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Por Crystal Morales, Austin, Texas

Resumen: Un adulto joven con sordoceguera comparte su proceso, compartido con su hermana gemela, creciendo con altas expectativas y aliento de parte de su madre.

Palabras clave: Sabiduría Familiar, sordoceguera, autodeterminación, músico.


Cuando le dijeron a nuestra mamá, Cynthia, que sus niñitas nunca lo lograrían, ella dijo una oración: “Seré la mejor madre que pueda. Por favor, que mis niñitas sobrevivan”. Siendo una madre adulta joven de dos niñas discapacitadas, ella no tenía idea de lo que estaba por venir. Mi hermana gemela Danielle y yo nacimos tres meses antes de tiempo para conocer el mundo apenas con vida. Fue muy estresante, espantoso y dramático haber sido operadas del corazón a las cuatro horas de nacidas hasta sufrir una enfermedad pulmonar y otras múltiples afecciones.

Después de muchos años de citas con médicos, terapia física, medicamentos, terapia del habla y educación especial, nos graduamos de secundaria a la edad de veinte siendo dos impacientes, motivadas y seguras jóvenes sordociegas. Mientras estábamos en secundaria recibimos una ayuda fantástica de los especialistas en sordoceguera, instructores de Braille y maestros de orientación y movilidad y así también obtuvimos la ayuda de la Comisión de Texas para la Ceguera. Sabíamos que sería difícil ir a la universidad al ser discapacitadas, pero también sabíamos que era algo que queríamos, siguiendo los pasos de nuestra madre. Ella hacía hincapié en cuán importante era ser educado, encontrar las formas de hacer algo no importando cuán difícil fuese y nunca rendirse.

Desde los seis años nos encantaba componer música y escribir juntas canciones todos los días. A medida que crecíamos, también lo hacían nuestras aptitudes musicales y comenzamos a presentarnos ante pequeñas audiencias hasta que organizamos un concierto profesionalmente. Nos hemos presentado ante institutos y universidades, en estaciones radiales locales y para una sección de música en vivo de una estación de noticias local, en eventos privados e incluso en cafés y tiendas de música locales. Aunque disfrutábamos muchísimo esto, los problemas auditivos comenzaron a hacer difícil escuchar y disfrutar nuestras composiciones.

Tanto Danielle como yo nacimos con nistagmo congénito, estrabismo, ambliopía y varias otras afecciones oculares junto con un deterioro de la capacidad auditiva. Los médicos le dijeron a mamá que ambas seríamos totalmente sordas y ciegas antes de cumplir veintiuno y que probablemente no sobreviviéramos hasta esa edad. Mamá no se acostaba por las noches sólo llorando hasta quedarse dormida. Los médicos le hablaban sobre horribles afecciones y enfermedades que finalmente podrían matarnos.

Ella halló la fuerza para ayudarnos a encontrar formas para ir a la escuela, incluso recibimos enseñanza en nuestro hogar durante un breve periodo. Danielle y yo tuvimos algunos problemas con ataques epilépticos leves que interrumpían nuestra jornada hasta 20 veces, dejándonos cansadas y confundidas. Estos también empeoraron a medida que crecíamos; pero con todas estas cosas que sucedían, recordábamos aquella frase que mamá decía, “Todas las cosas son posibles, niñas”.

Finalmente haríamos dos CD de composiciones originales. Sólo tuvimos que hacer nuestro primer CD con el título “All Things Possible” (Todas las Cosas son Posibles) y nuestro segundo CD “Meditations”. Mamá temía que perdiéramos toda nuestra capacidad auditiva dentro de algunos años y deseaba capturar nuestra música antes de que sucediera. Aunque efectivamente perdimos mucha de nuestra capacidad de oír, nunca dejamos que ello nos detuviera. Actualmente ambas tenemos una profunda pérdida de la audición junto con impedimentos visuales graves y epilepsia que sí hacen las cosas difíciles, pero no siempre imposibles.

Hoy día aún componemos música en nuestro estudio modificado que es accesible. Todos nuestros altavoces, amplificadores y ecualizadores nos permiten oír nuestra música, aunque no escuchemos en todos los registros. Todos nuestros teclados, sintetizadores y dispositivos de grabación están marcados en Braille y cuentan con manuales y páginas de menú en braille. Nuestros instrumentos acústicos, tales como el violín, violoncelo, bajo y dulcémele amartillado, se afinan individualmente y conectan al micrófono para que podamos escucharlos. Incluso podemos conectar nuestro sistema FM al amplificador, de modo que envíe la señal a nuestros audífonos en forma inalámbrica. A pesar de que tuvimos que pensar en estas cosas por nosotras mismas, por supuesto que nos hace sentir bien el saber que podemos ser autosuficientes y creativas.

Sabíamos que habría una manera para que nosotras continuásemos componiendo sin importar cuánto se deteriora nuestra capacidad auditiva o visión. Nada nos detendría. Esto es lo que creemos hoy día y continuamos encontrando nuevas formas de hacer las cosas. Ya sea se trate de componer música, viajar por la ciudad de Austin, aprender el lenguaje de señas y el Braille, aprender cómo conocer a otros como nosotras o hacer grandes amigos con muchas aptitudes, ¡vivimos la vida con energía! Como mamá siempre decía, “Todas las Cosas son Posibles”.

Nota del Editor: Podrá explorar algo de la música de Crystal y Danielle en la Web entrando a .

Por Dorothy C. Lewis, Conroe, Texas

Resumen: Una orgullosa abuela describe la adaptación de su nieto a la ceguera repentina. El participa mucho en la vida familiar, con los amigos y su comunidad.

Palabras clave: ciego, crianza de nietos, discapacidad, tumor cerebral, hormona del crecimiento, deportes.


Case, mi nieto de 5 años, ha sido ciego desde los 2 años y medio. La tragedia nos golpeó en forma de un tumor cerebral del tamaño de una bola de béisbol poco después del día de acción de gracias del 2006. El 26 de noviembre le practicaron cirugía de emergencia para dejar salir el líquido que rodeaba su cerebro. Luego el 1 de diciembre se realizó una operación de 16 horas en el Hospital Infantil de Texas. El craniofaringioma (tumor cerebral que crece en la zona de la glándula pituitaria y los nervios ópticos) fue extirpado de a pedazos tal como lo fue la glándula pituitaria, la cual había crecido sobre el tumor. Debido a que éste era tan grande, había estirado los nervios ópticos hacia sus ojos, lo que lo dejó ciego. Después de tres cirugías para dejar escapar el líquido que fluía de la trepanación, fue necesaria una cuarta operación para insertar una derivación ventricular para drenar el líquido hacia la cavidad estomacal. La buena noticia era que no tenía cáncer. La mala era que tendría que tomar 8 píldoras y una hormona para el crecimiento humano todos los días para poder vivir, y el tumor podría volver a crecer.

Hasta aquí hemos sido muy afortunados. Se hace dos resonancias magnéticas al año y exámenes de sangre cada tres meses. Las píldoras e inyecciones son extremadamente caras. Su madre es madre soltera y es auxiliar de vuelo. Ella es quien lo acuna y apoya. Case ve a un endocrinólogo, un hematólogo, un oftalmólogo neuropediátrico, un neurocirujano y a un pediatra, como también a numerosos técnicos. Este es el historial de mi asombroso nieto.

Durante el primer año después de su operación, preguntaba, “¿Por qué está tan oscuro, mamá?” Ahora dice, “¿Viste eso, mamá?” No parece darse cuenta de que es ciego. Case asiste a una pequeña escuela de Weimar, Texas. La directora y los maestros lo adoran, al igual que los demás estudiantes. No es suficiente lo que diga de su escuela o de cualquier integrante del personal, incluyendo al conserje, los consejeros, el personal de la cocina y la secretaria de la escuela. A su manera, cada uno ha ayudado a este pequeño niño.

Case ha participado en el Día del Atletismo con su curso y ganó el primer lugar en las carreras. El día de las carreras de relevos, todos coreaban su nombre. Cuando se les pidió silencio para que Case pudiera oír las campanas, nadie pronunciaba palabra en el gimnasio.

El maestro de Case lo invitó a participar en Tee Ball para representar a Weimar. El era miembro de los Ángeles. Tocaba la pelota en la T y entonces la golpeaba. Nadie lo hacía por él. Para correr las bases, escuchaba el sonido de la pelota para guiarse de una base a la otra. No le gustaba sacar un “out”, pero le encantaba anotar una carrera.

