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Otoño 1999 Tabula de Contenido
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Ultravioleta A, la luz azul y los niños

Por: Elaine Kitchel, Adscrita a Investigaciones Vista Disminuída
American Printing House for the Blind

Desde hace años, los expertos en la energética de la luz y los expertos en la vista han sabido lo dañinos que son los rayos UV. Pero hasta entre ellos mismos tienen opiniones diferentes respecto a potencia de sus diferentes ondas. En general, a la luz UV se le define como parte de un espectro luminoso que consiste de UV-A (380-315nm), UV-B (314-280 nm) y UV-C (279-200 nm).

A los rayos UV-C y los UV-B, aún que son dañinos, no los discutiremos en este artículo, ya que no existen en las luces artificiales. Sin embargo, debido a que muchos profesionales están usando luces negras para diversas actividades, muchos niños han sido expuestos a un alto nivel de rayos UV-A y a la luz azul. ¿Por que existe este problema? Las ultimas investigaciones en biología celular han descubierto que la exposición a los rayos UV-A y a las ondas de luz azul que emiten los focos negros pueden, a largo plazo, causar daños a las personas que han sido expuestas a ellos, especialmente a los niños.

La luz azul, esa parte del espectro luminoso cuyo alcance fluctúa entre 500 a 381 nm, ocurre hasta en la mitad de la luz que emiten los focos negros. Pero, hasta muy recientemente no existía ninguna información sobre cómo la luz azul y los rayos UV-A afectan la estructura de los ojos de los niños.

Tenga en mente que el cristalino del ojo se va poniendo amarillo al ir envejeciendo. Lo amarillento ofrece a los adultos, algo - pero no suficiente - protección en contra de los rayos UV-A y la luz azul. Pero los niños no han vivido suficiente para tener esta protección. Por lo tanto los rayos UV y la luz azul que les entra a los ojos impactan la retina con toda fuerza poniendo en peligro no solo la retina sino el cristalino también. El Dr. W. T Ham, quien ha conducido investigaciones sobre los efectos de los UV y la luz azul ha escrito:

La mayoría de las autoridades en esta materia ahora creen que la radiación UV cercana al ojo que el cristalino absorbe en el transcurso de la vida es un factor que contribuye al envejecimiento y a las cataratas de anciano. Consecuencia: al proteger la retina, el cristalino desarrolla cataratas. Mi opinión personal es que tanto la retina como el cristalino deben ser protegidos en contra de la luz azul y la radiación UV. (Ham, 1983, p. 101)

Si el Dr. Ham cree que los rayos UV y la luz azul a los que estamos expuestos en el transcurso de nuestra causan daños, uno no tiene más que preguntarse que diría sobre el peligro que corren los niños que son expuestos a estos rayos y a la luz azul de los focos negros varias veces a la semana. Muchos de estos niños no reciben protección para sus ojos; y los que la reciben en su mayor parte es lamentablemente inadecuada.

¿Qué es lo que hace que los rayos UV-A y la luz azul sean tan peligrosos? Los estudios que los Drs. Ham y Chen han llevado a cabo muestran, que cuando los rayos UV-A y la luz azul impactan la retina, las ondas de luz inhiben la formación de la sustancia química citocromo oxidasa. Esta sustancia es un componente que las células de la retina necesitan para transportar oxígeno al fotorreceptor y a otras células de la retina. Sin el citocromo oxidasa las células están despojadas de oxígeno y eventualmente mueren. Cuando las células mueren se presenta la degeneración en la retina.

Muchos individuos han dicho, que si el lapso de tiempo de exposición a los rayos UV-A y a la luz azul es limitado y si la frecuencia es limitada - la exposición a los rayos UV-A y a la luz azul no es dañina para los niños. En Suecia, el Dr. E. Chen expuso las retinas de ratones a niveles moderados de luz azul. Dos días después, las retinas de los ratones mostraron lesiones; y esto fue sólo después de dos minutos de haberlas expuesto. Los Drs. Gorel y van Noren hicieron investigaciones parecidas. Ellos llegaron a la conclusión que las lesiones de la retina eran a consecuencia de la longitud de las ondas de la luz, no a consecuencia de la duración o frecuencia. Esto significa, que aún que la exposición a la luz azul sea de corta duración, si no se hace con protección adecuada, pueda causar daños a la retina.

