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Primavera 2004 Tabula de Contenido
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La alfabetización, según Phil

Phil Hatlen, superintendente, Escuela para los Ciegos e Impedidos Visuales de Texas

Resumen: Un análisis profundo sobre la necesidad de expandir la definición de alfabetización para los estudiantes con impedimentos visuales.

Palabras clave: Ciego, sordo, alfabetización, lectura, braille, habilidades auditivas, alfabetización de medios.

Como algunos de ustedes saben, hace tiempo he tenido problemas con la definición de alfabetización que se acepta generalmente. Debido a que aquellos con quienes he discutido estos problemas han sugerido que me desafío a mí mismo sobre este tema, voy a compartir con ustedes algunos de mis pensamientos.

¿Qué es ser alfabetizado? ¿Si puedo leer y escribir en braille soy alfabetizado? ¿Si no puedo leer materiales impresos o en braille, soy analfabeto? La siguiente discusión se basa en una presentación que realicé hace poco en mi escuela.

 Creo firmemente que todos los niños tienen la capacidad de ser alfabetizados. Si somos suficientemente creativos, si somos suficientemente imaginativos, si somos suficientemente perseverantes, todos los niños de la TSBVI serán alfabetizados. Todo depende de la forma en que definamos el término. Y yo mantengo que la definición debe considerar las características únicas de los niños ciegos y con impedimentos visuales.

Tengo colegas y amigos cercanos que me dicen que ser alfabetizado significa ser capaz de leer y escribir, ya sea materiales impresos o en braille. Pueden hacer referencia a la mayoría de las definiciones de alfabetización que entrega el diccionario para apoyar su posición. Yo tengo un gran problema con esto, por dos razones básicas. En primer lugar, cuando uno o más sistemas de entrada sensorial están dañados, es necesario cambiar esa definición. En segundo lugar, si el término “analfabeto” sigue teniendo una connotación terriblemente negativa, aquellos de nosotros que no leemos ni escribimos en braille quedamos relegados a una condición que no merecemos.

Recuerdo que en mis primeras experiencias como profesor de niños con impedimentos visuales descubrí que un lector en braille de la escuela secundaria no tenía la oportunidad de mantenerse en el mismo nivel que sus compañeros videntes usando sólo materiales en braille. En esto influye un hecho simple; el material en braille, por su naturaleza, se lee en forma más lenta que el material impreso. Una persona que lee razonablemente bien materiales en braille, leerá a una velocidad de aproximadamente 100 palabras por minuto. Una persona que lee razonablemente bien materiales impresos, leerá a una velocidad de aproximadamente 250 a 300 palabras por minuto. En consecuencia, el lector vidente de la escuela secundaria cubrirá tres veces el material en el mismo período que el lector en braille. No digo esto con la intención de condenar al braille, sino para reflejar las diferencias entre la lectura visual y la lectura al tacto. Por lo tanto, la mayoría de los estudiantes ciegos de la escuela secundaria usa libros grabados o lectores vivos para complementar el braille y poder cubrir la cantidad de material de lectura asignado en una escuela regular. En la mayoría de los casos el braille seguirá siendo el medio que se elige primero, y la mayoría de los usuarios competentes de braille continuará usándolo en todas las situaciones razonables. Lo complementará a través de la “lectura auditiva” ¿Creen en eso? ¿Creen que escuchar un texto o una novela es una forma de alfabetización? Para aquellos que piensan que esto es un gran acierto, déjenme decirles que es uno de los temas más controvertidos de nuestra profesión. Permítanme compartir con ustedes la cita textual de un escritor sobre la lectura auditiva:

“Hay dos razones importantes de por qué escuchar no es igual a alfabetizar. Primero, para decir que una persona que lee a través de la audición es alfabetizada requeriría un cambio en la definición operacional de alfabetización. Las personas videntes que no pueden leer material impreso se consideran analfabetas. Estas personas pueden tener habilidades excepcionales en la lectura auditiva, pero estas habilidades no son parte de la definición tradicional de ser alfabetizado. En segundo lugar, la definición de alfabetización involucra la habilidad tanto de leer como de escribir. No es seguro que las personas que afirman haber sido alfabetizadas a través de la audición puedan escribir.”

Bien, la posición de una mente estrecha sobre la alfabetización. Pero esperen, ¿quién fue el autor? ¡Dice que su nombre es Hatlen! Sí, escribí esto para columna de Point/CounterPoint en 1996. (“Point/CounterPoint is Listening Literacy”, Journal of Visual Impairment and Blindness, Vol. 90, págs.. 173-175, 1996). Adopté esta posición porque la otra no estaba disponible. Un hombre llamado Dean Tuttle escribió a favor de que la audición era alfabetización. Esto es lo que dijo:

“¿Escuchar es alfabetización? ¡Como una persona ciega, mi respuesta es un rotundo sí! Para mí, gran parte de mi día está lleno de lectura auditiva de libros parlantes, correspondencia por correo electrónico, programas de noticias en un servicio de lectura de una radio local y bases de datos en línea en la biblioteca.”

