor de orientación y movilidad ofrezca instrucción directa al niño.