Los experimentos de los Drs. Chen, Gorels y van Noren fueron hechos después en primates, y se obtuvieron los mismos resultados. Los ojos de los monos Rhesus son muy parecidos a los de los humanos. Los Drs. Sperling, Johnson y Hawerth expusieron las retinas de los monos Rhesus a la luz azul y descubrieron:

....... extenso daño en el epitelio pigmentado retinal debido a absorción de energía por los gránulos melanin. Debe notarse que los daños que se presentaron, incluso actividad de macrófago, trastornó la formación de células y placas, esto es característico de lo que el Dr. Ham (1978) y otros observaron en lo que él nombra lesión fotoquímica.

Con frecuencia las lesiones causadas por los rayos UV-A y la luz azul están diseminadas en toda la retina. Es sólo cuando se van multiplicando y comienzan uno comienza a notar pérdida de la vista. Este es el motivo por el cual la pérdida de la vista no ocurre de inmediato y toma muchos años en manifestarse. Por eso los niños, especialmente los que ya padecen de una pérdida de la vista, deben ser protegidos adecuadamente.

Es sencillo protegerse contra la luz azul. Sin embargo, la mayoría de los profesionales que utilizan tubos de luz negra no proveen la protección adecuada. La mayoría de los que ofrecen alguna, usan para el niño gafas de policarbonato claro y no usan ninguna para ellos mismos. Nunca podremos expresar suficientemente fuerte lo importante que es que tanto el profesional como el niño que se exponen a la luz que emiten los tubos de luces negras deben usar protección. Los lentes y las gafas de policarbonato amarillo ofrecen protección completa, en la mayoría de los casos, en contra de los peligros de la luz azul. NOírMedical Technologies y Solar Shield venden varios tipos de lentes y gafas. El filtro de policarbonato amarillo hace que los objetos se vean fluorescentes.

Siendo que la protección adecuada es barata y se puede conseguir, los profesionales deben hacer todo lo posible para proteger sus ojos y los de los niños cuando se exponen a los dañinos efectos de los rayos UV-A y a la luz azul.

Puede leer más sobre los daños que causa la luz azul si pide una copia de "Los efectos de la Luz Azul" escrito por Elaine Kitchel de APH, 1839 Frankfort Avenue, Louisville, KY 40206-0085.

BIBLIOGRAFIA

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Fedorovich, I. B., Zak, P. P., & Ostrovskii, M. A. (1994) Transmisión de los rayos UV por el cristalino del ojo humano en la infancia y amarillo del ojo debido a la edad. Doklady Biological Sciences, 336-(1) 204-206.

Gorgels, T. G., & van Norren, D (1995) La luz ultravioleta y la luz verde causan diferentes tipos de daños en la retina de ratones. Investigative Ophthalmology & Visual Science, 36(5), 851-863.

Ham, W. T., Jr. (1983) Las fuentes de luz y los peligros al ojo. Journal of Occupational Medicine, 25(2), 101-103.

Ham, W. T., Jr., Ruffolo, J. J., Jr., Mueller, H. A., & Guerry, D., III (1980) La naturaleza del daño a la retina causado por la radiación: longitud de las ondas, nivel de fuerza y tiempo de exposición; las dimensiones cuantiosas del daño intenso de acuerdo a estudios de animales, Sección II. Applied Research, 20. 2005-1111.

Pautler, E. L., Morita, M., & Beezley, D. (1989) Daños reversibles e irreversibles causados por la luz azul al mammalian pigment epithelium. Procedimientos del Simposio Internacional sobre la Degeneración Retinal. (pp.555-567) New York: Liss

Rozanowska, M., Wessels, J., Boulton, M., Burke, J. M., Rodgers, M. A., Truscott, T. G., & Sarna, T. (1998) Blue light-induced singlet oxygen generation by retinal lipfuscin in non-polar media. Free Radical Biology and Medicine, 24. 1107-1112.

Sperling, H. G., Jonson, C., & Harwerth, R. S. (1980) Daño diferencial spectral photic a los conos de primates. Vision Research, 20. 1117-1125.


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Last Revision: September 1, 2010