   Pienso que Dean Tuttle entrega una opinión muy clara y creo que es el momento de que nosotros, como educadores de estudiantes ciegos y con impedimentos visuales, apoyemos sólidamente la posición de que, para nuestros estudiantes, la alfabetización puede lograrse a través de material impreso o en braille o a través de la audición.

Por lo tanto, tenemos una tarea por delante. Debemos redefinir la alfabetización de los estudiantes con los que trabajamos. Nuestra nueva definición debe considerar diversas formas de ser alfabetizado. Por supuesto, una de ellas es leer y escribir materiales impresos. Otra es la competencia al leer y escribir en braille. Pero entonces ingresamos a un área oscura, que debemos definir. Debemos considerar las características de la persona para determinar si sólo leer y escribir materiales impresos, sólo braille o una combinación de ambos logrará una alfabetización completa para las personas ciegas o con impedimentos visuales. La respuesta, de acuerdo con Dean Tuttle, es un rotundo “no”. Para Dean, y prácticamente para la mayoría de las demás personas ciegas, se debe agregar la alfabetización a través de la audición. Entonces, decimos a los profesores y padres que su uso prudente de material grabado con sus estudiantes de secundaria es claramente una dimensión de alfabetización para ellos.

¿Y qué sucede con los estudiantes sordos y ciegos de la TSBVI? ¿Qué pasa si uno o una de ellos no lee materiales impresos o en braille y no aprende a través de la audición? ¿Está destinado a ser designado como analfabeto? Si usted fuera el profesor o el padre de este niño, ¡apuesto que no desearía que llevara ese estigma! ¿Es el lenguaje de señas una forma de alfabetización? ¿Son los símbolos táctiles una forma de alfabetización? ¿Son las cajas de calendario una forma de alfabetización? Propongo que todas lo son, y como tenemos la creatividad y la flexibilidad necesarias para considerar las fortalezas y las habilidades de cada estudiante individual, cada niño de la TSBVI tiene la capacidad de ser alfabetizado, y ¡el personal de la TSBVI tiene la capacidad de alfabetizar a cada uno de los niños!

El otro día le pedí a mi secretaria que encontrara algunas definiciones de alfabetización en Internet. Ella descubrió lo que pienso es un concepto muy profundo. Por lo menos es profundo para mí, porque no lo había oído antes. Existen expertos en alfabetización en todo el mundo que han desarrollado el concepto de “alfabetización de medios”. Pongan atención en esto:

“Durante más de 500 años hemos enseñado a nuestros niños a leer palabras. Ha llegado el momento de enseñarles también a leer las poderosas imágenes y sonidos de su mundo multimedios.

Sí, todos vivimos en un mundo multimedios. Un ejemplo simple pero gráfico son los nuevos textos de estudio que se escriben para los estudiantes videntes. Ellos ya no contienen líneas o impresos simples. Tienen palabras en colores, palabras en cursiva, palabras en negritas, cuadros, columnas, fotografías, gráficos y todo tipo de variaciones que pretenden hacer que la página sea visualmente más interesante de leer. Más que eso, gran parte del aprendizaje experimentado por los estudiantes videntes usando estos libros proviene de información no impresa.

Como las personas que conocen el tema han expandido el término “alfabetización en material impreso” a “alfabetización de medios”, nosotros también debemos aceptar el concepto que la alfabetización abarca mucho más que la habilidad de leer material impreso y/o braille.

¿Es analfabeto una palabra ruda? Pienso que sí. A menudo se usa de una manera perjudicial y degradante. Cierra puertas. Estigmatiza. Marca. No tiene ningún propósito positivo designar a un niño como “analfabeto”. Pero si aceptamos y adoptamos la definición tradicional de “alfabetización”, hemos relegado a muchos niños maravillosos, talentosos y valiosos a una condición de analfabeto.

Aunque pienso que hay muchas razones para promover una definición amplia de alfabetización, tal vez incluso adoptar el concepto de “alfabetización de medios”, quizá la razón más persuasiva es que ningún niño de la TSBVI nunca jamás vivirá con el estigma de ser analfabeto. 

Ahora conocen mi posición respecto del tema de la alfabetización. Piensen en esta definición desarrollada por el Centro para la Alfabetización de Medios:

La alfabetización de medios es un enfoque del siglo XXI para la educación. Proporciona un marco para acceder, analizar, evaluar y crear mensajes de diversas formas, desde materiales impresos, vídeos, hasta Internet. La alfabetización de medios permite comprender el rol de los medios en la sociedad, además de las habilidades esenciales de investigación y autoexpresión, necesarias para los ciudadanos de una democracia.