Case también hace otras cosas. Ama a sus perros, Cowboy y Jack, y a su gato, Hondo. La mayoría de los perros perciben que este pequeño niño es especial y lo protegen. Tiene un hermano mayor, Tim, con el cual lucha y juega. Sus primos también juegan con él. Case disfruta montar su vehículo de 4 ruedas. Su madre le grita instrucciones y él responde a éstas.

Case también ha montado el toro mecánico en los rodeos de Houston y Columbus. Por supuesto que su papá o mamá está generalmente tras él en caso de que se caiga. El desea participar en monta de ovejas en el rodeo del Condado de Colorado. Le encanta ir al rancho para pescar y manejar el tractor con Papaw, Tío Donald, Tío B.W., o con quienquiera que lo pueda ayudar. También arma rompecabezas, está aprendiendo Braille, me ayuda en la cocina, le gusta armar cosas con sus bloques y reparar otras con sus herramientas.

Hace poco fuimos a Cabo San Lucas. Case quiere a las personas del centro vacacional y éstas también lo quieren a él. Nunca se acerca a extraños. Una gran personalidad es la que tiene mi nieto. Cautiva a todo el que conoce. La Fundación Make a Wish envió a él y a su familia a un concierto de Kenny Chesney. Chesney autografió su sombrero de vaquero.

Le encanta usar sus jeans, botas y camisa vaqueras y su sombrero y ayuda a cepillar las vaquillas de exposición de Tim. También le gusta montar a caballo y está aprendiendo a nadar este verano.

Case es un firme creyente en Cristo. Sus plegarias hacen que a uno se le humedezcan los ojos. Ora por todos los niños enfermos, los soldados que están en Irak y Afganistán, por cada uno de sus parientes que están enfermos o muriendo e incluso por el diablo. Puede recitar de memoria el Padrenuestro. Tiene una amiguita que padece leucemia y que estuvo en el Hospital Infantil de Texas y ora por ella a diario. Ella falleció hace poco y Case fue a su funeral.

Como madre y abuela quiero reconocer a este pequeño niño por sus logros. El fin de semana pasado estuve en una conferencia para padres de niños con discapacidades. Me di cuenta de cuán afortunados somos al tener a Case, pero él ha hecho tanto por sí solo al ser tan, pero tan valiente y tener un sólido grupo de apoyo. Para cualquier niño discapacitado, ello es esencial. Tiene un hermano mayor cariñoso y atento y una madre muy fuerte y hermosa que sucede que es mi hija.

Otoño 2009 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Por Kim Cunningham, Pearland, Texas

Vuelto a publicar con autorización de Future Reflections, Vol. 28, Número 2, Verano, 2009

Resumen: Una madre da una mirada a las influencias que la ayudaron a criar a una hija que nació con un impedimento visual y se convirtió en una adolescente típica e independiente.

Palabras clave: impedimento visual, ciego, crianza de hijos, transición, expectativas, crecimiento.

Nota del Editor: Kim Cunningham es presidenta de Texas Parents of Blind Children. Hace algunos meses envió una nota a la Lista de Contactos de Blindkid de la NFB, donde describía un incidente que la había inspirado cuando su hija Kayleigh tenía cuatro años. Ella amplió esta nota en un artículo para Future Reflections, la que presentamos a continuación.


Estoy segura de que todo padre recuerda el día en que a su hijo le diagnosticaron ceguera o baja visión. Para mí, fue un momento que cambió mi vida. Sólo una cosa consumía mi mente -- ¡miedo! Era el miedo a lo que yo pensaba que significaba ser ciego. Nunca había conocido o siquiera me había encontrado con una persona ciega. ¿Cómo diablos se suponía que una mamá dueña de casa promedio como yo tendría las aptitudes para criar a un niño ciego? ¿Qué significaría esto para mi querida hija y para la vida de nuestra familia? ¿Sería feliz mi hija? ¡Había luchado tan arduamente para salvarla! Ahora sabía que tendría que luchar de manera igualmente ardua para asegurar que tuviese una buena vida. Y así comenzó nuestro recorrido...

Mi hija, Kayleigh, nació gravemente prematura. Nunca sabía si cada nuevo día sería mi última oportunidad de verla. Cada viaje al hospital era angustioso, sabiendo que otra gran complicación nos esperaba justo al doblar la esquina.

Luego de quince cirugías y una estadía de cuatro meses y medio en la UCIN, nos llevamos a casa una saludable bebé de cuatro libras y media. Se nos dijo que ella sufría una grave pérdida de visión; sin embargo, debiera poder ver “algo”. Algo… ¿Qué diablos significaba eso? Podía ver pero ¿no podía ver? ¡Vaya, me sentía confundida!

En las siguientes semanas, visitamos incesantemente a médicos, terapeutas y maestros. Nuestra nueva vida comenzó a medida que intentábamos aprender cómo criar a una niña parcialmente ciega. Nuestro primer maestro de impedidos visuales no dejaba de pronunciar las palabras que comenzaban con B -- blind (ciego) y Braille. Yo ni siquiera podía pronunciar estas palabras. Mi miedo era abrumador. Recuerdo un día en que lloraba y preguntaba a mi madre, “¿Que sucede si mi hijita crece y se enfada por ser ciega?” En aquel momento me di cuenta de que no le daría la oportunidad de pensar o decir esas palabras. Supe que debía superar mi miedo y aprender todo lo que pudiera sobre la ceguera. Comencé a leer libros, asistir a grupos de apoyo a los padres y hacer preguntas a todos los profesionales que ahora estaban en nuestras vidas.

Durante ese tiempo, continuaba oyendo palabras tales como “discapacitado”, “minusválido” y “especial.” Estas palabras tenían la fuerte connotación de no poder hacer esto o aquello y me hicieron sentir triste. Estas calificaciones simplemente no parecían adecuadas para mi hijita, quien hacía progresos en cada área de su desarrollo. No me malentiendan. Ella tenía un atraso de meses con respecto a su edad real, pero durante cada examen de su desarrollo, se la veía subir la escalera del éxito. Estábamos en camino – a dónde, no tenía idea, pero no obstante seguíamos una dirección positiva.

Cuando mi hija cumplió cuatros años, decidimos llevar a la familia a Disney World en Orlando, Florida. Esperaba que el viaje nos alejara de todas las terapias y citas con médicos y nos diera tiempo para ser una familia común. Kayleigh había usado un bastón desde que tenía dos años, y yo sabía que lo pasaría estupendo explorando el parque con su recién encontrada independencia.

Disney World es un lugar mágico para los niños, pero este viaje hizo que también lo fuese para mí. Mientras hacíamos la fila, esperando nuestro turno para dar una vuelta más, observé un grupo de chicas adolescentes riendo y divirtiéndose como lo hacen la mayoría de las adolescentes. Iban a dar un paseo en una de esas montañas rusas gigantes, estoy segura que claramente previendo que éste sería aún mejor que el anterior. Luego observé algo muy familiar. ¡Una de las chicas sostenía un bastón! Eran las típicas adolescentes haciendo las cosas típicas de las adolescentes y una de ellas era ciega. Nadie la sostenía de la mano. Ningún adulto supervisaba cada movimiento que hacía. Ningún estigma le impedía tener amigas. No había nada “especial” sobre ella excepto que usaba bastón.

Esa señorita nunca sabrá la impresión que tuvo en mi vida. Ella me mostró lo que quería para mi hija. Ahora tenía un sentido de la dirección a seguir y una imagen de cómo se vería mi meta. Criaría a mi hija para que tuviese las mismas oportunidades que tenían sus amigas. Ya no escucharía a los escépticos que pintaban una imagen de pesimismo. Ahora sabía que Kayleigh de verdad podía tener una vida típica. Podría tener las mismas expectativas que tendría si ella pudiera ver.

Durante los trece años siguientes luchamos para educar sobre la ceguera a todo aquel que tuviese parte en la vida de mi hija. La mayoría de las personas sólo pensaban en sus propios miedos, como lo había hecho yo una vez. Nunca había habido antes un niño ciego intelectualmente capaz en nuestro distrito escolar y nadie esperaba que Kayleigh fuera una estudiante competente. En ningún paso del camino acepté dejar que su ceguera fuera una excusa para que no diera lo mejor de sí.

