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Verano 2003 Tabula de Contenido
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Un Lugar para Cada Cosa y Cada Cosa en Su Lugar

Por Jim Durkel, Coordinador Estatal de Desarrollo de Personal, TSBVI Outreach

Hay un término usado por los cocineros profesionales llamado “mise en place.” Traducido del francés, significa algo así como “puesto en su lugar” o “preparado con anticipación.” Se trata de la idea de que, al cocinar, el primer paso es medir todos los ingredientes y colocarlos en el orden en que serán utilizados. La idea detrás de esto es que tal vez no sería conveniente estar en medio de una receta y descubrir que uno necesita obtener y medir algún ingrediente. Al utilizar la idea de “mise en place,” uno tampoco se enfrenta al problema de tratar de recordar si ya ha añadido determinado ingrediente a lo que está cocinando; si el recipiente con el ingrediente está vacío, ¡entonces uno lo añade!

Hay una idea similar respecto a la limpieza de una casa. Los expertos en el área le pedirán a uno llenar una cubeta o un carrito con todos los limpiadores, las toallas de papel, los trapeadores, etc., que se necesitarán para cumplir con las tareas de limpieza. El objetivo aquí es que usted puede tomar estos materiales de un cuarto a otro, en lugar de tener que ir del cuarto que se está limpiando de regreso a donde están almacenados los materiales, y luego de vuelta a donde se está limpiando.

Esta clase de organización es importante para todos los niños, especialmente para aquellos con impedimentos visuales. Pensar acerca de una actividad antes de que suceda, pensar acerca de los materiales que se necesitarán, revisar los pasos que serán necesarios para completar la actividad y después reunir todos los materiales con anticipación, ahorra tiempo y esfuerzos.

Tomemos el ejemplo de “mise en place” mientras se cocina. Como una persona con vista, me lleva varios minutos localizar un ingrediente, especialmente si es algo que no uso con frecuencia. (Y sí, ¡mi cocina está bien organizada!). A veces me lleva tiempo buscar en el gabinete donde guardo las hierbas y las especias para encontrar el azafrán, que rara vez utilizo. Algunas veces el tiempo que me lleva buscar un ingrediente es todo el tiempo que se necesita para que lo que estoy cocinando se queme, se llene de grumos o, bueno, usted ya tiene la idea. Y realmente odio cuando he empezado a cocinar algo y estoy a medio camino en la receta cuando me doy cuenta ¡de que no tengo nada de azafrán! Si yo hubiera medido todos mis ingredientes con anticipación, me podría haber ahorrado algunos problemas.

Como padres y maestros, podemos ayudar a los niños con impedimentos visuales a desarrollar habilidades de organización de varias maneras. Una forma es que podemos modelar tales comportamientos. Los niños con vista podrían ser capaces de verme organizar mi espacio conforme me preparo para hacer algo. Para un niño con impedimento visual, podría “pensar en voz alta” conforme me preparo para esta tarea.

Para continuar con el ejemplo de la cocina, conforme me alisto para hacer la cena podría leer la receta en voz alta y decir cosas como: “OK, primero caliente el horno a 350 grados.” “Enseguida, necesito un sartén de 13 por 9 pulgadas. Veamos, todos esos sartenes están en el gabinete debajo del horno tostador.” “Después necesito un recipiente y una cuchara mezcladora.” “Creo que mediré todo antes de empezar a mezclar.” Al decir estas cosas en voz alta proporcionamos un modelo para que nuestros hijos lo copien después.

Piense acerca de otras tareas durante el día. ¿Usted hace una lista de comestibles antes de ir de compras? ¿Escribe los nombres de los artículos que necesita conforme los utiliza? ¿Busca en el refrigerador y en los gabinetes para ver lo que necesita antes de salir a comprar? ¿Su hija sabe cómo se prepara para ir de compras?

¿Qué pasos sigue usted para prepararse para pagar las facturas? ¿Prepara su chequera, una calculadora, sobres y estampillas antes de revisar las facturas del mes? Cuando usted acaba de pagar una cuenta, ¿empieza una pila con las facturas listas para irse al buzón? ¿Su hijo sabe que usted necesita estas cosas regularmente como parte de su pago de facturas?

Como maestros, cuando nos preparamos para dar una lección a un niño, ¿modelamos la organización? ¿Tenemos los materiales preparados con anticipación? ¿Tenemos arreglada el área? ¿Hemos hecho obvias nuestras estrategias organizacionales para nuestros alumnos? ¿Se dan cuenta de que hemos hecho un plan con anticipación?

