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Otoño 1998 Tabula de Contenido
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Guia Mano-sobre-mano: ¿cual método enseñar?

Por: Andrea Story, Anchorage, Alaska
Originalmente publicado en The National Newspatch, Noviembre 1997
Publicado con permiso

Todo lo que se publica en relación a la ceguera en los niños pequeños pone énfasis en la independencia. La última edición de ¿No puede ver su hijo? Guía para padres de niños incapacitados de la vista dice: "Entre más enseñen (los papás) al niño a funcionar independientemente durante los primeros tres o cuatro años de vida, menos tendrán que hacer después. (Scott, Jan, Freeman, 1985)." Pero, ¿cómo "enseñas" independencia a un niño ciego de uno, dos o tres años? ¿Cómo le enseñas el mundo y cómo le enseñas habilidades tales como ponerse el abrigo sin que se acostumbre a depender de constantes recordatorios o señales? Se ha dicho con frecuencia que muchos niños que padecen de incapacidades de la vista, especialmente los que padecen de incapacidades adicionales, son mucho más pasivos que sus contemporáneos con vista sana. Ellos aparentemente piensan que no pueden hacer cosas por sí mismos y que deben esperar a que los ayuden o a que les den una señal.

La literatura a menudo menciona el síndrome "hada madrina". El niño cuenta con muy poca información para hacer la conexión de cómo y por qué las cosas aparecen o desaparecen en su mundo. También existe el factor de la imitación: ¿cómo le enseñas a comer con la cuchara si él no puede ver cómo lo hacen los otros? La solución a estos problemas a menudo es la técnica de guía de mano-sobre-mano. El adulto coloca su mano sobre la mano del niño y la guía a los objetos que van a ser explorados y a los pasos de la actividad que se le está enseñando.

Algunos han comenzado a dudar o rechazar este método. La Dra. Lilli Nielsen de Dinamarca notó que los niños con frecuencia se retiraban cuando el adulto atentaba dirigir o guíar su manita. Lilli escribió: "Yo cambié mi método para que el guiar o conducir la mano del niño no fuera usado con frecuencia. El resultado es que los niños raramente retiraban sus manitas. Por el contrario ellos se mostraban ansiosos de iniciar la exploración y examinar los objetos, con esto mejorando su habilidad de usar sus manitas y coger cosas en diferentes maneras". (Nielsen, 1992).

Al observar a Nielsen jugar con un niño uno puede observar cómo el tocar la palma de la mano con el objeto provoca que el niño trate de cogerlo rápidamente y mucho más independientemente que cuando se le forza colocar la mano en el objeto. Una ves que el niño ha sido motivado por el objeto, un sonido o vibración puede despertar su interés de alcanzar y coger. Los niños con los que ella ha trabajado en sus presentaciones a menudo comienzan a imitar las actividades tales como soplar en una armónica, tocar las cuerdas de un instrumento musical o echar pelotitas en un recipiente. Ella nunca guió las manos de los niños y como quiera se interesaron activamente en la actividad hasta por una hora. Los padres de los niños, las maestras y terapeutas a menudo se sorprenden lo que los niños hacen cuando trabajan con Lilli. El niño que es muy pasivo que se mueve muy poco puede presentar un reto más grande. A estos niños les toma más tiempo aprender y sus pequeños avances deben ser apreciados cuando ocurren. Como dice Lilli, para estos niños el tiempo no cuenta.

Entusiasmados con los resultados de la Dra. Nielsen muchos de los que asisten a sus lecturas enfocan su atención hacia equipo tal como el Cuarto Pequeño, pero continúan guiando la mano del niño. La reacción del niño es retirar sus manitas o permitir pasivamente que sus manitas sean manipuladas. Esto es un asunto con el que todavía batallo, porque yo he visto algunos resultados maravillosos cuando se usan otras alternativas y todavía tengo que sentarme en mis propias manos algunas veces para detenerme y no guiar las manitas del niño. Aún si puedo contener mis propias manos, todavía tengo que convencer a los educadores, a los terapeutas y a los padres que existen otras alternativas. Afortunadamente algunos padres con los que he trabajado han logrado tener éxito y hacer que sus niños sostengan su propia botella, se alimenten solos con los dedos, y eventualmente con la cuchara sin tener que guiar o controlarles las manitas. Estos triunfos hacen que dude de lo acertado que es el consejo común que se les dá a los padres y a otros que enseñan a niños ciegos.

