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Primavera 2005 Tabula de Contenido
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Algunas Cosas que Aprender de “Aprendiendo a Través del Tacto”

Por Kate Moss, Especialista en Educación, Texas Deafblind Outreach

Resumen: Este artículo comparte información sobre el libro, Aprendiendo a Través del Tacto de Mike McLinden y Stephen McCall. Se pone especial atención en la anatomía y fisiología del tacto y en las funciones del tacto.

Palabras Claves:  programación, ciegos, sordociegos, tacto, táctil.

Es razonable que los niños que tienen impedimentos visuales o son sordociegos sean más reticentes al tacto o a su sentido táctil para experimentar el mundo. Estos niños tienen diferentes necesidades y diferentes habilidades relacionadas con su uso del tacto en el aprendizaje. Lamentablemente, muchos de nosotros no sabe mucho sobre cómo ayudar a estos niños a desarrollar mejores habilidades táctiles y a usar de mejor manera su sentido del tacto.

El trabajo de personas como Barbara Miles, Lilli Nielsen y Deborah Chen nos han hecho tomar conciencia de la necesidad de poner más atención en este sentido al preparar programas para estos niños. Estamos comenzando a usar la mano sobre mano en nuestras interacciones con estos niños y a pensar más en el mensaje que entrega nuestro tacto. Estamos entregándoles una mayor variedad de texturas y materiales y dándoles más tiempo y oportunidades para la exploración independiente de estos objetos. Estamos reconociendo que el uso de la mano aumenta en forma sistemática simplemente cuando el niño realiza una repetición constante de esquemas específicos de movimiento de la mano. Estamos pensando en el tacto según se relaciona con la alfabetización y el aprendizaje general. En resumen, estamos más informados respecto a la importancia de desarrollar el tacto en todos nuestros niños con impedimentos visuales y sordoceguera.

Hace poco un colega compartió una copia del libro, Aprendiendo a Través del Tacto (Learning Through Touch), de Mike McLinden y Steve McCall de la Escuela de Educación de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido. Este libro incluye información sobre la anatomía y fisiología del tacto, las funciones del tacto, la forma de evaluar el tacto y cómo entregar instrucción a través del tacto. Me sorprendió todo lo que leí y quiero incentivar a nuestros lectores a tratar de encontrar una copia de este libro. Aunque no es fácil conseguir el libro en Estados Unidos, puede ordenarse a través de Amazon o en línea a Fulton Publishers en <www.fultonpublishers.co.uk>

LA ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL TACTO

Nuestro órgano más grande es la piel. Tiene diversos propósitos, como proteger nuestros órganos internos de infecciones y además es el lugar donde se ubican los receptores táctiles de nuestro cuerpo.

La piel tiene una capa externa llamada epidermis y una capa interna llamada dermis. En cada una de estas capas de piel se ubican diferentes receptores táctiles o terminales nerviosos que parecen responder mejor a tipos particulares de estímulos. Estos receptores se dividen generalmente en tres categorías:

  1. Mecanoreceptores: responden a hendiduras en la piel. Un ejemplo de esto es cuando un dedo se presiona contra la parte posterior de la mano. Hay dos tipos de estos mecanoreceptores: los que se adaptan rápidamente y los que se adaptan lentamente.
  2. Termoreceptores: responden a cambios de temperatura.
  3. Nioceptores: responden a estímulos que dañan la piel como un calor intenso o el pinchazo de un alfiler.

Aunque cada uno de estos receptores responden mejor a estos estímulos, también responden en cierto grado a todos los tipos de estímulos táctiles.

Los receptores táctiles también se ubican en las articulaciones, en los tendones, en los músculos y en las extremidades. Ayudan a formar parte del sistema propioceptivo. El sistema propioceptivo nos permite saber las posiciones estacionarias de nuestro cuerpo y nos entrega información sobre nuestros movimientos. Sabemos dónde está nuestra mano y cómo hacer que se mueva para alcanzar y tomar un objeto gracias a nuestro sistema propioceptivo. El sistema visual también está conectado con el sistema propioceptivo, por eso algunos niños con impedimentos visuales tienen problemas para saber dónde se ubican sus cuerpos en el espacio.

Las sensaciones que llegan a nosotros desde fuera de nuestro cuerpo y las que vienen de dentro de nuestro cuerpo se experimentan como dos sensaciones separadas que nuestros cerebros son capaces de procesar para que podamos realizar una amplia variedad de acciones. Cuando manipulamos un objeto pequeño como una pluma con nuestras manos detrás de la espalda, sabemos dónde está nuestra mano en relación con la otra aunque ellas no se toquen. Experimentamos la sensación de la pluma y podemos explorarla, girarla y transferirla de mano sin mirar, todo debido a las sensaciones táctiles que experimentamos dentro de nuestro cuerpo y desde el exterior.

