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Invierno 2003 Tabula de Contenido
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Dispositivos de Ayuda Auditiva

Por Jim Durkel, Coordinador de Desarrollo de Personal Estatal, TSBVI Outreach

El ruido y la distancia hacen que oír sea difícil para cualquiera. Mientras mayor ruido haya en el trasfondo, más difícil será oír. Mientras más lejos esté el orador, es más difícil oír. Para la gente con impedimentos auditivos, el ruido y la distancia son problemas adicionales por encima del impedimento auditivo.

Las ayudas auditivas no sólo amplifican el lenguaje: lo amplifican todo. Esto incluye el ruido del trasfondo. De manera ideal, lo que uno quiere oír (llamado la señal) deberá ser más fuerte que el ruido del trasfondo. Esta relación se llama proporción entre señal y ruido. Una buena señal-ruido es de 20 dB. Es decir, la señal es 20 decibeles más fuerte que cualquier ruido. Una situación normal para escuchar tiene una proporción señal-ruido de 10 o 0. Es decir, la señal puede ser sólo 10 veces más fuerte que el ruido o la señal y el ruido puede ser de igual magnitud. En muchos salones de clases, el rango señal-ruido puede ser 10 o 0. El crujido de papeles, los niños moviendo sus asientos, el aire acondicionado funcionando - todos estos ruidos en el trasfondo pueden sobrepasar la voz del maestro.

En muchos salones de clases, el maestro no está a 3 pies del niño. A veces el maestro le da la espalda (como cuando habla mientras escribe en el pizarrón). Estas acciones disminuyen la intensidad de la señal, haciendo más difícil para el niño entender lo que se está diciendo.

Un grupo de dispositivos, llamados dispositivos de ayuda auditiva (ALD por sus siglas en inglés), fueron diseñados para ayudar a una persona con impedimento auditivo a lidiar mejor con los problemas del ruido y con la distancia. Un ALD funciona al hacer que el orador porte un micrófono conectado a un receptor, usado por quien escucha. La voz del orador se envía directamente al oído del oyente. Sin importar dónde se encuentre el orador en el salón, su voz está tan lejos del oyente como el micrófono lo está de sus labios. El ruido de trasfondo no lo reproduce el micrófono, así que sus efectos disminuyen.

Los ALD varían en la forma en la que el micrófono y el receptor se conectan entre sí. En las escuelas el tipo más común de ALD es la unidad FM. El micrófono transmite la voz del orador en un canal de radio FM. El receptor del oyente se enciende en esa frecuencia especial y recibe la señal de radio. Muchas salas de cine, iglesias grandes y auditorios públicos usan un ALD que envía la voz del orador al receptor por medio de luz infrarroja (parecido al control remoto de su TV). Algunas unidades de bajo costo conectan el micrófono al receptor con un cable (éstas se llaman “integradas”). Este tipo de dispositivo está bien cuando el orador y el oyente no estén muy separados, como cuando se sientan juntos en una mesa. Si usted ha utilizado audífonos para escuchar un estéreo, usted ya ha utilizado un ALD integrado. Hay dispositivos infrarrojos e integrados para usarse en casa para ver TV o escuchar música ¡sin volver locos a todos en casa peleándose por el control del volúmen!

Los ALD también varían en la manera en que se conecta el receptor al oído del oyente. El receptor puede estar conectado a un juego de audífonos. Puede haber un cable que va del receptor a un “botón” que embona en un auricular especial. El receptor puede estar conectado mediante un cable especial conectado al dispositivo de ayuda auditiva del oyente. Este se llama un “boot”. Finalmente, el oyente puede usar un “loop” (“lazo”). En este dispositivo, el interruptor de prendido y apagado (on/off) se coloca en “T”. “T” quiere decir telecoil (tele bobina). Es un aparato que sirve para que el dispositivo de ayuda auditiva utilice energía electromagnética en lugar de energía sonora transmitida por medio del aire. El oyente tiene un alambre enlazado, conectado al receptor del ALD, que usa alrededor del cuello. El receptor transforma la energía sonora en impulsos electromagnéticos que recibe el dispositivo de ayuda auditiva. A veces, los auditorios tienen loops gigantes alrededor de sus paredes. Cualquier cosa que dice un orador a través del micrófono sobre el escenario puede recibirse por medio de un dispositivo de ayuda auditiva sin que el oyente necesite usar ningún otro tipo de receptor. Hay nuevos dispositivos de ayuda auditiva que se colocan detrás de la oreja con receptores FM integrados en el mismo dispositivo. Con este dispositivo, el orador usa un micrófono y la señal se envía directamente al dispositivo de ayuda auditiva. Esta es la ola del futuro y muy pronto será el ALD más común. Cuando un ALD puede conectarse al dispositivo de ayuda auditiva del oyente, hay poca interferencia, un uso más consistente del dispositivo y el sonido puede amplificarse de la manera más apropiada para el oyente.

