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Primavera 2003 Tabula de Contenido
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Aprendamos de la Historia: Parte Uno

por Phil Hatlen, Superintendente, Texas School for the Blind and Visually Impaired

Hace poco fui entrevistado por una mujer que está escribiendo su tesis doctoral sobre la historia de las escuelas para los ciegos. La experiencia me trajo muchos recuerdos y me acordó que tales escuelas tienen, en verdad, una historia rica e ilustrativa. Voy a seleccionar algunos de los que considero los momentos cruciales en la historia de las escuelas para ciegos y a compartir algunas reflexiones con ustedes. En el siguiente Ver/Oír les proporcionaré una descripción del estado actual de la Texas School for the Blind and Visually Impaired (Escuela para Ciegos e Impedidos Visuales de Texas). Hay una historia, un presente y un futuro para todas las personas y organizaciones. Conocer dicha historia nos ayuda a entender el presente y nos guía hacia el futuro.

1832

Se acepta a los primeros alumnos en la Perkins School for the Blind (Escuela Perkins para Ciegos) en Boston y en la Institution for the Blind (Institución para Ciegos) de Nueva York.. Aunque todavía se discute cuál fue la primera escuela en los EUA, parece que las dos aceptaron alumnos al mismo tiempo. En Perkins, Samuel Gridley Howe fue su primer Director. Resulta muy claro en su filosofía que él piensa que todos los niños deberían ser educados en sus comunidades de origen, en escuelas locales, mientras viven con sus familias. Sin embargo, el Dr. Howe reconoce la necesidad de que existan escuelas para ciegos por razones geográficas, no por razones filosóficas. Sabe que los alumnos requieren de habilidades especiales de maestros altamente capacitados y se da cuenta de que eso no sucederá con frecuencia en las comunidades locales debido a la poca incidencia de la ceguera.

1900

Comienza una clase para niños ciegos en una escuela primaria de Chicago. Este éxito temprano en la "integración" es ampliamente publicitado y en los años subsecuentes otras ciudades empezarán sus propios programas educativos para alumnos ciegos. Esta pequeña intrusión en el monopolio de las escuelas para los ciegos no parece haberles importado, ya que las escuelas residenciales continuaron teniendo más solicitantes de los que podían admitir.

1903

Inserto este año en particular porque muy pronto la New Mexico School for the Visually Handicapped (Escuela para los Discapacitados Visuales de Nuevo México) estará celebrando su 100o. aniversario. Casi al mismo tiempo, la Maryland School for the Blind (Escuela para Ciegos de Maryland) tendrá su cumpleaños 150o. Tengo invitaciones a los eventos que honrarán a las dos sobre mi escritorio en este momento, las que me recuerdan la larga y honorable historia de nuestra escuela para ciegos.

1930

Durante los primeros 30 a 40 años del siglo XX, no hay muchos cambios respecto a la educación de los niños ciegos en los EUA. Hacia 1915, cerca de 15 ciudades tenían clases para alumnos ciegos. Esto prácticamente no impactó a las escuelas para ciegos. En la década de 1930, varias escuelas para ciegos empezaron a colocar a sus alumnos egresados en preparatorias locales. Hay dos razones para este cambio. En primer lugar, las preparatorias tenían la población y los recursos para ofrecer un curriculum mucho más rico, con opciones múltiples de cursos. Las escuelas para ciegos, con su pequeña matrícula, no podían ni siquiera acercarse a proporcionar las opciones de currículo amplio de las escuelas preparatorias locales. La segunda razón es que varios en el liderazgo de las escuelas para ciegos empezaron a darse cuenta de que, hacia el final de la preparatoria, algunos de sus alumnos habían dominado las adaptaciones curriculares, los métodos y materiales, así que el campo de juego se había nivelado en la mayoría de las áreas de los cursos académicos. Los alumnos ciegos se sentaban en las clases con sus compañeros con vista y estudiaban el mismo curriculum, con pocas desventajas. Debe enfatizarse que esta expansión de la educación principal la inician las escuelas para ciegos.

1950 –1960

Este período, sin duda alguna, contiene los cambios más profundos en la educación para ciegos en nuestra historia. Hasta este momento, las escuelas para ciegos seleccionaban cuidadosamente a sus alumnos, y rara vez admitían a niños con múltiples discapacidades o con necesidades complejas de aprendizaje. Eran los "únicos en el pueblo" y tenían control absoluto de cómo funcionaban y a quién servían. Entonces, de repente, la fibroplasia retrolental (RLF por sus siglas en inglés) cambió todo. El resultado dramático de esta causa de ceguera cambiará para siempre el sistema educativo en este país. Si cualquiera de ustedes desea un recuento detallado de este periodo, estaré encantado de escribirlo para otra publicación, pero basta decir que ni las escuelas locales ni las escuelas para ciegos volverán a ser las mismas de nuevo.