Los receptores envían información táctil al cerebro por dos rutas nerviosas principales. Una de ellas, denominada sistema lemniscal medial de la columna dorsal (DCMLS), puede ser identificado como un sistema discriminatorio. Este sistema lleva la información que obtenemos a través de la exploración activa e incluye información como la presión, vibración y propiocepción. El otro sistema, denominado sistema anterolateral (ALS) transporta información que ayuda a nuestro cuerpo a defenderse, basándose en información sobre el dolor y la temperatura. El DCMLS termina en el córtex somatosensorial, dentro del lóbulo parietal del cerebro, que se ubica en la parte superior trasera de su cabeza. El ALS parece ser un sistema más primitivo y finaliza en la formación reticular que se ubica justo sobre el área del tronco cerebral.

Aunque estos sistemas son separados, sus funciones se traslapan de cierta manera. Por ejemplo, cierta información sobre el dolor puede ser transportada por el DCMLS y ciertos datos de discriminación táctil pueden ser llevados por el ALS. Esto podría explicar por qué algunos niños evitan tocar o ser tocados. Si se daña alguno de estos sistemas, el resultado puede ser que el otro sistema sea más dominante. El sistema ALS, que maneja el dolor, es menos vulnerable al daño que el sistema DCMLS. Los niños que muestran una conducta a la defensiva en cuanto al tacto pueden estar respondiendo al tacto principalmente a través del ALS y experimentan su función de defenderse.

LAS FUNCIONES DEL TACTO

El uso activo del tacto para “buscar y adquirir información” ha sido denominado “tacto háptico”. El “sistema háptico” ha sido definido como un sistema perceptual distintivo orientado a la discriminación y al reconocimiento de objetos manipulándolos en lugar de mirarlos. (McLinden & McCall, 2002). McLinden y McCall comparten información sobre las diversas propiedades características que adquirimos a través del sistema háptico. Estas incluyen:

Muchos tipos de tacto son activos, pero existen algunos que no son activos. Por ejemplo, podemos experimentar la brisa que sopla en nuestra cara y el calor del sol. Podemos sentir vibraciones de un automóvil cerca de nosotros dentro del cual suena muy fuerte una música rap.

El tacto puede ser interactivo o no interactivo. El tacto interactivo incluye acciones como abrazar, besar o estrechar la mano. El tacto no interactivo incluye acciones como poner las manos en su regazo, masajear un calambre en una pierna o bañarse.

Piense en la diferencia del tipo de información que puede recibir a través de diversas clases de tacto. Por ejemplo, si simplemente pone su mano sobre un gato sin moverla, ¿Qué podría aprender sobre el gato? Sentiría calor de su cuerpo y, dependiendo de la parte del cuerpo del gato sobre la cual puso su mano, obtendrá cierta información respecto a qué tan suave o áspero es. Si el gato está ronroneando, podría experimentar algunas de las vibraciones que produce. El tacto pasivo como éste no entrega mucha información sobre el gato. Sin embargo, si usted acaricia al gato y lo examina desde su cabeza hasta sus patas, explorándolo con sus manos y sus dedos, descubrirá que tiene pelaje, un cola, patas, bigotes, ojos y orejas. Puede tener cierta idea del peso, tamaño y forma del gato y si tiene el pelo corto o largo. ¡A través del tacto interactivo también puede aprender sobre sus dientes y garras!

Las manos juegan un rol principal para la mayoría de nosotros. Pero además es importante recordar que también usamos otras partes sensibles de nuestros cuerpos en el tacto. Esto es especialmente importante de recordar cuando estamos trabajando con niños que no usan bien sus manos. Gran parte de la información puede obtenerse a través de la exploración con los labios y la lengua, con los pies y con otras partes de nuestro cuerpo. De hecho, los bebés primero exploran con su boca y a menudo también usan sus pies para explorar cosas.

A medida que se desarrollan las habilidades visuales y motoras del niño, generalmente los bebés comienzan a incorporar más y más estrategias para explorar objetos con las manos. Muchas de estas estrategias se aprenden observando a los demás, pero también se desarrollan naturalmente por el simple hecho de interactuar con millones de cosas diferentes. Piense en las formas en que la mayoría de los bebés invierten su tiempo. Ellos están constantemente interactuando con los objetos de su mundo – acercándose a ellos y tomándolos, golpeándolos y sacudiéndolos, juntándolos y separándolos.

