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Otoño 2004 Tabula de Contenido
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Atención: Observadores de Aves Ciegos Escuchan el Llamado de la Naturaleza

Por Eric Garza, escritor del personal de The Monitor en McAllen, Texas

(Reimpreso con autorización del autor. Este artículo no puede ser reimpreso en otras publicaciones o sitios web sin el consentimiento de Eric Garza. Puede contactarse con él en egarza@themonitor.com )

Resumen:  El autor informa sobre el Outta-Sight Song Birder Tournament, un grupo de observadores de aves compuesto por participantes ciegos y con  impedimentos visuales.

Palabras Claves: Novedades y Perspectivas, ciegos, observación de aves, recreación.

MISSION – Una sonrisa inundó el rostro de Valerie Mercurio temprano en la mañana del domingo en el Bentson State Park en Mission cuando oyó el cantar de un pájaro.

Sus oídos se agudizaron mientras ella se esforzaba por identificar al pequeño pájaro gris que no podía ver.

“Oh, pienso que es un “beardless tyrannulet”, dijo, esperando la confirmación de los otros cinco miembros del grupo.

Los demás escuchaban atentamente antes de mover la cabeza en señal de afirmación. Luego su esposo, Tom, sacó un rotulador negro y rápidamente lo agregó a una lista de pájaros que habían identificado más temprano durante esa mañana.

El grupo de seis estaban entre los tres equipos que competían en el  Outta-Sight Song Birder Tournament, parte del Great Texas Birding Classic de este año. Pero los participantes en este evento tenían menos probabilidades que ningún otro antes visto en el Valle de Río Grande. Mercurio y otros tres miembros del grupo son ciegos.

Incluso los guías del recorrido, que participaban en el torneo no tenían el beneficio de ver, ya que tenían los ojos vendados durante todo el evento.

“Fue un poco impactante al principio”, dijo Roy Rodriguez, uno de los tres guías del recorrido para los participantes. “He ido al parque millones de veces, así que me imaginaba que no tendría ningún problema, pero en el minuto en que nos detuvimos y doblamos en una dirección y volvimos a doblar nuevamente, no tenía idea dónde estábamos”.

La idea de observar aves como pasatiempo para la población ciega del Valle de Río Grande fue de Raul Reyes. Reyes, que ha estado ciego desde 1989, dijo que a menudo asiste a centros locales de cuidados de adultos para encontrar actividades en las que ocupar su tiempo.

Durante una de sus visitas a fines del año pasado, uno de los cuidadores ofreció a Reyes la oportunidad de unirse a un viaje de observación de aves con otras personas del centro.

“ Aproveché la oportunidad porque realmente no tenía nada más que hacer”, dice Reyes. “Siempre estoy buscando algo que hacer por los ciegos porque aquí en el Valle de Río Grande no hay mucho que hacer en lo que se refiere a actividades. Los ciegos en el Valle de Río Grande son muchos pero no hay nada para nosotros.”

Dice que  disfrutó tanto el viaje que rápidamente se contactó con otras personas ciegas en el área y les propuso formar un club informal para observadores de aves ciegos.

Rodriguez dice que fue contactado por diversas personas que participaban en la competencia del domingo, más o menos hace seis meses, quienes le pidieron ayuda para organizar el evento.

“No tienen muchas actividades, así que deseaban algo que los motivara y estimulara mentalmente”, dice Rodriguez. Los introducimos a la observación de aves y les dijimos que un 80% de la observación de aves se realiza de todas maneras por oído.

Armados con discos compactos, los observadores de aves ciegos comenzaron a aprender los cantos de varias aves indígenas. A menudo, su práctica no fue más que recorrer su patio para tratar de identificar la mayor cantidad de gritos de aves que pudieran. El domingo, sus estudios se hicieron evidentes, ya que la mayoría de las personas del grupo eran rápidas para identificar por lo menos un par de aves que revoloteaba alrededor de ellas.

“Al principio pensé que no había estudiado lo suficiente los cantos”, dice Mercurio. “Supongo que sí lo hice”.

Jesse Garza dice que siempre ha disfrutado estar al aire libre y que fue gratamente sorprendido cuando se enteró de los planes de iniciar un grupo de observadores de aves. “Es algo nuevo. Nunca pensé que podría hacerse”, dice Garza. “Incluso en el patio de mi casa puedo escuchar a la Paloma Inca o a los pájaros carpinteros”. Afirma que espera que en el futuro cercano, este pasatiempo se desarrolle a pasos agigantados, que se extienda rápidamente y que a los futuros torneos asistan equipos de todo el estado. “Ahora, es algo nuevo, pero creo que entre más sepa la gente sobre esto, a través de artículos, más personas se integrarán”, dice Garza.

Gladie Cruz, otro participante en el torneo Outta-Sight del domingo, dijo que algunos de los observadores de aves ciegos podrían transformarse con el tiempo en guías del recorrido para otras personas ciegas interesadas en escuchar el canto de los pájaros. “A la larga, los principiantes mejorarán y serán capaces de entrenar a otras personas”, dice Cruz. “Serán los ciegos los que guíen a los ciegos”.


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Last Revision: September 1, 2010