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Verano 2005  Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Un Movimiento Asombroso

por Phil Hatlen, Superintendente, Escuela para los Ciegos e Impedidos Visuales de Texas

Resumen: un artículo con una historia personal que ilustra cómo el Currículum Central Expandido entrega igualdad de oportunidades a los estudiantes ciegos o impedidos visuales.

Palabras Clave: Currículum Central Expandido, ECC, Phil Hatlen, TSBVI

En Estados Unidos, el Derecho a Sufragio de las Mujeres tiene más de 100 años. Han ocurrido cosas sorprendentes en el área de la igualdad de oportunidades para las mujeres, pero si Harriet Beecher Stowe estuviera viva, les diría que aún falta lograr una verdadera igualdad. Hace más de 50 años, los derechos civiles para las minorías se transformaron en una alta prioridad en mi país. Y han mejorado muchos aspectos de las vidas de los Afro-Americanos y de los Hispanos. Aún así, Martin Luther King Jr. les diría que la igualdad para todas las razas todavía es un sueño. Hace más o menos 15 años nuestra profesión conoció un nuevo término: Currículum Central Expandido.

Estos otros movimientos se originaron para entregar igualdad de oportunidades a las mujeres y a los Afro-Americanos. ¿Existe algún paralelo con el ECC? Nunca pensé antes sobre cómo aprender las habilidades que ofrece el ECC entrega acerca a las personas ciegas igualdad con las personas videntes. Si nosotros, los profesionales, estamos comprometidos con la igualdad de oportunidades para las personas ciegas y con impedimentos visuales, ¿Cómo podríamos pensar en el currículum con el ECC como opcional? El Currículum Central Expandido entrega oportunidades de igualdad para las personas ciegas y con impedimentos visuales; NO enseñarlo es negar este derecho humano básico.

Ha sido reconocido y apoyado por la mayoría de las principales agencias y organizaciones de y para los ciegos, es conocido y adoptado en todo el mundo y está incluído en la mayoría de los programas de preparación de profesores. Pero incluso Phil Hatlen les dirá que la mayoría de los niños ciegos y con impedimentos visuales de este mundo no reciben mucho de ECC.

¿Cuál es la moraleja de esta historia? Un tremendo cambio, en las actitudes y en la entrega de servicios, requiere tiempo. Cuando escribía estas palabras, listo para gatillar en todos ustedes un sentimiento de culpa porque creen en el ECC pero no lo enseñan, una amiga mía me recordó de esa necesidad de programar el tiempo. Ella dijo que entregar el ECC a todos los estudiantes que lo necesitan requerirá de un gran cambio de paradigma, que no sucede rápida o instantáneamente. Así que, dijo mi amiga, ¿Por qué no escribes sobre los sorprendentes avances que se han hecho para una entrega completa del ECC en 15 años? Ahora, soy un viejo cascarrabias, que se ha desenvuelto en esta área por bastante tiempo, y que siempre encuentra más fácil criticar que halagar. Entonces, los porristas que alientan al ECC en la TSBVI marcharon hasta mi oficina, con pompones y todo, y lanzaron un entusiasta grito por el viejo y buen ECC. ¡Bueno, bueno, murmuré, escribiré algo animado y positivo sobre este tema que me apasiona tanto!

Esta será el primero de varios artículos en Ver/Oír para representar mi pensamiento actual sobre el ECC. Cada uno de ellos contendrá una de mis historias que explican a qué se debe mi pasión y mi compromiso con este tema.

Una vez conocí a una mujer llamada Mamie Clemmons. Ella formaba parte del personal residencial de la Escuela para los Ciegos de California en Berkeley. Alrededor de 1968 perdí la pista de ella, después descubrí que había comprado una enorme casa en las colinas en North Berkeley.

Mamie se mudó a esta casa junto a seis estudiantes recientemente graduados de la Escuela para los Ciegos de California. Ella conocía a todos los jóvenes que vivían en esta casa desde sus días en la CSB. Ella sabía que cuando se graduaran de la CSB, no estarían listos para entrar en el ambiente social, educativo y ocupacional de sus comunidades. Ella sabía lo que ellos sabían—la mayoría eran estudiantes académicos muy capaces y brillantes. Ella sabía lo que ellos no sabían—cómo vivir en forma eficiente, feliz y productiva en la comunidad.

Así que Mamie creó un hogar intermedio para los jóvenes ciegos que necesitaban madurar y adquirir mucha más independencia antes de aventurarse en la comunidad por sí mismos. Ella no sabía mucho de capacitación vocacional, instrucción en habilidades de vida independiente, orientación y movilidad, etc. Pero Mamie sabía mucho de lo que los estudiantes ciegos no sabían porque no lo podían aprender en forma visual y casual.

En la mitad de una habitación enorme, había sobre la mesa un plato grande con frutas – plátanos, naranjas, manzanas, etc. Mamie apuntó el plato y dijo, “Cuando estos jóvenes estaban en la CSB, ellos comían cuando se les pedía comer y prácticamente no conocían los alimentos. Puse este plato con frutas y les dije que se sirvieran cuando quisieran. Estaban impactados —no tenían que pedir permiso, podían comer a cualquier hora del día.” Mamie continuó, diciendo que si estos jóvenes hubieran crecido con sus familias en sus casas, esto no habría sido una sorpresa tan grande.

Me relacioné con Mamie, esos jóvenes y esta casa durante más de un año y lentamente me di cuenta de lo que había sido tan obvio para Mamie. Éramos estudiantes que nos graduábamos de nuestras escuelas secundarias, que habíamos sido excelentes estudiantes académicos, pero no estábamos bien preparados para la vida.

Debemos estar orgullosos y pararnos erguidos porque el ECC ha avanzado mucho en un período corto. Stowe no vivió hasta ver la igualdad de las mujeres. MLK Jr. no vivió hasta ver que los derechos civiles entregaran igualdad a todas las personas con diferencias culturales y étnicas. Pero piensen cómo el trabajo de estas personas nos acercó más a la igualdad entre todas las personas. Ahora, no seré tan presuntuoso para incluirme en la misma categoría de Harriet Beecher Stowe o Martin Luther King, Jr. Pero, de una forma muy similar, el ECC está ganando impulso, tal como lo han hecho estos otros cambios monumentales.

Como Stowe y King, no viviré hasta ver el día en que el ECC se transforme en una parte regular del currículum para todos los estudiantes ciegos y con impedimentos visuales. Todo lo que puedo hacer es empujarlo hacia adelante, de un paso a la vez, y saber que las nuevas generaciones como ustedes recogerán la pasión, el compromiso y el entendimiento de que el ECC debe ser parte de las actividades de aprendizaje diarias de los niños.


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Last Revision: September 1, 2010