McLinden y McCall  incluyen la siguiente tabla para mostrar el tipo de información sensorial que puede ser descubierta por diversos procedimientos de exploración que generalmente usamos con los objetos.

Tabla 1 –
Rango de procedimientos exploratorios
y ejemplos de información sensorial adquirida sobre los objetos a través de los procedimientos exploratorios.
(McLinden & McCall, 2002).
Procedimiento Exploratorio (EP) Ejemplo de la información sensorial adquirida sobre un objeto a través del EP

EP de Movimiento Lateral (pasar el dedo por la superficie del objeto).

Textura

EP de Presión (apretar, comprimir el objeto).

Aspereza

EP de Contacto Estático (poner los dedos sobre la superficie del objeto).

Temperatura

EP de Contención (sostener / sujetar el objeto).

Forma/ tamaño / volumen

EP de Sujeción Sin Apoyo (mantener un objeto en la mano).

Peso

EP de Seguimiento del Contorno (recorrer los contornos del objeto).

Tamaño total, forma exacta

Cuando pensamos en los niños con ceguera y sordoceguera, podemos comenzar a entender qué tan importante es desarrollar la habilidad háptica (o uso de las manos). El uso de las manos y la cognición están relacionados. Mientras más capaz es un niño en la exploración de objetos con sus manos, mayor será su capacidad para formular conceptos que son críticos para el aprendizaje. Un investigador, Rochat, sugirió que la visión es el “organizador” de diferentes tipos de información sensorial. Cuando los niños manipulan objetos, los ven desde diferentes perspectivas y aprenden sobre sus propiedades. Por lo tanto, la vista ayuda al bebé a comprender lo que está sintiendo. Stilwel y Cermak comentaron en Hand Function in The Child: Foundation for Remediation (1995) (Funciones de las Manos en el Niño: Bases para la Remediación), en el capítulo “Funciones perceptivas de la mano” que los bebés pequeños no usan mucho la vista como sustituto del tacto, sino que más bien usan la vista para guiar su manipulación háptica, para hacer que la información sensorial tenga más significado. (McLinden & McCall, 2002)

En el caso de los niños con impedimentos visuales, puede que la visión no los ayude a entender el significado de sus experiencias. Al mismo tiempo, el tacto puede ser todo lo que tienen para trabajar que los ayude a experimentar el mundo. Cuando el sentido del tacto de un niño con impedimentos visuales también está dañado debido a problemas motores, pérdida o malformación de miembros o debido a una restricción prolongada por líneas de impedimentos visuales, está privado de mucha información respecto a la forma en que funciona el mundo. Es entendible que estos niños a menudo también muestren retrasos cognitivos.

 ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA DESARROLLAR LAS FUNCIONES DE LAS MANOS?

Si la función de las manos es tan importante ¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros niños ciegos y sordociegos a desarrollar estas habilidades hápticas críticas? Aunque existen muy pocas pautas basadas en investigaciones sobre lo que debemos hacer, las mejores prácticas actuales nos entregan ciertas pautas. Estas estrategias incluyen:

Respetar las manos del niño. No tomar o sostener las manos del niño más de lo que sea absolutamente necesario. Crear confianza entre usted y el niño para que él/ella tienda a confiar en usted, no tratar de controlar lo que él/ella hace con sus manos.

Observar lo que el niño hace con sus manos. Barbara Miles nos recuerda que esto es especialmente importante para el niño sordociego, ya que sus manos pueden servirle de ojos, oídos, voz y herramienta. Cuando observamos lo que el niño hace con sus manos, podemos entender mejor lo que el niño podría saber sobre el mundo.

Usar el método de mano sobre mano para guiar al niño o modelar acciones con sus manos. Esto también significa ofrecer objetos al niño poniéndolos debajo de su mano, en lugar de tomar la mano del niño y llevarla al objeto.

Observar lo que el niño puede hacer con sus manos. Esto puede hacerse a través de una evaluación formal y de una observación informal. Existen diversos programas que podemos usar como herramientas para evaluar el sentido háptico y el uso de las manos en los niños con impedimentos visuales y sordoceguera. Algunas herramientas de evaluación que se usan con frecuencia en Estados Unidos incluyen la Escala Callier – Azusa, el Esquema Funcional y de Instrucción, los Inventarios de la Casa y la Escuela o las Habilidades para Resolver Problemas y la lista de verificación INSITE.

Dar al niño objetos que incentiven el desarrollo de habilidades. Por ejemplo, si usted desea que el niño logre trabajar aisladamente con sus dedos, entréguele varios objetos diferentes que incentiven esa habilidad, como arandelas y tuercas metálicas, revolvedores de alambre, telas de tejido suelto, anillos o partes de tubos, envases con agujeros, etc. Expanda las habilidades horizontalmente (permítale que practique esta habilidad con varios objetos diferentes) antes de tratar de lograr habilidades de un nivel más alto.

