TSBVI logo | Home | Site Search | Outreach | Ver/Oír Indicio |

Invierno 2006 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Incorporando la Teoría del Aprendizaje Activo en Rutinas de Actividades

Por Kate Moss y Stacy Shafer, Especialistas en Educación, TSBVI Outreach

Resumen: Este artículo se concentra en la Fase IV y la Fase V de las cinco fases del tratamiento educativo que Lilli Nielsen destaca en su libro, Are You Blind? (¿Eres ciego?)y como en la forma en que los principios del Aprendizaje Activo pueden ser incorporados a rutinas de actividades.

Palabras Clave: Programación, ciegos, sordociegos, impedidos visuales, Aprendizaje Activo, Lilli Nielsen, rutinas de actividades.

En el libro Are You Blind? de la Dra. Lilli Nielsen, ella destaca las cinco fases del tratamiento educativo que podemos usar para ayudar al niño ciego o sordociego a crecer emocionalmente y a desarrollarse cognitivamente. El propósito de usar las técnicas de las primeras tres fases es establecer “un intercambio y un balance entre los períodos de interacción y de una actividad propia adecuada, entre la dependencia y la independencia”. En la fase IV, que la Dra. Nielsen denomina “compartir el trabajo”, ella describe a un niño que está en una posición en que está listo para aprender que realizar una acción e interactuar con los demás está dentro de sus capacidades.

Si pensamos en el niño en cada una de estas fases educativas, podemos ver la progresión:

Fase I – El niño es muy introvertido, realiza auto-estimulación, tiene experiencias muy limitadas con los objetos de su ambiente y es muy reacio a participar en actividades con los demás, excepto con los adultos en quienes más confía (generalmente un cuidador).

Fase II – El niño está un poco más interesado en su ambiente y en otras personas y puede participar en breves interacciones con objetos o acciones de alto interés o juegos de “empezar-parar-empezar” como dar palmaditas, brincar, mecerse, etc. Aún es un poco retraído, tiene intereses limitados, muestra pocas formas de establecer contacto con los demás y puede hacer cosas limitadas con los objetos. Puede “jugar” con un adulto y muestra cierto interés en lo que el adulto está haciendo, pero no trata de imitarlo.

Fase III – El niño se interesa por más tipos de juegos interactivos (a veces denominados “tú para mí y yo para ti”), en los que puede seguir un turno, aunque puede que aún no sea capaz de iniciar estos juegos. Muchos de estos juegos pueden ser elementos de imitación. El niño puede darse tiempo fuera del juego para procesar la experiencia o explorar independientemente, pero regresará al adulto para continuar el juego. Está interesado en su ambiente y en otros adultos y puede inquietarse cuando la actividad llega a su fin.

Fase IV – El niño está listo para aprender que realizar una acción e interactuar con los demás no significa que tenga que hacer todo o que tenga que hacerlo perfecto. Él tiene confianza en algunas de sus acciones o actividades. Está comenzando a entender el tiempo y una secuencia de eventos y a menudo se deprimirá o actuará en forma amenazante cuando se modifiquen las actividades familiares.

Fase V – El niño está listo para aprender que sus propias acciones tienen consecuencias. Generalmente se siente inseguro al interactuar con los demás y aunque puede que todavía al principio tenga dificultades para manejar los cambios, muestra más habilidades para adaptarse. Debería tener una edad emocional de dos años antes de tratar de trabajar con él en esta fase. (Nielsen, 1990).

El Dr. Jan van Dijk, en su enfoque para trabajar con niños sordociegos con discapacidades múltiples, también enfatiza la importancia de establecer una relación y de aprender a leer la sutil comunicación del niño como primer paso. En forma similar, él usa el movimiento co-activo siguiendo la guía del niño, para captar el interés del niño por la interacción. Él desarrolla la anticipación a través de la creación de actividades y rutinas estructuradas; luego cambia levemente algo en la rutina para introducir la novedad y el aprendizaje. En todo el proceso, su objetivo es desarrollar la autoestima y la confianza del niño en sus habilidades de hacer algo por sí mismo e interactuar con los demás. Las habilidades de comunicación específicas están ligadas a estas experiencias, ya que los conceptos se desarrollan a través del aprendizaje experimental. (van Dijk, 2001).