Hay muchas formas diferentes en las que podemos ayudarnos a nosotros mismos a ser organizados. Piense acerca de los cajones de ropa. Algunos de nosotros podemos organizar las piezas por ropa similar. Todos los calcetines van en este cajón, la ropa interior en este otro, etc. Otros pueden organizar por asociación: los calcetines del gimnasio en el mismo cajón que los pantalones cortos y las camisas que usamos cuando nos ejercitamos. No importa cuál sea su sistema mientras le funcione a usted. Lo que importa es tener un sistema y después ayudarle a un niño a usar el sistema que funcione para ellos. Hacer esto de manera pro activa puede prevenir algunos problemas de comportamiento más tarde. No es justo gritarle a una niña porque se tarda demasiado en vestirse sino le hemos ayudado a aprender a organizar su armario y vestidor. (Si tiene un sistema y no lo usa, sin embargo, ¡entonces algunas consecuencias podrían ser apropiadas!) Esto también significa que como padre de familia, debiera evitar separar sus ropas limpias para mi hija y hacer de esto una responsabilidad suya. Separar las ropas es parte del desarrollo y aprendizaje para usar habilidades de organización.

Los niños con impedimentos visuales tienen con frecuencia bastantes cosas que necesitan usar durante el día escolar. Depende de los maestros el crear un sistema en el salón de clases que le ayude a los alumnos a encontrar sus materiales fácilmente. Entonces debemos esperar que el alumno sea responsable de utilizar dicho sistema.

Hay muchas maneras de organizar un espacio de estudio o un escritorio. Algunos de nosotros podríamos arreglar las cosas en cajones; otros podrían querer que cada cosa tuviera su propio contenedor sobre el escritorio. Vaya a la “The Container Store” ¡y vea todas las formas diferentes en las que usted puede organizar un escritorio, un cajón o un armario! Después regrese y piense cómo puede organizar un espacio ¡con los materiales que ya existen en el salón de clases o con las cosas que usted puede comprar en “The Dollar Store”!

Algunas veces lo que se necesita es almacenamiento. Vi a un alumno que tenía un pequeño carro sobre ruedas. El carro tenía varias repisas que guardaban un punzón Braille, papel Braille, su ábaco y otros materiales que él necesitaba. Este alumno podía llevar el carro con todos sus materiales hacia donde quiera que trabajara.

Algunas veces tener un espacio de trabajo claramente definido puede ser el problema. Esto es especialmente verdad cuando los alumnos trabajan en pequeños grupos sobre mesas. ¿Cómo podemos dejar que el niño impedido visual sepa dónde empieza y dónde termina su espacio de trabajo? ¿Necesita un tapete para ayudarle a tener puntos de referencia para que pueda encontrar fácilmente los materiales? Tal vez necesite una charola para evitar que sus cosas se deslicen hacia el espacio de otro miembro del grupo.

¿El niño necesita ayuda para organizar los materiales? Pregúntele al niño lo que piensa y hable con él sobre sus preferencias. Algunas personas podrán querer organizar los materiales de manera derecha a izquierda: lo que necesito primero está del lado izquierdo de mi espacio de trabajo y lo que necesito al final está en el extremo de la derecha. A otra gente le puede gustar organizar de arriba hacia abajo, empezando con el primer material en la parte superior del espacio de trabajo y el último material en la parte inferior. De nuevo, lo que más importa es que ayudemos a nuestros niños a encontrar un sistema que funcione para ellos y los ayude a hacer de ese sistema un hábito. Enseñar al niño a colocar algo en el mismo lugar no significa enseñarle un comportamiento obseso compulsivo. Es enseñarle al niño una estrategia que puede ahorrarle el tiempo y el esfuerzo que lleva buscar una y otra vez los materiales.

Para los niños más pequeños y aquellos con múltiples impedimentos, la organización ayuda a apoyar el desarrollo de conceptos. Consideremos el ejemplo de hacer nachos. Podemos ayudar al niño a entender el concepto de “hacer nachos” consiguiendo todos los materiales e ingredientes que necesitamos con anticipación. “Hacer nachos” se asocia entonces con tener un plato, papas fritas, queso derretido y pimientos. Ayudamos a que el niño comprenda mejor el concepto de “hacer nachos” si acomodamos los materiales e ingredientes en el orden en que serán utilizados: primero el plato, luego las papas, luego los pimientos y finalmente el queso. Cuando llegamos al final de los ingredientes, es el momento de colocar el plato en el horno de microondas.

Para los alumnos mayores, podemos usar las mismas estrategias de organización para ayudarlos a hacer asociaciones y desarrollar categorías. Hacer preguntas ayuda a los alumnos a organizar su pensamiento y a hacer un plan. Por ejemplo, podemos preguntar: “¿Dónde se almacenan las papas, en el aparador o en el refrigerador?” “¿Dónde se almacena el queso?” “¿Dónde se compra el queso, en Sears o en Krogers?” “En la tienda de comestibles, ¿dónde encuentras el queso? ¿Está en el pasillo de lácteos? ¿Está en el mostrador de carne?”

La organización puede apoyar el desarrollo de conceptos, y eso apoya mejor el pensamiento y la resolución de problemas. “Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” puede volverse una estrategia poderosa para la enseñanza y el aprendizaje.


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Last Revision: September 1, 2010