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Primervera 2002 Tabula de Contenido
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Cómo Vencer los Malos Hábitos Asociados a la Ceguera

Por Sarah Blake, Escritora Independiente y Consultora Educativa

Nota de la Editora: Sara J. Blake es una escritora independiente y ha publicado muchos artículos acerca de la ceguera en línea y en letra impresa. También escribe acerca de otros temas de salud, discapacidades, y sobre asuntos de inspiración y de devoción. Para conocer más sobre su trabajo, visite la dirección electrónica www.growingstrong.org

Existen hojas de información fabulosas acerca de los hábitos asociados a la ceguera y acerca de otros temas relacionados, en el Real Instituto Nacional de los Invidentes (Royal National Institute of the Blind-RNIB) http://www.rnib.org.uk/multdis/stereo.htm  y en la Guía V. I.: una guía de recursos de Internet acerca de impedimentos visuales para padres y maestros http://www.viguide.com/vsnsocial.htm

Las listas de discusión de correo electrónico siguientes contienen comentarios de padres, alumnos y profesionales sobre la materia. Envíe su mensaje a bvi-parents-suscribe@associate.com  o a LCA@yahoogroups.com

Lo había escrito veinticinco veces... “No pondré mi mano sobre mi ojo.” Tenía que escribirlo otras 475 veces. Eran diecinueve páginas más. Iba a pasarme toda la noche ahí.

Puse otra hoja de papel y escribí veinticinco oraciones más. Me invadió la ira. Encontraría una manera de detener este hábito que había tenido desde que era demasiado pequeña como para recordarlo.

Al final de la cuarta página, empecé a llorar. No escribía rápido, y además de querer terminar con esta faena, estaba avergonzada. Me estaban castigando por algo que no podía controlar, sin importar cuánto deseaba hacerlo. Mis padres no sabían cuántas veces al día me recriminaba a mí misma por este comportamiento. “Ya lo estás haciendo otra vez, estúpida,” me decía. “Vas a dejar de hacerlo.”

No me acuerdo el desenlace de esa noche. Creo que mi mamá se rindió y me permitió detenerme un poco después de que alcancé la centésima oración. Pasarían diecisiete años antes de que dominara la mala costumbre.

Este hábito se conoce comúnmente como “presión ocular.” He perdido la cuenta de cuántas veces he visto a mis padres hacer la misma pregunta en las diferentes listas de correo electrónico. “¿Cómo puedo lograr que mi hijo/a deje de presionarse los ojos? ¿Es peligroso?” Con menos frecuencia, veo preguntas similares acerca de otros comportamientos.

Los niños invidentes presentan con frecuencia varios comportamientos que les proporcionan algún tipo de estimulación o que les permiten comunicarse de alguna manera. Son tan comunes estos comportamientos, que han sido etiquetados como malos hábitos asociados a la ceguera (en inglés “blindisms”). En este artículo, discutiré algunas estrategias para ayudar a que los niños modifiquen dichos comportamientos; sin embargo, también quiero hacer énfasis en otro hecho. No todo el comportamiento que presente un niño ciego puede clasificarse correctamente como un mal hábito (“blindism”). Algunos hábitos, tales como morder y hacer rabietas, se ven por lo común en los niños con cierto nivel de desarrollo. Cuando se quiera atender a los problemas de comportamiento de cualquier nino/a, es importante pensar acerca de lo que está logrando el comportamiento, así como la causa que lo provoca.

PRESIÓN OCULAR

Las opiniones sobre los efectos de la presión ocular, difieren entre sí. Con frecuencia provoca que los ojos aparezcan hundidos; sin embargo, pero al ser yo misma una persona que lo hizo así durante muchos años, no estoy convencida de que esto sea peligroso para los ojos. Eso depende, probablemente, de la fuerza que utilice cada persona. Yo nunca usé mucha fuerza, y no hay estudios que demuestren que las mismas cosas no le ocurrirían a mis ojos si no los hubiera presionado jamás. Es posible que una persona pudiera adquirir alguna infección en el ojo al tallarse o al presionarse con sus manos sucias; no obstante, nunca he sabido que esto le ocurra a ninguno de mis conocidos.

El mayor problema con la presión ocular es que es considerada “socialmente inaceptable.” No es algo que haga la mayoría de las personas, aunque es probablemente “normal” para una persona invidente, así como morderse las uñas para cualquiera otra. Esa es la razón por la que detener el comportamiento resulta tan difícil.

Muchos niños que presionan sus ojos empiezan a hacerlo poco antes de su primer cumpleaños. La presión ocular puede ser provocada por varias causas. He leído acerca de niños que lo hacían porque les dolían sus ojos. Una explicación popular es que la presión en los ojos hace que se estimule la retina para que el niño vea destellos de luz. No me acuerdo haber tenido una experiencia así. Como mucha gente, soy incapaz de identificar o explicar la razón de este comportamiento.