Algunas investigaciones demuestran que todos los niños, con o sin impedimentos auditivos, se benefician de rangos adecuados de señal-ruido. Como resultado, hay otro tipo de ALD que empieza a ser utilizado en algunos salones de clases. Con este dispositivo, el maestro usa un micrófono. Sin embargo, su voz se envía por medio de bocinas localizadas alrededor del salón de clases. Funciona como un pequeño sistema PA. Ahora, la voz del maestro es más fuerte que el ruido del salón y su voz permanece constantemente elevada, sin importar qué tan alejado esté del niño.

Los niños con desórdenes de procesamiento auditivo y aquellos con pérdida de audición en un solo oído pueden tener más problemas con el ruido y con la distancia que los oyentes sin impedimentos. Estas personas quizás no utilicen dispositivos de ayuda auditiva o no necesiten amplificación, pero pueden beneficiarse del uso de un ALD.

Hay algunos problemas con los ALD. Si se configuran para que todo el ruido del trasfondo se bloquee y sólo se reciba el sonido del micrófono, los comentarios de los compañeros de clase tal vez no sean escuchados por el usuario del ALD. El maestro necesita ser sensible a esto y deberá repetir todos los comentarios hechos por los compañeros de clase, o pasar el micrófono al compañero antes de permitirle hablar. Esto puede ser engorroso. Los ALD pueden configurarse para permitir la entrada de algún sonido de trasfondo. Esto permite oír los comentarios de los oradores sin micrófono, pero disminuye la efectividad del ALD para proporcionar el mejor rango señal-ruido. A muchos adolescentes no les gusta usar los ALD porque los hacen diferentes de sus compañeros. Algunos maestros no se sienten a gusto usando un micrófono. Algunos maestros se quejan de que los cables les estorban a la hora de moverse. Se necesita algo de tiempo para acostumbrarse a usar micrófono y una vez que uno se olvida que lo está usando ¡es justo cuando uno lo deja encendido mientras se toma un descanso en el baño! Los ALD necesitan recargarse todas las noches y verificarse al inicio de cada día. Es necesario que haya un proceso para realizar las reparaciones y el mantenimiento de manera oportuna. Finalmente, está el asunto de quién lo pagará. Una unidad FM usada por lo general en las escuelas puede costar fácilmente $1,000.

Si usted siente que su hijo puede beneficiarse de un ALD, póngase en contacto con el maestro de alumnos con impedimentos auditivos de su distrito, con el equipo de asistencia tecnológica de su distrito, o visite a un audiólogo. Si usted puede demostrar que su hijo se encuentra en situaciones en las que su habilidad para escuchar se ve adversamente afectada por el ruido y por la distancia, podría tener un buen caso para el uso de un ALD. El ALD quizás no sea necesario todo el día. Por ejemplo, si la instrucción de lectura ocurre en un pequeño grupo en la biblioteca, un ALD tal vez no se requiera entonces. Sin embargo, para que su hijo escuche las instrucciones de un entrenador durante una clase de Educación Física, en un gimnasio ruidoso, un ADL puede ser muy útil. Visite los diversos escenarios en los que está su hijo durante el día. Piense acerca de qué tanto ruido está presente en el trasfondo. ¿Qué tan lejos está el alumno del maestro? ¿Hay veces en que el ALD mejoraría la seguridad del alumno? Un ALD puede mantener a un niño en contacto con la voz del maestro fuera, en la comunidad y en los lugares de trabajo. Esto puede incrementar la posibilidad de que el niño pudiera oír la voz del maestro dando la señal de alarma. Sin embargo, un alumno que use un ALD configurado para bloquear el ruido del trasfondo, quizás no pueda oír los ruidos del tráfico. Como puede ver, no hay una respuesta simple a que si su hijo debe usar un ALD o cuando deberá hacerlo. Esta es la razón por la que un acercamiento de equipo por lo general brinda los mejores resultados. De ser posible, incluya al niño en ese equipo para obtener de él su compromiso de cuidar y de usar el ALD. Una vez que todos entiendan el beneficio de usar estos dispositivos, cualquier problema que surja parecerá haber valido la pena.


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Last Revision: September 1, 2010