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Primavera 2000 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Por la Dra. Karen Wolffe, Consultas y asesoramiento sobre carreras

Este artículo está basado en la presentación hecha en la conferencia AER (Association for the Education and Rehabilitation of the Visually Impaired) de Texas, en 1999. Dicha presentación considera los elementos esenciales de una programación satisfactoria que prepare a niños y jóvenes con discapacidades visuales para la vida y las responsabilidades del adulto. Existen numerosas actividades en las cuales los jóvenes deben ser competentes antes de salir de la escuela y así poder contribuir a la comunidad y participar enteramente en las actividades de la vida. El joven con discapacidad visual que sea capaz de llevar adelante las actividades aquí descritas, estará listo para enfrentar esas demandas.

LAS DIEZ APTITUDES MÁS IMPORTANTES PARA LA TRANSICIÓN

TRABAJO BASADO EN EXPERIENCIAS DE LA VIDA REAL

La comprensión del trabajo fundado en experiencias de la vida real comienza en el hogar con las tareas y las expectativas de su realización. Al participar en las tareas del hogar, (recoger juguetes, ropa y materiales, lavar y secar la vajilla, poner la mesa, servir la comida, sacar la basura, cortar el pasto y otras), los niños con discapacidades visuales aprenden que ellos son parte integrante de la familia y que se espera de ellos una ayuda que beneficie a toda la familia.

Una vez que los niños llegan a la edad de poder participar en actividades escolares y comunitarias, se beneficiarán si reciben responsabilidades en esos contextos. Por ejemplo, en la iglesia o sinagoga, pueden ayudar a colocar y guardar los muebles y materiales usados en los servicios u otras actividades, distribuir material impreso a los participantes o entretener a otros niños más pequeños. De la misma manera, la participación en actividades de exploración al aire libre o reuniones de grupos comunitarios con responsabilidades establecidas, puede ayudar a determinar la necesidad de un trabajo individual que beneficie al grupo. Las experiencias voluntarias con parientes o vecinos, o en centros de recreación o en centros para ancianos del vecindario, también pueden ayudar a estos niños a aprender la importancia de ayudar a otros al mismo tiempo que adquieren técnicas y hábitos laborales buenos.

Luego de haber hecho esfuerzos productivos no remunerados, tanto en la escuela como en la comunidad, es importante que estos niños trabajen por dinero. Algunas ideas de experiencias laborales remuneradas que estos jóvenes pueden realizar a nivel básico, incluyen el trabajo en restaurantes, supermercados, almacenes, hospitales, asilos, centros de recreación, mantenimiento de jardines, decoración de autos, cuidado de niños y de animales domésticos y otras.

EXPERIENCIA EN EL TRATO SOCIAL

Las aptitudes sociales son clave tanto para una vida satisfactoria como para una experiencia exitosa en el ámbito laboral. Esto incluye las aptitudes necesarias para crear y mantener relaciones, entender la reciprocidad y tener dominio de la comunicación, incluyendo las sutilezas de la comunicación no verbal.

La mayoría de los niños aprende los comportamientos sociales apropiados a través de la observación de las personas a su alrededor, los familiares, vecinos, compañeros de clase y otras. Esto es mucho más difícil para niños con discapacidades visuales, ya sea porque no pueden ver lo que sucede en el ambiente o porque sus observaciones son limitadas o influenciadas por la imposibilidad de ver claramente. Esto es aún más cierto con respecto a los gestos, como un guiño de ojo, una inclinación de la cabeza, un fruncimiento del ceño, etc. Los niños con discapacidades visuales serias, deben aprender estos gestos y ser estimulados a usarlos.

Los adultos comprensivos y otros niños mayores pueden ayudar a niños con discapacidades visuales a adquirir aptitudes sociales dando su respuesta verbal sobre lo que funciona y lo que no en las relaciones cotidianas entre la gente. Los videntes pueden proporcionar información a los niños que no ven bien, de lo que sucede en el ambiente, lo que están haciendo otros niños cuando están fuera del campo visual y de audición, qué ropa tienen puesta y con quien están interactuando.