Los programas de las escuelas locales se volvieron la primera ubicación educativa para los alumnos ciegos que no tienen discapacidades adicionales. Las escuelas para los ciegos comenzaron a experimentar una reducción en la inscripción conforme la población a la que estaban acostumbrados a servir comenzó a asistir a sus escuelas locales. Cuando los alumnos disminuyeron en número, resultó aparente para muchas escuelas para ciegos que tendrían que cambiar sus políticas de admisión y servir a alumnos con discapacidades adicionales, —tal cambio es una cuestión de supervivencia, no necesariamente una opción.

Por supuesto, el personal educativo de las escuelas para ciegos tienen que ajustarse o irse, y, en la mayoría de los casos, cerca de la mitad escogen una de las dos alternativas. En algunos casos (por ejemplo, la Western Pennsylvania School for the Blind), se toma la decisión de convertir la escuela para ciegos en una institución que sirve exclusivamente a los alumnos con impedimentos visuales y discapacidades adicionales. Otras escuelas para ciegos diversifican su matrícula y empiezan a atender a alumnos con otras discapacidades (New York Institute for Special Education). Y otras escuelas se vuelven centros de servicios principalmente North Dakota School for the Blind). Todas éstas son transiciones extraordinarias y apropiadas, y tales escuelas continúan prosperando en sus nuevos papeles.

La mayoría de las escuelas para ciegos aceptan a niños con múltiples discapacidades y continúan atendiendo a niños que son impedidos visuales solamente. Tales escuelas han luchado, durante varios años, para proporcionar servicios excelentes a dos poblaciones muy diversas en un solo campus.

Estos cambios profundos ocurren con rapidez y con frecuencia ningún sistema de servicio está realmente preparado cuando ocurre el cambio. Y la transición no siempre encuentra a todas las partes de acuerdo. Algunas veces las escuelas locales sólo abren sus puertas a regañadientes a los alumnos impedidos visuales y resisten de manera pasiva los esfuerzos para cambiar de manera saludable y exitosa. Pero con mayor frecuencia, las escuelas de residencia reciente el cambio y cuestionan de manera seria la capacidad de las escuelas locales para atender las necesidades de los niños ciegos. Desgraciadamente, tales diferencias tienden a hacer de la transición una experiencia suave y positiva para los niños y los padres. Sólo puedo imaginar cómo pudo haber sido en las décadas de los 1950 y 1960 para las escuelas de ciegos haber tenido que dirigir la educación principal y haber dado al movimiento tanto su soporte sólido como su experiencia. En vez de eso, los programas de las escuelas locales se desarrollaron sin mucha ayuda de la mayoría de las escuelas de ciegos.

Hacia el final de este período, los programas de las escuelas locales estaban experimentando buenos resultados en sus esfuerzos para duplicar la educación de los alumnos con vista con sus alumnos ciegos. Y, a veces para su propia sorpresa, las escuelas para ciegos se volvían excelentes para proporcionar una educación útil y apropiada para los niños con múltiples discapacidades.

1980

Con frecuencia me refiero a esta década como una época en la que las escuelas para los ciegos empezaban a hacerse cargo de manera asertiva de su propio destino. En lugar de ver su papel exclusivamente como suplementario de los programas ofrecidos en las escuelas locales y de servir únicamente a aquellos niños cuyas escuelas locales no querían atender, nuestras escuelas de residencia empezaron a forjarse una nueva imagen por sí mismas. Esta nueva imagen dice que a veces los alumnos académicos necesitan tiempo en las escuelas para ciegos, que un proceso de "puerta giratoria", da por resultado que los alumnos vayan y vengan de las escuelas locales y las escuelas para ciegos, de hecho funcionan, que en algunas áreas de la instrucción educativa, en matemáticas y ciencia, por ejemplo, las escuelas para ciegos pueden, en realidad, proporcionar un mejor programa educativo que las escuelas locales, que es saludable para los niños ciegos conocer y jugar con otros niños ciegos, que el tiempo que se pasa en una escuela para ciegos no resulta en la pérdida de vínculos familiares, que el tiempo que se pasa en una escuela residencial no hacen que sea más difícil para un joven adulto integrarse en su comunidad de origen.

En otras palabras, empezamos a aprender que no hay jerarquía de preferencia entre los dos sistemas educativos –ambos tienen sólidas cualidades de las cuales se pueden beneficiar los alumnos. La ubicación no debe basarse en principios filosóficos, sino en las necesidades individuales de los niños. El personal de la escuela para ciegos y en las escuelas locales, junto con los padres, realmente pueden sentarse juntos y discutir las necesidades individuales de un niño sin tener algún prejuicio en contra de un sistema u otro antes de que la reunión incluso comience.

Amigos míos, vivimos en la era más maravillosa en la historia de nuestra profesión. Hemos aprendido a respetar y cumplir las ventajas y las desventajas de diversas opciones de ubicación y podemos tomar decisiones que representen verdaderamente los mejores intereses de cada niño individual.

En la Parte Dos hablaremos de la escuela para ciegos del siglo XXI.


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Last Revision: September 1, 2010