Kayleigh está ahora en tercer grado de secundaria e integra el coro de su escuela. Este año la escuela planificó un viaje a Disney World. Debido que he sido acompañante en muchos actos escolares, supuse que tendría la oportunidad de tomar parte en el viaje a Disney World. Luego, algunos meses antes del viaje, mi hija me informó que prefería que yo no fuese de acompañante este año. Deseaba ir por sí sola. Se sentía confiada en sus destrezas y quería pasarla con sus amigas sin la presencia cercana de mamá. ¡CARAMBA! Esta fue exactamente la misma imagen que tuve en mi mente cuando vi a aquella vital adolescente ciega trece años antes. Lo logré -- ¡Realmente lo logré!

Kayleigh regresó de su viaje de cuatro días cargada de historias. Me contó cómo dio las vueltas más rápidas, presenció espectáculos, se tomó una fotografía con los personajes de Disney y fue de compras por todas las tiendas. Mientras me conversaba sobre su viaje, mi mente seguía viendo a la adolescente ciega de años atrás. Agradecí a esa niña desconocida que tuvo tal efecto en mi vida. Ruego que todos nuestros hijos puedan cambiar las vidas de otras familias que estén en el mismo recorrido. Quién sabe... tal vez otra familia vio a mi hija en Disney World, y tal vez, sólo tal vez, ella tuvo un efecto en sus vidas.



Por Irasema Ramirez, Miembro de la TAPVI, Laredo, Texas

Resumen: Una madre describe su experiencia al asistir a una conferencia familiar internacional para familias de niños con impedimentos visuales, incluyendo aquellos con sordoceguera y otras discapacidades.

Palabras clave: impedimento visual, sordociego, TAPVI, NAPVI

Nota del Editor: Cinco familias de Texas pudieron asistir a la Conferencia Internacional Families Connecting Families organizada por la Asociación Nacional para Padres de Niños con Impedimentos Visuales (NAPVI). Los principales patrocinadores fueron la American Foundation for the Blind and the Junior Blind. Un miembro de la TAPVI escribió el artículo siguiente. La Asociación de Padres para Niños con Impedimentos Visuales de Texas está afiliada a la NAPVI. Podrá encontrar mayor información en o llamado al número 1-800-562-6265.


Creo que fue una maravillosa experiencia para mi hija y para mí haber asistido a la Conferencia Familiar Internacional de la NAPVI en Costa Mesa, California, este verano. Tuvimos la oportunidad de reunirnos con padres de niños con impedimentos visuales y supimos de distintas fuentes de apoyo para nuestros hijos.

Mi hija Irasema, de 18 años, padece de fibroplasia retrolental (ROP). Fue un bebé muy prematuro de 24 semanas. Perdió su ojo derecho y tiene una visión muy deficiente en el izquierdo. Se graduó de secundaria en Laredo, Texas y piensa asistir a la universidad de la comunidad.

Esta fue realmente una conferencia internacional ya que conocimos a muchas familias de otros países. Desmond Brown y Barsha Smith, de las Bahamas, nos contaron sobre la forma en que ayudan a los estudiantes con impedimentos visuales con su programa educativo. Ellos ofrecen apoyo a los estudiantes al igual que la TSBVI. De la Asociación de Padres de Niños con Impedimentos Visuales de las Filipinas (PAPVI) conocimos a Belinda Polintan y a su hijo, quienes se sentían muy felices de juntarse con familias de los Estados Unidos. Compartimos información sobre el apoyo que tenemos en el país. Sitara y Madhu Rangnathan, de la India, quienes ahora viven en San Francisco, California, nos relataron que ahora están trabajando como equipo con su escuela. Aracely Rivera, de Downey, California, me consultó acerca de los programas en Texas ya que piensan trasladarse a nuestro estado. Presenté a Aracely a la gente de Texas y le entregué información y le hablé sobre los recursos que uso para ayudar a mi hija. Ellos son de Ciudad de Méjico, pero ahora están viviendo en los Estados Unidos.

Otra cosa importante que aprendimos es que el Sr. Barry Stickings y su hijo, Toby, del Reino Unido (UK) son miembros de una organización llamada MACS (Micro and Anophthahlmic Children’s Society) . Este grupo ayuda a los estudiantes de su país con tecnología, ayuda económica y, lo que es más importante, apoyo emocional para que tengan éxito en la escuela. También organizan una conferencia anual y nos dijeron que les escribiéramos mensajes de correo electrónico si nos interesaba asistir.

El Dr. Bill Takeshita, director de Servicios Optométricos del Center for the Partially Sighted (Centro para Invidentes Parciales), fue el orador principal y compartió con nosotros temas muy importantes. El Dr. Takeshita perdió la visión cuando tenía 6 años y desde ese momento ha trabajado arduamente para tener éxito en la vida. Ahora es un modelo admirable para nuestros hijos, porque es doctor y profesor. Sugirió que si nuestros hijos tienen problemas de visión, hay que alentarlos a aprender Braille. En mi experiencia si un niño puede ver un poco, entonces la escuela no estará dispuesta a enseñarle Braille. Es muy importante, tal como lo dijo el Dr. Takeshita, “GAMBÁTE.” En su idioma esta palabra significa, “Haz todo lo posible”. Podrá obtener mayor información sobre el centro en: . También podrá saber sobre la fundación del Dr. Bill y escucharlo en el sitio: .

Hubo muchas sesiones y asistimos a tantas como pudimos. Es muy importante que usted participe en estas conferencias para saber más sobre cómo ayudar  a sus hijos.

Por la tarde del domingo, Farhana Khawar y su hija, de Austin, Texas, mi hija Irasema y yo fuimos a Disneylandia. Disfrutamos de una tarde maravillosa con nuestras hijas en el parque. Ella  compartió el automóvil que había alquilado y yo compartí nuestros boletos para ingresar al parque. Son una agradable familia.

Irasema y yo fuimos muy afortunadas al asistir a esta conferencia y esperamos poder participar en la próxima. Mi esposo, Miguel, mi hija “Irita” y yo estamos aquí para ayudar a cualquiera que tenga un hijo impedido visual o ciego. Compartiremos nuestras experiencias y todo lo que hemos aprendido durante estos 18 años. Somos un equipo en la NAPVI y la TAPVI y estamos aquí para apoyarnos entre nosotros.

Agradezco a la Divulgación Comunitaria de la TSBVI por apoyarnos con los gastos del viaje a California y la oportunidad de compartir nuestras experiencias con todos los miembros de la TAPVI.

Por Amanda Huston, estudiante, Nevada, Texas

Resumen: Una estudiante comparte un ensayo que escribió acerca de las soluciones a los desafíos que enfrenta mientras viaja.

Palabras clave: sabiduría familiar, sordociego, ataxia, orientación y movilidad, accesibilidad, autodeterminación, experiencia personal. 


¿Alguna vez se han sentido frustrados? Yo tuve muchas frustraciones mientras viajaba. Soy sordociega y tengo ataxia, un trastorno que me debilita los músculos. Debido a mi ataxia uso dispositivos ortopédicos que me ayudan a caminar. Utilizo un andador para desplazarme y a veces incluso necesito una silla de ruedas. Las puertas, las obras de construcción y los ascensores son parte de los edificios y todos me causan frustración. Tengo soluciones para lidiar con los problemas. Los edificios me provocan mucha frustración.

La puerta trasera de la residencia estudiantil K me frustraba porque no podía abrirla. Esta puerta tenía un pequeño escalón y me costaba abrirla porque no tenía manera de acercarme lo suficiente con mi andador o silla de ruedas para tirarla y abrirla. Eso me frustraba. Sólo me sentaba y esperaba hasta que alguien me abriera las pesadas puertas. Melissa tenía que ayudarme ya que me era muy difícil hacerlo yo. Llegaba tarde a clases porque no podía abrirla y no quería pedir ayuda. Decidí enviarle un mensaje de correo electrónico al Sr. Fain, director de la TSBVI, contándole sobre ello. Brenda Gregory (coordinadora de fisioterapia y terapia ocupacional), el Sr. Fain y John Daude (Director de Operaciones) trabajaron juntos para entender lo que es más fácil para mí. Fabricaron una pequeña rampa y agregaron una acera en el costado oeste de la puerta para que me sea más fácil abrirla yo sola.

La construcción también me frustra. Me siento contrariada porque tuvieron que poner una gran cerca próxima a la mitad del recinto escolar y es muy difícil para las personas rodearla para llegar a clases. Detesto caminar mucho hasta mi clase porque mi equilibrio no es bueno y los músculos se me cansan mucho con facilidad. Decidí retirarme de clases temprano así es que no llegaría tarde. Me entusiasman los nuevos edificios pero no me gustó cuando derribaron los antiguos porque me asusta mucho el ruido.

