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Otoño 2002 Tabula de Contenido
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La Comisión Presidencial sobre Excelencia en Educación Especial Publica un Nuevo Informe

Por Edgenie Bellah, Especialista en Familia, Texas Deafblind Outreach

El 2 de octubre del 2001, el Presidente George W. Bush creó la Commission on Excellence in Special Education (Comisión Presidencial sobre Excelencia en Educación Especial). A la Comisión se le encargó la responsabilidad de continuar con la visión educativa del Presidente para los Estados Unidos – “unos Estados Unidos donde cada escuela pública llegue a cada alumno y aliente a cada niño a aprender en todo su potencial.” Para recomendar reformas para el sistema de educación especial, la Comisión escuchó a cientos de familias, educadores y comunidades por medio de audiencias públicas y comentarios escritos. El 1 de Julio, se publicó A New Era Revitalizing Special Education for Children and their Families (Una Nueva Era: Revitalizar la Educación Especial para los Niños y sus Familias) informe basado en esa información. A continuación están las conclusiones de la Comisión tal y como aparecieron en el informe:

CONCLUSIÓN 1:

IDEA proporciona por lo general garantías legales básicas y acceso a los niños con discapacidades. Sin embargo, el sistema actual coloca a veces a los procesos por encima de los resultados, y el cumplimiento burocrático por encima del logro de los alumnos, la excelencia y los efectos. El sistema está manejado por regulaciones complejas, papeleo excesivo y demandas administrativas siempre crecientes en todos los niveles —para el niño, el padre, la institución educativa local y para la institución educativa estatal. Con demasiada frecuencia, simplemente calificar para la educación especial se vuelve un fin en sí mismo—no una puerta de acceso a una educación más efectiva y a una intervención más sólida.

CONCLUSIÓN 2:

El sistema actual utiliza un modelo anticuado que espera que el niño fracase, en lugar de un modelo basado en la prevención y en la intervención. Se hace muy poco énfasis en la prevención, en la identificación temprana y precisa de los problemas de aprendizaje y de comportamiento, y en la intervención agresiva que utilice acercamientos basados en la investigación. Esto significa que los alumnos con discapacidades no obtienen ayuda de manera temprana, cuando ésta podría ser más efectiva. La educación especial debería ser para aquellos que no responden a una educación y a métodos sólidos y apropiados proporcionados en la educación general.

CONCLUSIÓN 3:

Los niños colocados en educación especial primero son niños de educación general. A pesar de este hecho básico, los educadores y los legisladores piensan en dos sistemas separados y calculan el costo de la educación especial como un programa separado, no como servicios adicionales, resultando en un gasto añadido. En un sistema como tal, los niños con discapacidades a veces son tratados no como niños que son miembros de una educación general y cuyas necesidades educativas especiales puede atenderse con acercamientos con base científica; se les considera de manera separada con costos únicos –creando incentivos para la identificación errónea y el aislamiento académico—evitando el uso común de todos los recursos disponibles para ayudar al aprendizaje. La educación general y la educación especial comparten responsabilidades para los niños con discapacidades. No son separables en ningún nivel—costo, instrucción o incluso identificación.

CONCLUSIÓN 4:

Cuando un niño fracasa al progresar en la educación especial, los padres no tienen alternativas adecuadas; sólo unos cuantos recursos. Los padres tienen en mente los mejores intereses para su hijo, pero con frecuencia no se sienten capaces cuando el sistema les falla.

CONCLUSIÓN 5:

La cultura de cumplir se ha desarrollado con frecuencia debido a las presiones legales, desviando mucha energía de la misión principal de las escuelas públicas: educar a todos los niños.

CONCLUSIÓN 6:

Muchos de los métodos actuales para identificar a los niños con discapacidades carecen de validez. Como resultado, a miles de niños se les identifica de manera equivocada cada año, mientras que otros no son identificados con suficiente prontitud o nunca.

CONCLUSIÓN 7:

Los niños con discapacidades requerirán maestros altamente calificados. Los maestros, padres y funcionarios oficiales desean una mejor preparación, apoyo y desarrollo profesional relacionado con las necesidades para atender a estos niños. Muchos educadores desean haber tenido una mejor preparación antes de ingresar al salón de clases así como mejores herramientas para identificar las necesidades de manera temprana y precisa.