Esta respuesta verbal y la información brindada, facilitan el entendimiento del niño sobre las opciones sociales disponibles. Deben aprender que la aptitud social se basa en el aprecio de las otras personas y que la reciprocidad (dar y recibir) es la marca del éxito en las relaciones sociales. Al exigir a un niño discapacitado, tanto dar como recibir en las relaciones sociales, los preparamos para que se integren más fácilmente a la comunidad.

APTITUDES PARA RESOLVER PROBLEMAS

En la vida, las personas tienen que enfrentar problemas y situaciones problemáticas con frecuencia. La gente de éxito aprende en la niñez los mecanismos necesarios para crear estrategias y enfrentar problemas. El riesgo, en el caso de niños con discapacidades visuales, es que los adultos resuelvan los problemas por ellos. Estos padres, maestros, amigos y gente en general, tienen buenas intenciones pero no tienen consciencia del daño infligido a la capacidad del niño para resolver sus propios problemas. No se dan cuenta de que estas aptitudes se aprenden mejor dando la oportunidad al niño de averiguar por sí mismo qué hacer cuando se enfrenta a situaciones difíciles o problemas específicos.

Los niños con discapacidades visuales necesitan aprender a reconocer y analizar problemas. El niño puede identificar los problemas entendiendo que cuando se siente fuera de sí, enojado, frustrado o confundido, es muy probable que sea porque está siendo enfrentado por un problema. La clave es definir qué es lo que le molesta y luego analizar el problema respondiendo a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué parte tengo yo en este problema?
  • ¿Qué parte tienen otros?
  • ¿Qué parte tiene el ambiente?
  • ¿Por qué no pude resolverlo antes?

Los niños demasiado pequeños para responder a estas preguntas independientemente, necesitarán que los adultos en su vida los ayuden a procesar esta información en forma significativa. Los adultos pueden modelar el proceso de análisis de las cuatro áreas arriba mencionadas, como una estrategia adecuada para tratar situaciones problemáticas. Una vez que el problema haya sido definido, se puede estimular a los niños para que busquen las soluciones o metas posibles (cómo sería la situación sin el problema).

En ese momento otros adultos pueden ayudar a la persona a cargo, a crear una lista de acciones posibles para resolver el problema y llegar a una solución. Es necesario que todas las ideas generadas, tanto las de la persona con el problema como las de aquéllos que ayudan a pensar en soluciones, se guarden por escrito. Así, la persona que trata de resolver el problema podrá reflexionar sobre cuál será la mejor solución. Es muy importante que esta persona procese sus opciones independientemente para determinar qué hacer.

A menos que la situación implique un peligro de muerte, se debe dejar al niño elegir un camino y actuar en consecuencia. Si su plan se muestra efectivo y progresa hacia la resolución del problema, la familia, los amigos y otros adultos a su cuidado, deben estimular la acción. Si el plan no da resultado o no es implementado, estos mismos adultos deberán confrontar al niño (con empatía) para que reconsidere su decisión.

CAPACIDAD DE AUTO PROMOCIÓN

Esto incluye la habilidad de describir su propia discapacidad en términos funcionales y poder discutir sobre sus necesidades de arreglos o modificaciones, con cierta seguridad. Muchas veces en la vida, las personas con discapacidades deben responder a preguntas, a veces groseras y desconsideradas, sobre sus diferencias. Aún cuando cierta gente (empleadores posibles, maestros, amigos y otras) no pregunte sobre las discapacidades, tienen curiosidad sobre cómo las personas con tales limitaciones pueden trabajar, jugar, estudiar y llevar vidas normales. Los niños preparados para lidiar con estas preguntas y que se sienten cómodos respondiendo, hacen sentir cómodos a los otros también y así se presentan bien a sí mismos.

Tan pronto como sea posible, los niños deben aprender que sus capacidades visuales son distintas de las de otras personas, pero que eso no define quienes son. La vista es simplemente un atributo. Por otro lado, tienen que responder a las preguntas pero no están obligados a dar todos los detalles de su historia médica. El joven incapaz de ver debido a una retinoblastoma o una retinopatía del prematuro (ROP), no necesita proporcionar la información médica del caso, pero sí debe saber explicar sus limitaciones funcionales y quizá agregar información sobre cómo hace las cosas a su manera. Por ejemplo, el niño puede decirle a un futuro maestro no puedo leer en papel impreso, pero me encanta leer y leo en braille y escucho libros en audio. Al enfocarse en la limitación funcional y explicar cómo realiza una tarea específica, el niño ayuda al maestro a entender que la discapacidad no es insuperable.