A veces los ascensores están descompuestos y eso me frustra y disgusta. Se me hace muy difícil porque no puedo subir las escaleras hasta la sala de clases en el tercer piso. Cuando los ascensores se descomponen tengo que tener clases en otro lugar, pero eso no me gusta. En una ocasión me rehusé a escuchar y no entraba a la clase de matemática. Tuve problemas y me dejaron castigada. Le pedí a alguien que le enviara un mensaje de correo electrónico al operador del ascensor y le pedí que por favor lo reparara.

Detesto las puertas pesadas, los ascensores descompuestos y los trabajos de construcción porque se me hace muy difícil abrir aquellas, subir las escaleras y llegar a mis clases. Tengo buenas maneras y malas maneras de lidiar con los problemas. Enfrentaré las mismas cosas por el resto de mi vida y me siento feliz de poder hacerlo.

 

REDACCIÓN DEL ENSAYO

Por Kay Pruett, maestra de impedidos visuales, TSBVI

La primavera pasada, al comenzar los trabajos de construcción en el recinto de la Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas, en la clase de lengua y literatura de Amanda se realizaba el estudio del proceso de redacción. Para su ensayo de comparación y contraste, Amanda eligió comparar diferentes soluciones a los desafíos que enfrenta al tratar de salvar las barreras arquitectónicas en forma independiente. Como parte del proceso, leyó cómo otros autores abordaron distintos problemas y posibles soluciones en sus historias. Aprendió a identificar los pasajes específicos y el lenguaje que describía los problemas y las soluciones en las historias y a escribir con claridad sobre sus propios problemas y soluciones. En su ensayo, ella presenta una solución ineficaz y otra eficaz para cada desafío que describe.

Para continuar con el proceso de redacción, Amanda comenzó con una lista de ideas. En clase, analizamos la lista y creamos una estructura de cinco párrafos que sostendría la redacción de las ideas que había seleccionado. Escribió su primer borrador con esta estructura organizativa. En la etapa de revisión, Amanda mejoró la organización y secuencia de las oraciones de cada párrafo reordenando tiras de papel con una oración escrita en cada una. Para esta tarea se valió de la televisión por circuito cerrado. Luego, con las tiras dispuestas en el nuevo orden, aprendió a “cortar y pegar” en la computadora para revisar su documento con el fin de que correspondiese al que tenía en papel.

Finalmente lo editó en cuanto a ortografía, gramática y claridad.

Durante todo el proceso, Amanda se enfrentó a los desafíos de la tarea de redacción con la misma persistencia con que escribe sobre lidiar con los desafíos arquitectónicos. ¡Qué magníficas aptitudes ante la vida!

 

Otoño 2009 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Por Ruth Ann Marsh, COMS, Consultora en Orientación y Movilidad de Divulgación Comunitaria del la TSBVI

Resumen: La autora analiza la importancia de no proteger demasiado a los estudiantes de modo que puedan tener oportunidades para aprender a solucionar problemas y adquirir aptitudes de independencia.

Palabras clave: impedido visual, orientación y movilidad, solución de problemas, independencia 


Siendo maestros de impedidos visuales (TVI) y especialistas en orientación y movilidad (COMS), nuestra función es ayudar a nuestros estudiantes a desarrollar las destrezas que les permitan tener éxito, no sólo en la escuela sino también en el mundo que está fuera y lejos de ésta. Parte de las metas que tenemos para nuestros estudiantes es enseñarles las materias del plan de estudios básico ampliado tales como Braille, uso de medios auxiliares visuales, tecnología de adaptación, manejo del bastón, uso del transporte público, actividades de la vida cotidiana, etc. Si bien todas estas destrezas se necesitan para triunfar tanto en la escuela como fuera de ella, la destreza que más les ayudará es la capacidad de reconocer y solucionar los inevitables problemas que uno encuentra a lo largo de la vida.

La mayoría de los profesionales del campo de los impedimentos visuales están allí porque desean ayudar a sus estudiantes, pero lo que aprendemos antes es que ayudar a un estudiante a veces significa dejarlo que enfrente los problemas sin que interfiramos o intervengamos para “arreglar las cosas”. El apartarse y dejar que sus estudiantes aprendan de sus propios errores no es algo fácil de hacer. Personalmente yo he tenido que literalmente morderme los labios para no dejar escapar información que mi estudiante se explicaría, contando con bastante tiempo, por sí sola; mantener las manos entrelazadas tras mi espalda para evitar tenderlas y reordenar físicamente algo para que no fuese un obstáculo tan grande; recordarme a mí misma que debo esperar y darle tiempo para descubrir sus opciones y luego actuar según éstas; etc. A menudo he invitado a padres a acompañarnos en las lecciones de orientación y movilidad, recordándoles también el no interferir, para que puedan ver cómo sus hijos son capaces de manejar naturalmente los desafíos que surgen. A menudo los padres se asombran ante lo que sus hijos pueden hacer cuando se les da la oportunidad.

Por supuesto, siempre es de suprema importancia el que se asegure que sus estudiantes estén fuera de peligro, pero el asegurarse de que tengan éxito eliminando falsamente todos o incluso algunos de los obstáculos en realidad les impide desarrollar las aptitudes para resolver los problemas necesarios para llegar a tener éxito por sí solos. Y al final tiene un efecto negativo en la confianza en sí mismos ya que ellos rápidamente aprenden que sólo “tienen éxito” cuando un instructor está presente. No son engañados por mucho tiempo.

En su libro de autoayuda superventas, “The Road Less Traveled” (El Camino menos Transitado), el Dr. Scott Peck comienza su primer capítulo con la oración, “La vida es difícil” y luego continúa, diciendo,

“Lo que hace difícil la vida es que el proceso de hacer frente y solucionar los problemas es doloroso. Estos, dependiendo de su naturaleza, provocan en nosotros frustración o dolor o tristeza o soledad o culpa o remordimiento o ira o miedo o ansiedad o angustia o desesperación... no obstante, es en todo este proceso de enfrentar y solucionar problemas donde radica el sentido de la vida... Es sólo debido a los problemas que crecemos mental y espiritualmente. …cuando evitamos el sufrimiento legítimo que proviene de lidiar con los problemas, también evitamos el crecimiento que éstos nos exigen”.

Ninguno de nosotros quiere que nuestros estudiantes sufran, pero el enfrentar las frustraciones y aprender que uno puede superarlas y ser una mejor persona y más capaz es una experiencia impactante y que fortalece el sentido de la vida. Nuestros estudiantes aprenden no sólo a rodear los obstáculos del recinto escolar, sino que mediante la determinación y la persistencia pueden vencer obstáculos similares en otro tipo de situaciones. Nuestros estudiantes aprenden cómo y cuándo abogar por sus necesidades, pero también cómo ser creativos cuando hay que resolver problemas. Aprenden cómo manejar la frustración y a canalizar esa energía de manera constructiva. Si se los guiara por todas partes del recinto, no tendrían la oportunidad de aprender y practicar las aptitudes para solucionar problemas.

Nuestros especialistas en orientación y movilidad, si bien siempre garantizan la seguridad de los estudiantes, tienen que apartarse y darles el tiempo y el aliento para superar algunas experiencias confusas y frustrantes; no obstante el resultado es gente joven que desarrolla la confianza que necesita para tener éxito cuando se encuentra junto a ellos un especialista en orientación y movilidad. En su artículo, “Frustraciones al Viajar”, Amanda afirma, “Me enfrentaré a las mismas cosas por el resto de mi vida. Estoy feliz de poder hacerlo”. Una famosa cita de Hodding Carter, hijo, me viene a la mente: “Hay dos legados perdurables que podemos dejar a nuestros hijos. Uno son las raíces. El otro son las alas”. Ojalá que siempre tengamos el coraje, la fortaleza y la paciencia para dar raíces y alas a nuestros estudiantes.

Por Jim Durkel, maestro de divulgación comunitaria, Coordinador del Registro de Impedidos Visuales y Censo de Sordociegos, Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas

Resumen: el autor analiza el registro de impedidos visuales y censo de sordociegos y responde preguntas frecuentes.

Palabras clave: impedidos visuales, sordociego, censo, Texas, demografía


Cada año la Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas realiza dos recuentos de estudiantes para el Organismo para la Educación del Estado de Texas. El mayor de estos recuentos es el Registro Anual de Estudiantes con Impedimentos Visuales o, como se le conoce en todo el estado, el Registro de Impedidos Visuales. El segundo recuento es el censo de sordociegos. Estos recuentos son importantes por diversas razones.