Muchos niños presionan sus ojos mayor número de veces cuando están cansados o molestos. Recomiendo que los padres y los cuidadores no elijan tales momentos para desalentar el comportamiento. Es importante para la niña tener la capacidad de trabajar por medio de otras cosas en tales momentos; agregar la presión ocular a la agenda de pendientes, puede resultar emocionalmente abrumador.

Mi consejo para desalentar la presión ocular es ayudar al niño a darse cuenta de sus partes corporales, así como de la relación de unas con otras. Una familia tuvo éxito usando recordatorios verbales, acompañados al principio de señales físicas. “Manos abajo” es la seña verbal que utilizan. Le he sugerido a otras familias que una seña tal como “¿Dónde están tus manos?”, podría animar la niña a pensar más seguido acerca de lo que están haciendo sus manos y si se trata o no de una actividad apropiada. La ventaja de una pregunta como ésta es que puede ser utilizada en otras ocasiones, cuando las manos están ocupadas en actividades adecuadas, lo que ayudará al niño a desarrollar un saludable sentido de sí mismo para usar la pregunta como un monitor, más que como una reprimenda. Lo que es más, “¿Dónde están tus manos?” también puede utilizarse para referirse a otros comportamientos que pueden ocurrir adicionalmente o como reemplazo de la presión ocular.

MECERSE Y BRINCAR

Mecerse y brincar son otros comportamientos comunes de los niños ciegos. Algunos investigadores proponen que mecerse se desarrolla como respuesta a una necesidad de estimulación vestibular y a la incapacidad para moverse libremente en el ambiente, debido a una sobreprotección, a la falla de quienes los cuidan para alentar el movimiento o a movimientos restringidos, resultado de problemas médicos. Como en el caso de la presión ocular, la conciencia del cuerpo es esencial para permitir a un niña o a una persona adulta eliminar con éxito este comportamiento. Además, la persona necesitará reemplazar el comportamiento eliminado con una forma de estimulación vestibular apropiada.

GIRAR

Girar es otro comportamiento visto con frecuencia en los niños ciegos. Girar puede conseguir varias cosas. Como alguien que acostumbraba girar, puedo acordarme de haber disfrutado la experiencia de ver los objetos pasar “de largo” al momento de estar girando. También recuerdo haber gozado la experiencia de sentir el “viento” si abría mis brazos.

Girar es una actividad que también disfrutan los niños con sentido de la vista. La diferencia entre la experiencia del niño ciego y del niño que tiene visión, es que los niños que pueden ver son capaces en mayor medida de utilizar medios apropiados de satisfacer su deseo de girar. Estos mismos medios pueden ser igual de útiles para los niños ciegos, pero el niño sin visión es incapaz de buscar medios adecuados, por lo que utiliza los que está disponible: su propio cuerpo. Los ejemplos de formas apropiadas para girar incluyen los carruseles, volantines, columpios de llanta, etc. Los niños ciegos también necesitan la misma clase de ejercicio vigoroso que los niños con vista obtienen al correr, saltar y escalar; pueden participar en tales actividades con o sin modificaciones, dependiendo de sus capacidades individuales y de la seguridad que les brinde un ambiente determinado.

GOLPEARSE LA CABEZA

Muchos padres han escrito diciendo que sus hijos se golpean la cabeza. La mayoría de tales niños estaban empezando a desarrollar sus habilidades de comunicación pero no tenían todavía la capacidad para pedir lo que querían o necesitaban. Este comportamiento es análogo a las rabietas comunes en niños con vista de la misma edad. Un número creciente de padres encuentran que enseñar a sus hijos a utilizar algunos señas para pedir lo que desean, no sólo ayuda a eliminar los comportamientos problemáticos, sino que también promueve el desarrollo de la comunicación verbal.

LA IMPORTANCIA DE ENSEÑAR COMPORTAMIENTOS ADECUADOS

Al eliminar cualquier comportamiento que sea socialmente inapropiado, los padres y otros cuidadores deberán recordar que el comportamiento sirve a un propósito del(a) niño(a) y que debe ser reemplazado por un comportamiento aceptable que sirva al mismo fin o que elimine la necesidad del comportamiento problemático. En el caso de la presión ocular, sostener las manos la niña podrá servir quizás para disminuir su deseo de presionar sus ojos.

SELECCIONE SUS BATALLAS

Cuando un comportamiento persiste, los cuidadores deberán ser astutos para escoger con cuidado sus batallas. Atender el comportamiento más tarde o esperar hasta que la niña esté lo suficientemente grande para participar en el desarrollo de estrategias para resolver el problema, podría hacer que el intento tuviera más posibilidades de éxito.


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Last Revision: September 1, 2010