Las mejores prácticas nos enseñan que durante el desarrollo del niño en estas etapas tempranas, las rutinas y las interacciones con turnos juegan un rol fundamental. Por ejemplo, todos los niños participan en actividades de cuidado básicas como el baño, el cambio de pañal y la alimentación. A través de estas actividades de cuidado que se realizan diariamente, el niño comienza a desarrollar la memoria y puede anticiparse a eventos. Posteriormente, a través de la participación en juegos de turnos simples que se realizan en forma rutinaria, el niño es capaz de hacer que el adulto haga algo placentero realizando él mismo una acción. Aún más tarde en su desarrollo, el niño es capaz de participar en una serie simple de acciones que entregan algún resultado deseado, a través de rutinas más estructuradas. Finalmente, el niño desarrolla independencia para terminar los pasos de la rutina a los que ha dedicado tiempo para “ayudar” al adulto a completar.

FASE IV – COMPARTIR EL TRABAJO O RUTINAS DEL NIVEL I

En su libro, Communication: A guide for teaching students with visual and multiple disabilities (La Comunicación: Guía para enseñar a los estudiantes con discapacidades visuales y múltiples), Linda Hagood describe tres niveles de rutinas y el niño en la Fase IV está justo en el Nivel I. En la rutina del Nivel I, ella describe una actividad que:

Cuando un niño se ve envuelto en un enfoque de Aprendizaje Activo, se encuentra en la Fase IV cuando comenzamos a usar rutinas de actividades para complementar sus actividades de exploración independiente y los momentos de interacción simple con un adulto.

En esta fase, el niño debería mostrar confianza para realizar algunas acciones o actividades y tener cierta comprensión inicial del tiempo y la secuencia de eventos. Cuando el niño muestra estas características, puede comenzar a incluir algunas rutinas en las que espera que el niño juegue un rol activo en una parte de cada día. Por ejemplo, podría mostrar cierta anticipación de una serie familiar de pasos utilizados para preparar su desayuno tratando de ayudar a vaciar la leche en su taza cuando se abre la caja de leche. También puede desilusionarse si descubre que la caja contiene jugo de naranja y no leche.

Seleccione una Actividad Motivante

Entonces, ¿Cómo comenzamos? Como primer paso, traten de seleccionar actividades que sean motivantes para el niño. Piense en las cosas (los objetos) con las que el niño disfruta más para jugar explorándolas independientemente o en los momentos en que usted interactúa con él. ¿Puede diseñar actividades que incorporen estos materiales? Por ejemplo, si el niño está interesado en los revolvedores de alambre, ¿Puede usar un revolvedor para preparar un budín instantáneo? También considere los tipos de acciones que el niño encuentra interesantes. ¿Puede incluir alguna de estas acciones en la rutina que diseña? Si al niño le gusta golpear el revolvedor contra otro objeto, ¿Puede hacer que golpee con el revolvedor el plato que contiene el budín ya preparado?

Seleccione una actividad que sea simple, que no tenga muchos pasos complicados. Algunas de las recompensas por participar en la rutina deben ser obvias para el niño desde el principio – “Podré jugar con el objeto que me gusta”. También se deben incluir algunos incentivos adicionales durante el transcurso de la rutina – “Me gusta mucho el chocolate. Me gusta golpear el plato con el revolvedor junto a mi profesor. Me gusta abrir cajas”.

Organice los Materiales

Participar en una rutina con un niño requiere de su total atención para que pueda responder emocionalmente a él y no perderse de ninguno de sus comentarios o reacciones. Asegúrese de tener todos los materiales que necesitará antes de comenzar la actividad. Piense en el espacio donde realizará la rutina. ¿Se siente el niño cómodo en este espacio y no es distraído por sucesos o por personas? ¿Está el área organizada para que pueda estar en el nivel del niño, aunque eso signifique sentarse en el suelo? Si el niño no puede sentarse, ¿Puede tener físicamente acceso a todos los materiales y completar una acción? Esto podría significar cubrir el piso con una tela para protegerlo si es probable que se ensucie durante la actividad. ¿Le ayudará el niño a reunir algunos de los materiales o es mucho pedirle en este momento?. Tenga todo listo antes de pedirle al niño que venga a “jugar”.