El registro de impedidos visuales da como resultado informes que ayudan a que se distribuyan textos escolares impresos en letra grande, Braille o audio. Este registro también es la base de un informe que va a la American Printing House for the Blind (APH). Este informe genera a Texas alrededor de $1.5 millones de dólares al año en fondos que se pueden utilizar para adquirir materiales especiales creados por la APH para apoyar la educación de estudiantes con impedimentos visuales.

El censo de sordociegos sirve de base a un informe que incide en la cantidad de dinero federal que Texas puede tener derecho a solicitar para dirigir el Texas Deafblind Project (Proyecto de Texas para la Sordoceguera). Este grupo de asistencia técnica recibe aproximadamente $0.5 millones cada año para otorgar asesoría escolar; capacitación local, regional y estatal para familias y profesionales y producir esta publicación trimestral, TX SenseAbilities.

Tanto el registro de impedidos visuales como el censo de sordociegos son utilizados por diversos organismos estatales y nacionales para observar las tendencias y ayudar a planificar la mejor manera de satisfacer las necesidades de los estudiantes impedidos visuales de Texas, incluyendo los sordociegos.

Para ayudar a prepararnos para estos próximos recuentos, quisiéramos responder algunas preguntas frecuentes.

¿POR QUÉ HAY 2 RECUENTOS Y EN QUÉ SE DIFERENCIAN?

Existen 2 recuentos porque abarcan tipos de estudiantes levemente diferentes. Algunos pueden estar en uno de los recuentos pero no en el otro.

El Registro de Impedidos Visuales es el mayor de los dos con más de 8.000 estudiantes y corresponde a un recuento de todos los estudiantes que tengan un impedimento visual o sordoceguera como una afección de discapacidad. Es un recuento de todos los estudiantes, desde que nacen hasta los 21 años, que reciben servicios a través de un Plan Individual de Servicios para la Familia o un Programa de Educación Individualizado de parte de un maestro de estudiantes con impedimentos visuales.

El Censo de Sordociegos es más pequeño con sólo un poco más de 700 estudiantes. Es un recuento de estudiantes que encajan en la definición federal de la sordoceguera y que pueden o no tener un Programa de Educación Individualizado donde se establezcan los impedimentos visuales y el deterioro de la audición o la sordoceguera como una afección de discapacidad. La mayoría, aunque no todos los estudiantes del censo de sordociegos también son contabilizados en el registro de impedidos visuales. Sin embargo, hay algunos estudiantes que pueden ser candidatos para incluirlos en el censo pero no ser incluidos en el registro de impedidos visuales. Por ejemplo, un estudiante que tenga el síndrome de Usher y que aún no muestre mucha pérdida de campo visual, si es que lo hace, debiera estar en el censo de sordociegos, pero podría no incluírsele en el registro de impedidos visuales.

En el registro de impedidos visuales se hacen varias preguntas específicas sobre medios de lectura y capacidad visual. En el censo de sordociegos se hacen preguntas específicas acerca del entorno de la sala de clases además de solicitarse información sobre capacidad auditiva y visual.

Por mandato, el registro de impedidos visuales debe ser una “foto instantánea” de los estudiantes desde el primer lunes de enero. El censo de sordociegos debe serlo el 1 de diciembre.

¿ES IMPORTANTE INCLUIR ESTUDIANTES ELEGIBLES EN AMBOS RECUENTOS?

Sí, es importante incluirlos en ambos recuentos. La información reunida es diferente y los informes van a organismos distintos.

¿DEBIERAN ENTRAR EN EL RECUENTO LOS BEBÉS QUE RECIBEN LOS SERVICIOS DEL DISTRITO ESCOLAR LOCAL Y DE ECI?

Sí, si un bebé recibe servicios de un maestro de estudiantes con impedimentos visuales o de un maestro de estudiantes con deterioro de la capacidad auditiva y cumple con los criterios para ser incluido en el registro de impedidos visuales o en el censo de sordociegos o en ambos, debe ser incluido en el recuento. A ser posible, el bebé debería tener un número PEIMS y estar registrado en el distrito escolar local, pero ello no es necesario para considerar al estudiante en cualquiera de estos recuentos.

¿QUÉ ES CONSENTIMIENTO DE LOS PADRES Y POR QUÉ ES IMPORTANTE?

El consentimiento de los padres es necesario para que la TSBVI comparta la información con diversos organismos. Si no podemos compartirla, ello puede llevar a una disminución en la cantidad de financiamiento que el Estado de Texas recibe de los organismos federales. Sin el consentimiento, la información utilizada para planificar no se puede compartir, lo cual puede significar que las necesidades particulares de su hijo no son reconocidas y abordadas.

El formulario para el consentimiento de los padres se puede encontrar en <http://ritter.tea.texas.gov/special.ed/forms/viforms.html>.

¿POR QUÉ IMPORTAN LOS INFORMES OCULARES QUE YA VENCIERON?

Cada 3 años, el comité del programa de educación individualizado se reúne para examinar los datos de evaluación y decidir qué otra información se necesita para respaldar la elegibilidad y la programación. Parte de la información es el informe médico ocular emitido por un oftalmólogo u optometrista. Si un informe médico ocular tiene más de 3 años, se considera vencido a menos que durante la Revisión de los Datos de Evaluación Existentes (REED) se acepte como vigente un informe que tenga más de 3 años. Este proceso de considerar una evaluación pasada como vigente se puede denominar como “actualizar”.

Los estudiantes legalmente ciegos cuyos informes oculares estén vencidos no generan fondos federales destinados a materiales adaptados de la American Printing House. Para ser considerado vigente, un informe ocular no debe tener más de 3 años o haber sido actualizado.

Es importante recordar que la pérdida de visión es causada por una afección. Las evaluaciones médicas son una parte importante del proceso de evaluación para un estudiante con impedimentos visuales o sordoceguera y no debieran tratarse a la ligera.

¿CUÁNDO DEBIERA INFORMARSE ACERCA DEL USO DE DISPOSITIVOS AUXILIARES?

El uso de dispositivos auxiliares se informa tanto en el registro de impedidos visuales como en el censo de sordociegos. Las siguientes son las definiciones de dispositivos auxiliares y servicios de dispositivos auxiliares según la ley IDEA 2004:

•  Sección 300.5 “El término ‘dispositivo auxiliar’ corresponde a cualquier artículo, pieza de equipo o sistema de productos, ya sea adquirido en una tienda, modificado o fabricado a la medida, que se emplee para aumentar, mantener o mejorar la capacidad funcional de un niño que tenga una discapacidad”.

•  Sección 300.6 “Servicio de dispositivos auxiliares corresponde a cualquier servicio que ayude directamente a un niño con discapacidad a seleccionar, adquirir o utilizar un dispositivo auxiliar”.

Bajo estas definiciones, los dispositivos auxiliares podrían incluir entre otros los siguientes: cualesquier material en Braille o con letra grande; libros grabados o electrónicos; el uso de papel especial para eliminar la luminosidad y mejorar el contraste; papel con líneas destacadas; gráficas táctiles; un Cuarto Pequeño; una caja de luz; juguetes adaptados tales como el Tangle Toy™ de la APH; libros de experiencias táctiles; interruptores adaptados; un bastón blanco; dispositivos de movilidad adaptados; televisión por circuito cerrado; cualquier magnificador o telescopio; o lector de pantalla. Es fácil ver cómo casi todos los estudiantes impedidos visuales o sordociegos utilizaban algo que se consideraba como dispositivo auxiliar.

Esperamos contar con todos sus hijos y valoramos la ayuda que ustedes entregan para finalizar estos esfuerzos cada año. Si tiene alguna consulta o inquietud sobre el Registro Anual de Estudiantes Impedidos Visuales o el Censo de Sordociegos, no dude en comunicarse con Jim Durkel de la Escuelas para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas, a <>

Por Chris Montgomery, asesor educativo en sordoceguera de Divulgación Comunitaria de la TSBVI e instructor de superación de verano, y Holly Cooper, asesora educativa en sordoceguera de Divulgación Comunitaria de la TSBVI

Resumen: Los autores describen una sesión de escuela de verano de dos semanas de duración formadas enteramente por estudiantes con sordoceguera. Las oportunidades didácticas especialmente diseñadas incluían ir de compras de comestibles, ir a restaurantes, visitar una tienda donde hacen helado y un zoológico. Estas actividades se utilizaron como oportunidades para desarrollar conceptos, aprender vocabulario apropiado y símbolos, practicar destrezas de orientación y movilidad, elaborar listas y crear libros de experiencias, y hacer elecciones. También se incluyeron oportunidades de capacitación del personal y capacitación de padres.