CAPACIDAD DE COMPENSAR

Los niños ciegos y aquéllos con discapacidades visuales deben aprender a compensar sus limitaciones sensoriales con actividades como la lectura y escritura en braille o con impresos, utilizando dispositivos ópticos, con la orientación y la movilidad, la tecnología, las actividades de la vida cotidiana, el conocimiento de los contenidos de las carreras y otras, para poder participar en la vida de todos los días.

El sistema braille y los impresos son los medios primarios para que los niños aprendan a leer y escribir. Braille es el sistema adecuado para aquéllos sin visión funcional o con discapacidad visual seria. Para poder competir en el mundo adulto, los niños deben aprender a leer y escribir a la misma velocidad que sus pares videntes. Una velocidad de lectura menor a 150 palabras por minuto será un obstáculo para entrar en la fuerza laboral. Tanto los niños ciegos como aquéllos con visión disminuida, precisan usar este parámetro para determinar si el medio que están utilizando para aprender es apropiado y los hará competitivos cuando salgan de la escuela y traten de encontrar trabajo.

De la misma manera, la capacidad de orientación y movilidad son clave para una inserción satisfactoria en la sociedad. Sin la posibilidad de conducir un automóvil para trasladarse al trabajo, hacer las compras, ir al consultorio médico y otras actividades importantes, las personas con discapacidades visuales deben utilizar otros medios de transporte. La probabilidad de manejarse por sí mismos con éxito en la vida adulta, es mayor para aquéllos que aprenden en la niñez a trasladarse en autobús, a pie, o usando otros medios (trenes, subterráneos, taxis, choferes contratados, familiares o amigos).

Además de la alfabetización con métodos alternativos y el entrenamiento en orientación y movilidad, los alumnos con discapacidades visuales necesitan cierto conocimiento de tecnología, tanto el manipuleo de computadoras como las técnicas específicas a su discapacidad, incluyendo el uso de programas de ampliación de imagen, instrumentos para extraer información oral o en braille, grabadores en relieve para braille, máquinas de lectura, calculadoras parlantes, apuntadores electrónicos y otros.

Finalmente, los niños deben aprender a manejarse en el hogar y satisfacer sus necesidades personales a través de la instrucción en actividades de la vida cotidiana. (En las próximas secciones se discute la capacidad de conocer el contenido de las carreras).

CONOCER LAS CARRERAS Y LAS FUENTES DE INFORMACIÓN

La instrucción estructurada sobre las carreras puede dar al estudiante un conocimiento esencial de la gran variedad de profesiones disponibles. Muchos jóvenes con discapacidades visuales tienen dificultades en acceder a la información sobre la amplia gama de trabajos existentes porque no pueden observar casualmente a los adultos en sus diferentes profesiones.

Se agrega a este problema el hecho de que los adultos videntes que brindan información laboral a los jóvenes, tienen una tendencia a "filtrar" dicha información pasando datos solamente sobre las actividades que ellos piensan el joven puede realizar, sin considerar lo que el mismo pueda querer hacer o su interés en aprender más sobre otras posibilidades.

Sin buena visión es difícil, no solamente determinar las posibilidades laborales en la comunidad, sino también aprender los diferentes matices de las profesiones; es decir, qué ropa usa la gente para trabajar, qué tipo de instrumentos y herramientas usan para realizar sus trabajos, dónde trabajan y cómo se comportan en el lugar de trabajo. Las fuentes de información general sobre las profesiones y el mercado laboral se han tradicionalmente impreso en papel, lo que hace aún más difícil para los jóvenes con discapacidades visuales acceder a la información.