CONCLUSIÓN 8:

La investigación sobre necesidades de educación especial mejoran el rigor y la coordinación a largo plazo necesarios para apoyar las necesidades de los niños, de los educadores y de los padres. Además, el sistema actual no siempre abarca ni establece prácticas basadas en la evidencia una vez establecidas.

CONCLUSIÓN 9:

El foco en el cumplimiento y en los imperativos burocráticos en el sistema actual, en lugar del logro académico y los efectos sociales, les falla a muchos niños con discapacidades. Hay muy pocos graduados con éxito de la preparatoria (high school) o que transiten hacia un empleo completo o a oportunidades postsecundarias, a pesar de las provisiones en IDEA para proporcionar servicios de transición. Los padres desean un sistema educativo cuyos resultados se orienten y enfoquen a las necesidades de los niños—en la escuela y más adelante.

El informe establece recomendaciones que atienden a cada una de las nueve conclusiones. En seguida presentamos un extracto del informe, que describe las tres recomendaciones principales de la Comisión:

RECOMENDACIÓN PRINCIPAL 1: CENTRARSE EN RESULTADOS—NO EN EL PROCESO.

IDEA debe regresar a su misión educativa: atender las necesidades de cada niño. Mientras la ley debe conservar las garantías legales y de procedimiento necesarias para garantizar una “educación pública gratuita apropiada” a los niños con discapacidades, IDEA únicamente conseguirá cumplir con sus propósitos si eleva sus expectativas para los alumnos y se convierte en un proceso orientado a resultados—y no en uno regido por el proceso, las disputas, la regulación y la confrontación. En breve, el sistema debe ser juzgado por las oportunidades que ofrece y los resultados alcanzados por cada niño.

RECOMENDACIÓN PRINCIPAL 2: ADOPTAR UN MODELO DE PREVENCIÓN, NO UNO DE FRACASOS.

El modelo actual que guía la educación especial se centra en querer que un niño fracase, no en una intervención temprana que prevenga el fracaso. Las reformas deben mover al sistema hacia la identificación temprana y a la intervención rápida, usando instrucción con bases científicas y métodos de enseñanza. Esto requerirá de cambios en las escuelas primarias y secundarias de la nación, así como reformas en la preparación, reclutamiento y apoyo de los maestros.

RECOMENDACIÓN PRINCIPAL 3: considerar a los niños con discapacidades como niños de educación general primero.

La educación especial y la general son tratadas como sistemas separados, pero de hecho comparten la responsabilidad de los niños con discapacidades. En instrucción, los sistemas deben trabajar juntos para proporcionar enseñanza efectiva y garantizar que aquellos con necesidades adicionales se beneficien de métodos educativos y de instrucción sólidos que deberán ofrecerse a un niño en toda la educación general. La educación especial no deberá ser tratada como un sistema separado de costos, y las evaluaciones del gasto deberán basarse en todos los gastos para el niño, incluyendo los fondos de la educación general. Los convenios de financiamiento no deberán crear un incentivo para la identificación de educación especial, ni convertirse en una opción para aislar a los niños con problemas de aprendizaje y de comportamiento. Cada necesidad de educación especial debe atenderse usando los recursos completos de una escuela, no relegando a los alumnos a un programa financiado por separado. Es esencial la flexibilidad en el uso de todos los fondos educativos, incluyendo los proporcionados por medio de IDEA.

La Comisión cree que los argumentos principales del No Child Left Behind Act (Acta Ningún Niño se Queda Atrás) deberán ser la fuerza motriz detrás de la reautorización de IDEA. Estos argumentos principales se orientan a resultados: responsabilidad; flexibilidad soluciones locales para desafíos locales; programas y métodos de enseñanza científicamente basados; e información completa y opciones para los padres. Conforme se considera la reautorización de IDEA, se anticipa que su informe tendrá fuerte influencia en el impulso a IDEA hacia la reforma. Los padres y profesionales involucrados en el sistema de educación especial podrían querer estar más familiarizados con el informe de la President’s Commission on Excellence in Special Education, para continuar teniendo voz en lo que se decide. El informe completo, que tiene 89 páginas, puede encontrarse en: www.ed.gov/inits/commissionsboards/whspecialeducation/reportspcesefinalreport.pdf.


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Last Revision: September 1, 2010