Palabras clave: sordociego, programa de verano, plan de estudios básico ampliado, comunicación


En esta época de integración de estudiantes con discapacidades en el entorno escolar de restricción mínima, ¿existe la necesidad de una clase especial para los estudiantes con sordoceguera? Las necesidades únicas de dichos estudiantes nos llevan a creer que la respuesta es afirmativa. La clave de la programación de calidad para personas con impedimentos combinados visuales y auditivos es el concepto de intervención. La intervención es el proceso que permite a una persona sordociega recibir información no distorsionada de modo que pueda interactuar con el entorno y con otras personas. En algunos casos este proceso es facilitado por un interventor, en otros casos por un auxiliar docente, y en otros, por el maestro. Con demasiada frecuencia, las personas sordociegas no tienen acceso a una intervención apropiada, de modo que nosotros en el Texas Deafblind Project y los Programas Especiales de la TSBVI colaboramos para crear un programa escolar especial de verano para algunos estudiantes sordociegos escogidos con el fin de ofrecerles un período de programación de alta calidad. También trabajamos para desarrollar un programa modelo en el cual los padres y los miembros del comité educativo pudieran observar y aprender.

Este es el segundo año en que Chris Montgomery ha organizado e impartido esta sesión especial de verano para estudiantes con sordoceguera. Creemos que este programa ha mejorado cada año y entregado muchas oportunidades para aprender que, de otra manera, los estudiantes no habrían tenido. Este programa de desarrolló con la filosofía de que todos los estudiantes con sordoceguera obtienen un gran beneficio de las situaciones de aprendizaje basado en experiencias, situaciones que comprenden actividades en las que el estudiante puede aprender haciendo. Se incluyeron muchos viajes fuera del plantel en el día académico para hacer uso de la comunidad como una herramienta para el descubrimiento y el aprendizaje mediante experiencias. Luego éstas se utilizaron como una forma de aumentar los temas de conocimientos básicos, fomentar el desarrollo de conceptos y ofrecer oportunidades de conversación. La meta era proporcionar, y refinar aún más, los modelos de los sistemas para una buena comunicación (incluyendo calendarios, rutinas y estrategias de conversación) de los cuales los miembros de las familias y maestros de estudiantes sordociegos pudieran sacar consejos y nuevas ideas para poner en práctica el hogar.

Cada día escolar comenzó en la residencia estudiantil donde los estudiantes participaron en preparar su desayuno. Luego iban a sus salas de clases siguiendo una ruta que a veces les presentaba algunos desafíos, pasando por cercas de construcción provisorias y evitando obstáculos que a veces variaban de un día a otro. En la sala de clases los estudiantes tuvieron un anticipo de su programa del día utilizando objetos, dibujos, palabras impresas y símbolos táctiles. Las actividades originadas por la escuela incluyeron cocina, arte y educación física.

El trabajo de la sala de clases infundió cultura en el plan de estudios básico ampliado, en particular actividades de la vida cotidiana. Los estudiantes de esta pequeña clase poseían una amplia gama de aptitudes, desde un estudiante con dominio funcional de la lectura y uso de Internet hasta otro cuya meta principal era mejorar sus nacientes aptitudes comunicativas y sociales. Los estudiantes hablaron sobre comidas que deseaban preparar, buscaron recetas en Internet, hicieron una lista de compras, planificaron un presupuesto y salieron a comprar los artículos. Se realizaron actividades para facilitar el desarrollo de conceptos y ligar éstos con el vocabulario hablado, basado en señas y escrito. La planificación incluyó la creación de listas usando letras y símbolos de objetos. La instrucción posterior incluyó al personal y los estudiantes que crearon libros de experiencias en los cuales describieron la actividad y su papel en ella. Los libros los elaboraron usando letras e imágenes, como también braille, símbolos táctiles y objetos y artefactos reunidos durante los eventos.

Además de leer y escribir, la clase ofreció oportunidades de aprendizaje en diversas otras áreas. Los estudiantes aprendieron conceptos de tiempo mediante el uso de calendarios, horarios y estantes de objetos para analizar actividades próximas y previas. Tuvieron oportunidades para escoger y usar la autodeterminación al elegir los alimentos para su propio desayuno, así como proyectos de alimentos para preparar en la sala de clases. Aprendieron y practicaron aptitudes sociales apropiadas en la escuela con personas conocidas, y fuera de ella con extraños y en situaciones desconocidas. Los estudiantes sordociegos que poseen una capacidad limitada para comunicarse a menudo sufren de ansiedad cuando van con sus familias o compañeros de curso a lugares públicos, y el tener el apoyo de personas conocidas que pueden juzgar cuando pueden estar llegando a su límite de capacidad para tolerar el ruido y la confusión puede ser un modo eficaz para que ellos aprendan a comprender las situaciones y adquieran destrezas.

Las oportunidades de la sala de clases y la comunidad también ofrecieron experiencia y práctica en una amplia variedad de otras aptitudes. El aprender a organizar el espacio de trabajo y los materiales, y limpiar y guardar en su lugar los materiales son aptitudes importantes para todas las personas, pero son especialmente importantes para los niños con impedimentos visuales ya que ellos pueden no poder observar a otros practicarlas, y pueden pasar un tiempo considerable buscando los artículos que necesitan. Los estudiantes también tuvieron la experiencia de seguir instrucciones, ya fuesen habladas, impresas o presentadas con imágenes, dependiendo de su capacidad. También la tuvieron dando instrucciones a otros, solicitando y dando ayuda y trabajando juntos como un equipo.

El programa de verano también se utilizó como una oportunidad de capacitar a los padres y al personal. Se creó un wiki (ver foto) al cual se accedía mediante una contraseña para proteger la confidencialidad del estudiante. Se subieron diariamente fotografías y vínculos para ver videos, junto con algunos análisis de actividades de aprendizaje que se realizaban y cómo los estudiantes respondían a ellas.

Una interventora sordociega que trabaja con una de las estudiantes del programa de verano en el distrito de ésta también se presentó para trabajar con ella durante la sesión en la TSBVI. Ella tuvo muchas oportunidades de observar a otros trabajar con la estudiante, así como de participar en actividades de planificación y ejecución. Los padres de los estudiantes así como los miembros del equipo educativo de otro estudiante llegaron a recibir capacitación los últimos dos días del programa, observaron en la sala de clases y asistieron a sesiones de talleres sobre comunicación, autodeterminación, infundieron el plan de Conocimiento y Aptitudes Esenciales de Texas (TEKS) en actividades funcionales e hicieron más motivadoras las actividades de aprendizaje.

Los miembros del personal que apoyaron a esta clase, al igual que otros miembros del Texas Deafblind Project, esperan ofrecer un programa similar en el futuro. Creemos que es un método eficaz de enriquecer la experiencia educativa de los estudiantes sordociegos, como también un laboratorio ideal de aprendizaje para profesionales e integrantes de la familia.

Chris Montgomery lo resumió así:

Creo que todos sentimos que ésta (experiencia) otorgó mucha profundidad para comprender cómo trabajar con los niños. Con esfuerzos como éstos, son normalmente las cosas que uno no ha previsto las que terminan siendo las mejores experiencias – las cosas que nos llevamos y recordamos. Me asombraron los contactos que se hicieron durante este breve programa de dos semanas. Dos de nuestros estudiantes se hicieron muy buenos amigos y trabajaron increíblemente bien juntos para resolver problemas y apoyarse entre sí en las nuevas y a veces emotivas experiencias que compartieron. También el vínculo entre personal y estudiante fue realmente excepcional; los niños pudieron confiar en sus maestros para que los ayudaran en las nuevas y a veces conmovedoras experiencias que tuvieron al estar lejos de casa. Los padres también hicieron contactos, intercambiaron números telefónicos y compartieron experiencias durante el picnic de la BBQ. En conjunto se sintió como si se hubieran hecho amigos y contactos para toda la vida.


Por Kate Hurst, coordinadora estatal de capacitación de personal, Divulgación Comunitaria de la Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas

Resumen: Estudiantes ciegos e impedidos visuales viajaron hasta Fort Davis para participar en el Campamento Real World, y aprendieron sobre ciencia, historia y planificación vocacional. También disfrutaron de muchas oportunidades recreativas y sociales.