Dedique Tiempo a la Exploración

Dé al niño tiempo para explorar el espacio y los materiales que usará durante la rutina. Asegúrese de dejarlo explorar a su manera y no a la manera que usted cree que debería explorar los materiales. Si es posible, deje que el niño experimente su propia exploración de los objetos fuera de la rutina, antes de introducirlo a una rutina estructurada.

Comparta su exploración teniendo un grupo duplicado de materiales para que usted lo use o poniendo una atención conjunta en el objeto. Para los niños con impedimentos visuales, esto a menudo se demuestra a través de una experiencia táctil compartida usando un enfoque de mano sobre mano (Barbara Miles, 1999). Por ejemplo, si él golpea la mesa con el revolvedor, tenga otro revolvedor para que pueda golpear con él. Si él pone su mano en el agua, ponga su mano junto a la del niño para que él sepa que usted sabe lo que está haciendo. No lo apresure en su exploración – esto significa que debe darle mucho tiempo para la rutina.

Establezca la Secuencia

Es necesario entregar al niño una secuencia clara de etapas de la actividad. Usar una caja ranurada como las que se usan típicamente para un calendario de objetos diarios entrega buenos resultados. Ubique un objeto que usará en cada etapa en ranuras secuenciales de la caja. Organícelos de izquierda a derecha para que el niño pueda pasar fácilmente de una etapa a otra al completar cada una de las etapas. Tenga una cesta o caja de “terminado” para descartar el objeto después de haber completado la etapa. Una vez que el niño esté más familiarizado con la rutina, puede ser capaz de ayudarlo a poner los objetos en las ranuras después de haberlos explorado minuciosamente. Si no lo hace, usted puede revisar rápidamente cada uno de los objetos que ha puesto previamente en la caja ranurada para que el niño sepa dónde ocurre cada acción y cada objeto en la secuencia.

Complete las Etapas

Cuando introduzca cada una de las etapas, dé al niño un poco de tiempo para volver a explorar el objeto antes de pedirle su “ayuda” para completar la etapa. Luego, puede darle una palabra o signo para el objeto y modelar lo que va a hacer ahora como vaciar, revolver, lanzar, abrir, etc. Al principio las tareas que usted le pide que complete pueden ser terminadas desde unos pocos segundos a unos pocos minutos, sin considerar qué tan perfectamente el niño puede realizarlas. Asegúrese de que él entienda qué partes le está pidiendo que complete y qué partes realizará usted. Lo más importante: dele tiempo suficiente para que el niño intente realizar la etapa antes de que usted lo ayude a completarla.

Modelar usando un enfoque de mano sobre mano, durante la rutina, permite al niño tener acceso a lo que usted está haciendo sin exigir que sus manos realicen todo el trabajo. Si el niño quiere explorar el objeto un poco más después de que usted lo usa, deje que lo haga, pero termine cada etapa ayudándolo a poner el objeto en la caja de “terminado”. Retroceder a la ranura ubicada en el extremo izquierdo y tocar el siguiente objeto puede ser beneficioso para incentivar al niño a esperar la siguiente “etapa” de la rutina. (Este es el momento perfecto para comenzar a introducir el concepto y el significado de la palabra “siguiente”.) Finalmente, (después de que lo haya ayudado varias veces a realizar la acción), el objeto debe estimular al niño a realizar la acción en forma independiente. ¡Espere en silencio y con paciencia!

Debe estar Consciente del Ritmo

Aunque usted no desea apresurar al niño durante la actividad, tampoco quiere que se pierda alargando demasiado las acciones. Aquí es donde la enseñanza se transforma en un arte; debe observar atentamente el estado emocional del niño. Usted conoce al niño y puede leer sus señales de aburrimiento, ansiedad o placer. Entregue más tiempo a las partes “divertidas” y avance más rápidamente por las etapas que le son menos placenteras.