Aunque no hay nada específico en esta definición que sugiera que cubre también a un niño ciego con discapacidades adicionales graves, que usa símbolos táctiles, como una caja de calendario, para lograr una comunicación receptiva y expresiva, mantengo que esto se debe simplemente a que los autores no conocen a los mismos niños que yo.

¿Qué sucede si sugiero que la definición de alfabetización de medios es la habilidad de comunicar necesidades, pensamientos y respuestas y de recibir información a través de la utilización efectiva de los sentidos restantes?

Los descubridores y defensores de la alfabetización de medios tienen en mente algo completamente diferente. Ellos la perciben como una expansión de la alfabetización en materiales impresos, que combina todas las fuentes para recibir y producir medios en este mundo electrónico de alta tecnología. ¡Pero yo digo que robamos su término y le damos nuestro propio significado y llevamos a todos los niños ciegos y con impedimentos visuales al nivel de alfabetización de medios a través de una instrucción creativa, sistemática e inspirada!

Les propongo que dejemos de usar el término “alfabetización” y nos pongamos de acuerdo en que la palabra debe estar precedida por un adjetivo que la defina. Acostumbrémonos a usar: alfabetización en materiales impresos, alfabetización en braille, alfabetización en materiales táctiles, alfabetización auditiva o alfabetización de medios para describir los distintos caminos que llevan a un sistema para recibir y entregar información.

Debo compartir con ustedes lo que considero el otro lado de la alfabetización de medios. Pienso que quienes publican los textos de estudio modernos se han transformado en expertos en el uso de multimedios en sus libros. Tengo regularmente la oportunidad de revisar la adopción de nuevos textos de estudio en Texas, con la misión de evaluar formatos a usar al transcribirlos a braille. Es irónico que, en estos días de creciente inclusión de los niños ciegos en las salas de clases y en los currículum regulares, los materiales de instrucción que reciben son cada vez más difíciles de usar. En una página impresa simple ahora hay barras laterales, cuadros, fotografías, palabras en negritas, palabras en colores, palabras de varios tamaños diferentes, algunas en cursiva y gráficos. Lo que una vez fue una página impresa simple, con palabras escritas en líneas continuas, ahora se ha transformado en una excitante producción multimedios para los estudiantes videntes. Estoy seguro de que existen datos para apoyar que estos libros visualmente atractivos ayudan a la enseñanza de estudiantes videntes. El libro refleja el mundo multimedios en el que viven los jóvenes hoy en día.

¿Qué hacemos con las versiones en braille de estos libros? Bueno, aún no hemos descubierto cómo hacer multimedios en Braille. El braille es braille, diseñado para leer en forma horizontal a través de una página sin interrupción. Recuerden que el lector en braille sabe poco sobre la página, excepto lo que ha leído y que está bajo sus dedos.

He visto algunos heróicos y algunos engañosos ejemplos sobre cómo presentar material multimedios impreso al lector de braille. Conozco transcriptores que, sin el sabio consejo de un profesor, han producido sorprendentes réplicas del libro impreso. Sé lo que es un gráfico de escalera y aún debo descubrir cómo se supone que lo leerá un lector de braille para entenderlo. Los profesores y los transcriptores están haciendo lo mejor que pueden, y a menudo demuestran una creatividad asombrosa. Sin embargo, les comento que cuando transcriben a braille estos libros multimedios, son infinitamente más difíciles de leer.

Hace poco revisé un silabario, un libro de lectura inicial. En la copia impresa, se presentaban las palabras clave en colores. La copia en braille usaba métodos de trascripción adecuados y aprobados para indicar las palabras en colores, haciendo que este libro para principiantes fuera mucho más difícil para los dedos que no podían “leer” fácilmente las anomalías entre las letras.

No quiero desalentar a nuestros estudiantes videntes en alfabetización de medios a usar estos materiales de lectura multimedios, pero no puedo evitar preocuparme por los lectores en braille, sentados en una sala de clases regular, tratando de descubrir la estructura de la página transcrita sin la ayuda del profesor de impedidos visuales, ¡que no llegará hasta la próxima semana!

También los desafío a explorar formas en las cuales presentar libros multimedios en braille. Ustedes dicen que “eso es imposible”, y yo les digo que ésa es mi primera reacción también. Pero estamos en una profesión en la que no usa la palabra “imposible”. Por el contrario, estamos en una profesión que, por años, ha descubierto cómo resolver tareas imposibles, cómo usar la creatividad impregnada en nuestra profesión. ¡Cómo tener un pensamiento tan amplio que sorprende a nuestros amigos y colegas!


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Last Revision: September 1, 2010