Palabras clave: Prácticas Eficaces, impedidos visuales, campamento de verano, ciencia, historia


A veces el mundo real es un gran lugar donde vivir. Está lleno de personas interesantes y divertidas, entornos pintorescos y  experiencias fascinantes. A veces todo coincide en forma perfecta y uno se da cuenta de que forma parte de algo verdaderamente  enriquecedor. A menudo las vacaciones proporcionan este tipo de experiencia y este año las mías no fueron la excepción.

En el calor del 1 de julio viajé a Fort Davis, Texas y al Rancho Prude para participar en el Campamento Real World. La experiencia de este campamento, patrocinada por la región de Ft. Worth del Departamento de Servicios de Apoyo y Rehabilitación, División de Servicios a los Ciegos (DARS-DBS) y el Centro de Servicios Educativos de la Región 15 en San Angelo se llevó a cabo entre los días 20 y 24 de julio del 2009. Incluyó a 22 personas impedidas visuales y a 12 de sus compañeros videntes cuyas edades fluctuaban entre los 6 y los 19. También participaron en esta maravillosa experiencia numerosos miembros del personal de DARS-DBS, del Centro de Servicios Educativos de la Región 15 y algunos provenientes de los distritos escolares locales donde los estudiantes recibían servicios.

Existen pocos lugares en Texas que puedan competir con la zona de Ft. Davis en belleza, historia y naturaleza. Al subir las montañas de Ft. Davis, después de abandonar la autopista interestatal en Balmorhea, el aire cambia y el sofocante calor y los gases de escape se disipan. Aunque aún caluroso según algunos criterios, cuando llegué al Rancho Prude, justo fuera de Ft. Davis, la lluvia caída había limpiado la atmósfera. En el rústico y amplio comedor los campistas ya examinaban su comida de vaquero. El barullo de la cháchara y las risas hacía eco en las vigas.

Todos estaban felices de estar allí aunque algunos se sentían un poco nostálgicos. Todos deambulábamos por los terrenos del campamento después de la cena, intentando encontrar nuestras cabañas y una señal de teléfono celular para poder llamar a casa. No hubo suerte con esto último, pero haciendo algunos ajustes desempacamos y nos dirigimos al salón de reuniones para recibir lecciones de baile. Las botas se deslizaron sobre el piso, se sacudieron las caderas y todos bailaron y se sintieron en onda. ¡Vaya forma de romper el hielo! No hay nada como una atestada pista de baile para tropezarse con la gente. Algunos de nosotros incluso aprendimos a bailar un aceptable baile de salón y un paso de tango.

Un desayuno vaquero es la única forma de seguir funcionando cuando hay tantas cosas por hacer. Primero estaba el paseo al Sitio Histórico Nacional de Ft. Davis. El guardaparques comenzó nuestro recorrido con parte de la historia del fuerte y la región. Ft. Davis fue una guarnición del ejército construida a mediados de la década de 1800. La caballería apostada en el lugar servía para proteger a los pioneros y comerciantes que viajaban hacia el sur. Aunque fue destruido por un incendio poco después de la Guerra Civil, fue reconstruido en 1867 por el Tte. Coronel Wesley Merritt con cuatro compañías del 9º Batallón de Caballería de los Estados Unidos, la primera de las tropas afroamericanas conocidas como los Soldados Búfalo. Recorriendo los cuarteles y otros lugares del fuerte, los estudiantes aprendieron cuán dura fue la vida para los primeros pioneros de Ft. Davis y los soldados que ocuparon el fuerte. Hubo muchas oportunidades para la exploración práctica de los elementos y equipos que usaban los soldados.

De vuelta al Rancho Prude para almorzar, apenas tuvimos tiempo para recobrar el aliento antes de iniciar la caminata montaña abajo para participar en una competencia de cuerdas. Trabajando en equipos, los estudiantes tenían que subir una muralla de 14 pies, atravesar un “telaraña” de cuerdas sin alterar la “araña” y participar en una carrera sobre “skies” largos a través del terreno rocoso. Aparte de cerebro, trabajo en equipo y resistencia física, esta competencia hizo que cada uno dominara su miedo a fracasar y a las alturas por el bien de su equipo. Gracias a Dios todos tuvimos tiempo de darnos un chapuzón refrescante y cenar antes de subir nuevamente al autobús para visitar el Observatorio McDonald. ¡Qué asombrosa experiencia! Mark Cash, nuestro guía, nos llevó al observatorio del telescopio de 107 pulgadas, donde tuvimos una experiencia práctica con todas las cosas del telescopio. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de explorarlo mientras giraba y cambiaba de posición a la vez que aprendían mucho sobre el trabajo que realizan los astrónomos en McDonald. Al observar el entusiasmo de algunos de los estudiantes, se me ocurrió la idea de que uno de ellos pudiera algún día trabajar allí, ahora que gran parte de la observación y la recolección de datos se hacía mediante computadoras. Al dejar el observatorio participamos en demostraciones científicas para entender las dimensiones de nuestro propio sistema solar. Luego nos sumamos a la “Fiesta de Estrellas” y observamos a través de telescopios más pequeños para ver a Saturno, estrellas gemelas y otras maravillas celestes. Uno de nuestros estudiantes con visión muy deficiente quedó atónito al saber que el punto de luz que observaba era una estrella. Aunque él podía hablar de muchos hechos sobre las estrellas y el espacio, nunca había sabido que las personas videntes veían una estrella verdadera como una manchita de luz, no como un objeto de cinco puntas. Eso me hizo comprender cuán a menudo nuestros estudiantes impedidos visuales tienen conceptos errados acerca del mundo debido a la forma en que enseñamos estos conceptos. Incluso los estudiantes que eran totalmente ciegos salieron teniendo una comprensión mucho mejor del universo y los tipos de carreras que existen en el campo de la ciencia. El personal del observatorio ha diseñado un sinnúmero de formas innovadoras de enseñar a los estudiantes impedidos visuales sobre astronomía y el universo.

Para el tercer día del Campamento Real World, Tamee Argo, consejero de transición de la DARS-DBS, había organizado una serie de actividades para que los estudiantes aprendieran sobre otro mundo – el mundo del trabajo. Compitieron en equipos para enfrentar diversos cargos con salarios y requisitos de capacitación. Aprendieron sobre seguridad y primeros auxilios. También participaron en simulaciones de trabajo en áreas tales como arqueología, trabajo de oficina, reparación de bicicletas y uso de una caja registradora.

En la tarde, los campistas fueron convidados a escuchar una lección de historia viviente por la familia Traylor. Este equipo formado por el marido y su esposa, junto con su hija, yerno e hijo, compartieron información sobre la vida en la región a fines de la década de 1800. Vestidos a la usanza de la época, también dieron a los estudiantes una oportunidad de aprender sobre caballos, ordeñar vacas y fabricar mantequilla con una mantequera. Hablaron de los trabajos típicos que tenía cada miembro de la familia durante aquella época. Los campistas incluso tuvieron la oportunidad de ordeñar realmente una vaca y elaborar mantequilla fresca, un sabroso refrigerio al extenderlo sobre galletas que nos ayudaron a llegar hasta la cena y el helado hecho en casa para el postre. ¿Sabían que se podía hacer helado en una bolsa de plástico?

No era necesario preocuparse por ganar peso debido a los convites extra. Todos lo pasamos muy bien después de la cena jugando en el torneo de goal ball de nuestro campamento Real World. Muchos de los campistas nunca lo habían jugado antes y encontraron que tenían un verdadero talento para el deporte. Vance Lankford del Centro de Servicios Educativos de la Región 15, con ayuda del personal de la DARS-DBS, nos enseñó a jugar y a servir como entrenadores y árbitros durante el torneo. Al subir la colina hacia mi cabaña esa noche, no me había sentido tan cansado en años.

A pesar del cansancio de la noche anterior, estuvimos listos muy de mañana para viajar al Centro de Naturaleza del Desierto de Chihuahua. Todos nos asombramos ante la diversidad de plantas y animales que son nativos de esta región desértica. Las estudiantes exploraron cuidadosamente los cactus, olfatearon la salvia y aprendieron cómo los murciélagos y otras criaturas ayudan a la polinización. Uno de los estudiantes estaba muy interesado en lo que aprendió y hablaba sobre conseguir un trabajo como el de nuestro guía cuando fuese mayor.