Limpie y Ordene

Pídale al niño que lo ayude a recolectar los materiales y a limpiar el área, en la medida de sus capacidades. Al principio, esto podría significar simplemente ayudarlo a sacar un elemento clave de su lugar o poner el objeto que representa la actividad en la caja de “terminado”. Si el niño puede transportar materiales sucios al fregadero o poner un juguete de agua en un balde, deje que lo haga la mayoría de las veces. Con el tiempo, el niño debería ser capaz de asumir mayores responsabilidades de recolectar y ordenar los materiales.

Una Vez Completada la Actividad

Una vez terminada la actividad, dedique un momento a “conversar” sobre la ayuda que le brindó el niño. No lo sobre valore, sólo coméntele sus éxitos y lo que hicieron juntos. Si el niño está usando un sistema de calendario en un nivel de anticipación (por lo menos), tal vez pueda reflexionar sobre la actividad antes de poner el símbolo representativo en la cesta o caja de “terminado”.

Incluya una Curva Una Vez que la Rutina esté Bien Establecida

Cuando haya realizado la rutina varias veces y el niño definitivamente esté familiarizado con los materiales y con las etapas, puede ser tiempo de incluir una curva para él. Por ejemplo, cambie el envase de la leche, ponga un baño de burbujas en el agua, consiga un revolvedor de alambre muy largo o uno muy pequeño. No cambie muchas cosas con demasiada rapidez. Probablemente él estará sorprendido o incluso ansioso cuando descubra el cambio. Esta sorpresa servirá como un gran tema de conversación. Además, permitirá expandir el conocimiento de niño sobre los objetos y/o las acciones sobre la base de un suceso muy familiar y conocido. Esta es la forma en que todos aprendemos mejor, sin demasiadas cosas nuevas que absorber de una vez.

CONCLUSIÓN

El uso de rutinas es una herramienta muy valiosa al trabajar con niños que presentan retrasos en el desarrollo. Una rutina bien diseñada entrega una excelente estructura para el aprendizaje. También es útil incorporar principios del Aprendizaje Activo en la rutina. Sólo para recordar algunos de los puntos que menciona la Dra. Nielsen:

REFERENCIAS

Hagood, Linda. Communication: A Guide for Teaching Students with Visual and Multiple Disabilities. (Comunicación: Guía para Enseñar a los Estudiantes con Impedimentos Visuales y Múltiples.) Texas School for the Blind and Visually Impaired, 1997.

Miles, Barbara y McLetchie Barbara. Developing Concepts with Children who are Deaf-Blind (Desarrollando Conceptos con Niños Sordociegos). DB-Link, 2004. <http://www.tr.wou.edu/dblink/lib/concepts.htm>

Miles, Barbara. Talking the Language of Hands to Hands (Hablando el Lenguage de las Manos con las Manos). DB-Link, 2003. <http://www.tr.wou.edu/DBLINK/lib/hands.htm>

Moss, Kate. “Five Phases of Educational Treatment Used in Active Learning Based on Excerpts from Are You Blind? by Dr. Lilli Nielsen”. (Cinco Fases del Tratamiento Educativo Usado en el Aprendizaje Activo Basado en Extractos de ¿Eres Ciego? de la Dra. Lilli Nielsen) Texas School for the Blind and Visually Impaired, Ver/Oír, Volumen 9, Nº 2, Primavera, 2004.

Nielsen, Lilli. Are you Blind?(¿Eres Ciego?), SIKON, 1990.

Van Dijk, Jan. Development Through Relationships (Desarrollo a Través de las Relaciones). DB-Link. 2001. <http://www.dblink.org/lib/topics/vandijk3.htm>

Van Dijk, Jan. An Educational Curriculum for Deaf-Blind Multi-Handicapped Person (Un currículum educacional para personas sordociegos y discapacidades multiples), DB-Link. 2001. <http://www.dblink.org/lib/topics/VANDIJK-a2.htm>


| Invierno 2006 Tabula de Contenido | en via a Email de Ver/Oír |

Please complete the comment form or send comments and suggestions to: Webmaster

Last Revision: September 1, 2010