La guía de mano-sobre-mano es recomendada en la mayoría de la literatura (al menos existen fotografías y videos que la demuestran). Para una persona que puede ver el instinto es guiar las manos del niño. Algunos niños protestan, pero eventualmente aceptan y esperan "su turno" para explorar. Qué frustrante debe ser tener que esperar a explorar algo. Un niño con el que trabajé parecía en realidad disfrutar la guía de mano-sobre-mano para los juegos de mano y las canciones pero rápidamente empujaba las manos del adulto si la actividad o el objeto no le era familiar. Otros niños no repiten la actividad aún después de que se les ha guiado. Debe considerarse que esta técnica de guiar las manos del niño ha sido usada con demasiado frecuencia y demasiado aprisa. A menudo parece ser que la persona que puede ver se olvida o no está consciente de la perspectiva única de esos que están ciegos. Martha Pamperin escribió sobre esta perspectiva en su sitio AER en la red recientemente.

"Cuando yo, un adulto ciego, me preparo un taza de café, puedo (1) buscar con el tacto en la repisa y encontrar la taza y la cafetera, antes (2) de servirme el café. Esta búsqueda preliminar es normal para mí, especialmente si estoy en la casa de un amigo. Sin embargo, esto no le parece normal al amigo que me está observando. Con frecuencia el amigo concluye que yo no puedo servirme el café y me lo sirve él, o me mira maravillado cuando yo lo hago. Ya que el ciego, al comienzo de una tarea, usa la búsqueda con el tacto como un sustituto para la búsqueda visual que es lo que hace una persona que puede ver, la persona ciega "parece" ser incapaz cuando en realidad es muy capaz".

Martha compara el método visual en contra del método del tacto al ponerse un abrigo:

"En el kindergarten, el niño que puede ver (1) primero ve la manga del abrigo en donde tiene que meter su brazo, y (2) mete su brazo en la manga. El niño ciego probablemente (1) dirige su brazo en la dirección de la manga y encuentra el frente el abrigo, palpa y encuentra la manga, y después (2) mete su brazo en la manga. Es difícil resistir ayudarle a dirigir su brazo hacia la manga o mover el abrigo.... La búsqueda con el tacto y la pausa para escuchar con el oído puede hacernos parecer ciegos, pero, sorpresa, sorpresa, estamos ciegos. Téngale paciencia a esas dulces manos que palpan y a la maravillosa posición de alerta cuando está escuchando. Espere, déjelo en paz".

Otro educador que está buscando alternativas al control de las manos es Barbara Miles, quien presentó un taller de trabajo titulado: "Las Manos: herramientas, órganos de los sentidos, voz" en la Conferencia Nacional en Sorderaceguera 1997. Barbara describió este tema en su programa como: "innovadoras maneras para invitar el contacto, incluso alternativas a la técnica de "mano-sobre-mano". Barbara mostró un vídeo en el cual se ganó la confianza de un niño descrito como defensivo al tacto. Barbara usó sus manos para "invitar" y "comentar" sobre los objetos y las actividades en lugar de dirigir la actividad. Sus manos seguían las manos del niño suavemente, y estaban ligeramente bajo las manos del niño en lugar de sobre de ellas, permitiendo que el niño conociera que su atención táctil era compartida. Desde esta posición de mano-bajo-mano, la maestra podía suavemente invitar al niño, sin controlarlo, a tocar el objeto o la persona. Esta libertad resultó en un aumento dramático en la actividad de la mano.

Considere la técnica de O & M del guía que puede ver. Se nos ha enseñado que el guía con vista no debe coger el brazo de la persona ciega y jalar - eso sería quitarle el control a la persona guiada. Debe invitarse a la persona a ser guiada y aún así es entendido que el que está siendo guiado tendrá dificultad para repetir la ruta por sí mismo porque el guiado depende del guiador.

La guía de mano-sobre-mano ha sido promovida como una solución para todo, sin mucha discusión de cómo, cuándo y por qué se hace. El reto continúa en nuestro trabajo con niños pequeños para explorar este asunto de enseñar y al mismo tiempo promover la independencia.

Si desea más informes sobre el National Newspatch escriba o llame a: Marilyn Gense, Oregon Department of Education, 255 Capitol St. NE, Salem, OR 97310-0203, teléfono (503) 378-3598, Ext. 653, Email: marilyn,gense@state.or.us.


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Last Revision: September 1, 2010