Dar al niño muchas oportunidades de explorar por sí solo una amplia variedad de objetos cada día. Estos objetos deberían tener diferentes texturas, pesos, temperaturas, formas, aspereza y flexibilidad. La mayor parte de la teoría del Aprendizaje Activo se concentra en este enfoque. Si el uso de la mano por parte del niño es limitado debido a otras discapacidades, necesitamos asegurarnos de que lleguen cosas a sus manos.

Poner sus manos a disposición del niño para que él/ella sea capaz de decirle o mostrarle algo. Una forma agradable de hacer esto es simplemente extender sus manos hacia el niño con las palmas hacia arriba. Deje que el niño tome su mano y guíelo hacia donde desea llegar.

Modelar el uso de la mano para el niño cuando haga cosas. Esto se hace generalmente usando el método de mano sobre mano a medida que usted realiza actividades diarias como abrir, cerrar, girar, rozar, leer Braille, señalizar etc. El niño puede aprender mucho sobre las manos al “mirar” lo que usted hace con sus manos.

Hacer saber al niño que usted está experimentando el objeto que él/ella está experimentando. Tocar co-activamente los objetos que el niño está tocando es equivalente a usar un gesto indicativo para hacer referencia a un objeto que el niño está mirando. Esto permite que el niño comparta con usted información sobre el objeto.

Practicar con el niño juegos de manos. Comience imitando lo que el niño hace con sus manos. A medida que avanza el tiempo y el niño comienza a poner atención en lo que hacen sus manos, introduzca nuevas acciones o movimientos. Aplauda, mueva rápidamente los dedos, estreche las manos, roce con ellas una superficie; cualquier interacción en que el niño esté interesado funcionará.

Ofrecer muchas experiencias de aprendizaje de mano sobre mano. Evite el uso de miniaturas o réplicas.

Entregar más tiempo para que el niño explore objetos dentro de las actividades. Lo que podemos captar rápidamente con nuestra visión requiere más tiempo para aprender con nuestro sentido táctil.

Crear libros y cajas de objetos para que un niño “recuerde” un suceso que ha experimentado explorando materiales asociados con esa actividad. Por ejemplo, un viaje al McDonald puede ser recordado por la exploración de una colección de objetos como una bombilla, una caja de papas fritas, un juguete sorpresa y una servilleta pegajosa.

CONCLUSIÓN

Desarrollar el sentido del tacto y habilidades adecuadas para el uso de la mano son metas importantes para cualquier niño ciego o sordociego. El sentido táctil a menudo es necesario para confirmar que el niño ve o escucha. Usar el sentido del tacto para enseñar a niños con impedimentos visuales o sordoceguera puede ser complejo para nosotros como individuos que podemos ver y oír. Debemos pensar en la experiencia del niño respecto al mundo y encontrar formas de aumentar el uso del sentido táctil del niño en todas las actividades que realizamos.

Existen muchos buenos recursos para ayudarnos a aprender a usar mejor los sentidos táctiles del niño. Algunos de ellos se enumeran a continuación. Puede que Aprendiendo a Través del Tacto no sea un libro familiar para muchos de nosotros en Estados Unidos, pero es otro gran recurso para los profesores y los padres que desean entender mejor el crítico rol  que juega el tacto en el aprendizaje de los niños ciegos y sordociegos.

REFERENCIAS Y RECURSOS

Referencias:

McLinden, M. y McCall, S. (2002). Learning Through Touch: Supporting children with visual impairment and additional difficulties (Aprendiendo a Través del Tacto: Apoyando a niños con impedimentos visuales y dificultades adicionales).  Londres: David Fulton Publishers, Ltd.
The Chiswick Centre, 414 Chiswick High Road, London W4 5TF. <www.fultonpublishers.co.uk>

Stilwel, J.M. y Cermak, S.A. (1995). On the Way to Literacy: early experiences for visually impaired children (Camino a la Alfabetización: experiencias tempranas para niños con discapacidades visuales). Louisville, KY: American Printing  for the Blind.

Rochat, P. (1989) “Manipulación y exploración de objetos en niños de 2 a 5 meses”, Developmental Psychology 25, 871-4.

Recursos:

Miles, B. (2003). Talking the Language of Hands to the Hands (Hablando el Idioma de las Manos con las Manos). Monmouth, O: DB-Link. <http://www.tr.wou.edu/dblink/lib/hands/htm>

Proyecto SALUTE. <http://www.projectsalute.net>


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Last Revision: September 1, 2010