Este campamento dio a los estudiantes tantas lecciones del “mundo real” que sería difícil decir cuál tuvo el mayor efecto. Sin embargo, disfruté especialmente las lecciones y destrezas que se usaron más entrada la tarde mientras se preparaban para el baile de término del campamento con todos los demás campistas del Rancho Prude. Después de un paseo a caballo en la tarde y otro chapuzón, comenzaron los preparativos para el baile. Las niñas y los chicos se vistieron con sus mejores galas de campamento e hicieron la promesa de que no rechazarían una invitación a bailar de parte de sus compañeros campistas de Real World. Luego bajamos la colina y nos unimos a la multitud de bailarines al entrar al gimnasio. Fue tan divertido ver cuán bien nuestro grupo se mezclaba con los otros campistas. Había algunos que hacían de comparsas al comienzo del baile, pero antes de terminar la noche, todos habían aprovechado la oportunidad de menear el esqueleto.

Fue un cansado equipo el que logró llegar hasta el comedor a la mañana siguiente y siguió camino hasta el autobús para volver a casa. Mientras conducía montaña abajo hacia Austin, reflexionaba sobre qué magnífica experiencia era ir de campamento.

En Texas somos afortunados al contar con tantos proveedores dedicados de educación y rehabilitación que trabajan para conseguir que los estudiantes con impedimentos visuales vivan experiencias en campamentos de verano. No creo que se pueda subestimar el efecto de dicha experiencia. Estos estudiantes aprenden que pueden alejarse de casa y manejarse bien. Aprenden aptitudes tanto sociales como académicas. Aprenden a asumir un desafío, incluso cuando le tengan un poco de temor, y a vencerlo. Hacen nuevos amigos. Aprenden sobre su impedimento visual en términos de lo que SÍ pueden hacer en lugar de lo que no. Como educador, me recuerdan cuán importante es el aprendizaje por experiencias y cómo se pueden impartir muchas lecciones mientras se escala una muralla, ordeña una vaca, aprende un nuevo baile o juega goal ball.

Si su hijo o hija nunca ha tenido la experiencia de participar en un campamento de verano, debiera usted considerar que lo hagan. Muchas de las oficinas de la DARS-DBS y de los Centros de Servicios Educativos organizan campamentos por un día o por una noche durante todo el verano. Consulte a su maestro de impedidos visuales o instructor de orientación y movilidad qué oportunidades existen en su área. Si usted es un profesional en educación o rehabilitación, considere ser voluntario para ayudar en alguno de estos campamentos. La experiencia de un campamento de verano es especial para cualquier niño, pero especialmente para niños que son ciegos, impedidos visuales o sordociegos. Aparte de redescubrir las alegrías del campamento, tendrá algunas magníficas ideas para la enseñanza cuando el verano termine y la escuela comience de nuevo.

Por Barbara J. Madrigal, comisionado adjunto, División de Servicios a los Ciegos

Resumen: en este artículo se describe el Campamento de Alta Tecnología DigiGirlz de Microsoft para niñas, donde la comisionado adjunto Barbara J. Madrigal, la gerente de servicios de asistencia al empleo Susan Hunter y el asistente especial Bill Agnell sirvieron como mentores.

Palabras clave: ciego, impedido visual, discapacidad, División de DARS de Servicios a los Ciegos, Campamento de Alta Tecnología DigiGirlz, Microsoft, accesibilidad


Este verano, varios integrantes del personal y consumidores tuvieron el emocionante privilegio de participar en el campamento de verano. Este no es un campamento de verano como cualquier otro – no hubo paseos a caballo o prácticas de tiro al blanco y no necesitamos bronceadores con filtro solar. Este fue el Campamento de Alta Tecnología DigiGirlz para niñas, patrocinado por Microsoft.

El Campamento DigiGirlz para niñas fue establecido en el 2000. Busca eliminar los estereotipos de la industria de la alta tecnología y proporcionar a los jóvenes una oportunidad de experimentar,  directamente, cómo es desarrollar tecnología de punta. Hay campamentos DigiGirlz en todo los Estados Unidos.

Durante el campamento, las estudiantes interactúan con los empleados y gerentes de Microsoft para tener contacto con carreras de negocios y tecnología y lograr una visión directa de lo que es trabajar en Microsoft. Durante cuatro días, las participantes realizan visitas, toman parte en grupos de debate, seminarios, aprendizaje por observación del trabajo, establecen redes de comunicación y muchas otras actividades. Este emocionante acontecimiento ofrece a las niñas asistencia en la planificación vocacional, información sobre tecnología y modelos de gestión, ejercicios para generar ideas e interesantes demostraciones de productos de Microsoft. Al participar en el Día DigiGirlz de Microsoft, las jóvenes pueden averiguar acerca de las diversas oportunidades que ofrece la industria de la alta tecnología y sobre alternativas vocacionales futuras.

La División de DARS de Servicios a los ciegos patrocinó a tres campistas que asistieron al campamento DigiGirlz en Dallas junto con la Especialista en Asistencia al Empleo Freda Striplin. El consejero de transición Kevin Markel informó que la DBS contrató los servicios de transporte y de orientación y movilidad para ayudar a que una consumidora de Fort Worth asistiera al campamento, y Microsoft compró JAWS para la computadora del campamento de la estudiante. La Sra. Striplin se reunió con la consumidora el día antes del campamento para ayudarla a familiarizarse con el entorno. Ella observó que esta consumidora tan callada y tímida casi tenía miedo de salir del taxi – no conocía a nadie y no estaba familiarizada con el entorno. Sin embargo, luego de un día de campamento, ya parloteaba con sus nuevas amigas y le dijo a la Sra. Striplin que se encontraba bien, que “¡no era necesario que estuviese rondando!” Tanto la Sra. Striplin como el Sr. Markel observaron importantes avances en la confianza a medida que lograba mayor independencia en sus desplazamientos así como en el manejo de los dispositivos de apoyo.

El campamento tuvo tanto éxito que Microsoft señaló que piensa solicitar la participación de las consumidoras y del personal para planificar el campamento del próximo año. Todos señalaron que se habían “divertido mucho” y esperaban asistir el año siguiente.

También tuve el privilegio de asistir al campamento junto con mis colegas, el Asistente Especial Bill Agnell y la gerente de servicios de asistencia al empleo Susan Hunter. Asistimos al campamento DigiGirlz en la sede de Microsoft en Redmond, Washington, donde servimos como mentores de las jóvenes participantes en el campamento. Cada uno de nosotros fuimos asignados a un grupo de estudiantes a las cuales acompañamos mientras se cambiaban de una clase a la otra.

Observamos a las estudiantes mientras aprendían a escribir en SQL (lenguaje de programación utilizado para crear bases de datos), recorrían el recinto de Microsoft para aprender más sobre los diversos trabajos en el campo de la alta tecnología, utilizaban Robotics SDK de Microsoft para programar un robot, aprendían cómo promocionar la tecnología, y ¡diseñaban y creaban su propio personaje de la súper chica! ¡Vaya, cuántas cosas aprendimos!

Una de las actividades “más divertidas” fue el “Panel de Vítores” donde los mentores o campistas dejaban felicitaciones cada vez que observaban algo sobresaliente. Una vez al día, todos los campistas y mentores se congregaban en el panel  para aclamar a los receptores de los vítores. Por ejemplo, las campistas eran reconocidas por participar activamente en grupos, por presentar un punto de vista distinto o único o por un logro en un taller. Fue fantástico ver a estas jóvenes desarrollar el orgullo y la confianza en sus destrezas y capacidad únicas.

Durante nuestra estadía en Washington, tuvimos la oportunidad de reunirnos con Daniel Hubbell, evangelista técnico de Microsoft o director del programa de accesibilidad de esta empresa. El Sr. Hubbell fue muy vehemente para promover la accesibilidad y muy receptivo ante la información que compartimos sobre la ceguera y los impedimentos visuales. De hecho, él conoce a la mayoría de los vendedores de la DARS-DBS, ya que ellos han asistido a conferencias para vendedores de una semana de duración en Microsoft para asegurarse de entender y estar familiarizados con los nuevos productos. El Sr. Hubbell destacó la importancia para Microsoft de contar con una fuerza laboral diversa y piensa que emplear a personas con discapacidades ofrece un valioso recurso para ayudar a garantizar que todos los productos de Microsoft satisfagan las necesidades de los clientes.

¡Y eso concluye mi informe sobre el campamento de verano! También me divertí “como loco” y aprendí mucho sobre tecnología, la cual realmente está nivelando el campo de juegos para las personas con discapacidades. ¡La DBS espera con ansias a DigiGirlz 2010!