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Invierno 1999 Tabula de Contenido
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Pensamientos

Por: Cathy Allen

Cuando pensaba que Raquel se iba a morir....
yo no encontraba el valor para pedirle a Dios que la dejara vivir,
pero tampoco tenía el valor para pedirle que se la llevara....
y le evitara el dolor de vivir.

Es difícil tener valor ante lo desconocido,
porque no puedes ver al enemigo y saber
cuánta fuerza necesitas para ganar la batalla.

Y yo no sabía qué es lo que requeriría más valor - que viviera o que muriera.
En lo que se refería a Raquel, yo no podía contestar a esa pregunta.
Pero, necesitaba contestarla en lo que a mí se refería

¿Necesitaría más valor para vivir cada día
abrumada con los problemas médicos a los que mi hija se enfrentaría,
y para pasarme la vida entera batallando con los dolorosos retos que ante mí tenía?
Cada paso en la vida sería un obstáculo que habría que superar.

O, ¿necesitaba más valor para vivir cada día
sintiendo ese gran vacío que sentiría sin tener a mi hija?
Cada paso en la vida, un recuerdo de lo que podría haber sido.

Porque no sabía cuánto valor (o debilidad) tenía dentro de mí,
y porque ninguna de las dos opciones era fácil, yo no sabía que pedir en mis oraciones.
Siempre había pensado que el camino más fácil era el camino a seguir.

No me gustaba ninguna de las dos opciones,
yo quería que se aliviara. Yo quería una vida sin dolor.
Pero en este caso, esa no era una opción.
Y por lo tanto, yo recé: "Señor, hágase Tu Voluntad. Tú me conoces
y conoces a Raquel. Que se haga tu voluntad".

Pedí que Dios me permitiera resignarme a Su Voluntad,
ya fuera que le permitiera vivir o morir.
Le rogué que me ayudara a llevar la carga de mi dolor,
porque seguramente Su Voluntad, fuera la vida o la muerte,
sería para mi una carga de dolor muy pesada para llevarla yo sola.

Yo sabía que si mi hijita moría,
inmediatamente estaría ante la presencia del gran amor de Dios.
Pero si vivía, yo iba a ser la intermediaria para que llegara a conocer Su Amor.

Ahora, al recordar los pasos de mi jornada hasta el presente,
debo decir que he encontrado el camino lleno peligros y obstáculos.
Un camino muy diferente al que yo hubiera escogido.
Sin embargo, me encuentro en paz mientras viajo,
porque en los trechos más difíciles he descubierto
tesoros que raramente se encuentran en un camino fácil.
Tesoros que no puedo poner en exhibición para que todos los vean,
pero que guardo en las profundidades de mi alma.


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Last Revision: September 1, 2010