El alumno necesita aprender a manipular las técnicas de investigación que puedan servir para resolver este problema; es decir, cómo usar Internet, cómo usar materiales grabados de las bibliotecas regionales para ciegos y discapacitados físicos y cómo realizar entrevistas informativas a personas en posiciones de trabajo. Existe mucho material escrito en formato accesible para presentar a los alumnos, tales como, Career Perspectives (Attmore, 1990), Jobs To Be Proud Of (Kendrick, 1993), y The Transition Tote (Wolffe & Johnson, 1997), que brindan buena información en técnicas de investigación de profesiones y trabajos. Además, se encuentran accesibles en la red recursos como O*Net y The Occupational Outlook Handbook (DOL, 2000), disponibles en el sitio del Departamento de Trabajo,

Las personas con discapacidades visuales que ya están empleadas en trabajos de interés del alumno, son una buena fuente de información. Se puede acceder a estas personas a través del Banco de Información sobre Carreras y Tecnología de la Fundación Americana para Ciegos. Puede comunicarse con esta fundación tanto por correo electrónico .afb.org, como por teléfono en el (800) 232-5463, o poniéndose en contacto con los miembros de organizaciones locales para consumidores, tales como el Consejo Americano para Ciegos o la Federación Nacional de Ciegos. Los alumnos pueden aprender a través de su propia experiencia sobre el desenvolvimiento de las profesiones que a ellos puedan interesarles, usando estrategias como entrevistar a personas en posiciones de empleos interesantes o acompañar a algún profesional en su rutina diaria para ver su funcionamiento.

ENTENDER LAS INQUIETUDES DEL EMPLEADOR

Además de conocer las oportunidades laborales, los alumnos deben aprender a entender las preocupaciones de los empleadores en referencia al empleo de discapacitados visuales. Existen cuatro áreas importantes que inquietan a muchos empleadores: la seguridad, el acceso a los impresos, el transporte y la capacidad de estos empleados para cumplir con los requisitos de calidad y cantidad.

Los jóvenes con discapacidades deben estar preparados para responder a estas inquietudes. Tendrán que explicar cómo han realizado trabajos o tareas anteriores con seguridad, usando técnicas adaptadas o equipos modificados y cómo producen y acceden a la información impresa y, además, deberán estar preparados para demostrar el uso de toda tecnología que sirva a esos fines. Será necesario que expliquen a los futuros empleadores cómo harán para transportarse al trabajo sin conducir, puntual y consistentemente y finalmente, demostrar su capacidad para desempeñar bien y a tiempo las tareas; todo esto, para apaciguar las inquietudes de los empleadores.

Por último, los alumnos precisan entender cómo cambian las expectativas de los empleadores con el tiempo. Es decir, comprender que al comienzo el empleador espera tener prueba de buenos hábitos laborales y de capacidades básicas de trabajo ya que será él mismo quien enseñará al nuevo empleado los matices del trabajo. Los nuevos empleados reciben generalmente orientación en el lugar de trabajo, son presentados a sus colegas y se les enseña cómo debe realizarse el trabajo. Después de algunos meses, el empleador espera ver mejoras y a considerar que el nuevo empleado debería necesitar cada vez menos ayuda. Se espera que el empleado que ha estado en una firma durante un período de seis meses a un año debería estar rindiendo a capacidad plena o casi plena. Una vez que el empleado llega a su desempeño máximo, el empleador comienza a buscar la capacidad del empleado para enseñar el trabajo a otros y para aprender nuevas tareas y asumir responsabilidades mayores, así como un interés por avanzar en su carrera.

TENER CONOCIMIENTO SOBRE LOS CONTENIDOS DE LAS CARRERAS

Una introducción sobre los contenidos de las carreras, puede ser de ayuda para un estudiante. Esto incluye, el conocimiento de sí mismo, la selección vocacional, la búsqueda de empleo y el mantenimiento del empleo. Este conocimiento puede facilitar el entendimiento del estudiante de cómo tomar buenas decisiones sobre el potencial de empleo, cómo prepararse y buscar trabajo y cómo mantener un trabajo una vez conseguido.

El conocimiento de sí mismo está indicado por el conocimiento de sus propios valores, intereses, habilidades, fallas y cómo uno aparece frente a los otros y se relaciona con otros. Las personas con conocimiento de sí mismas tienen la capacidad de establecer metas, incluyendo las metas de todos los días, los objetivos para sus personalidades y los logros que quieren alcanzar. También tienen la habilidad de planear, organizar y disciplinarse para conseguir estas metas y objetivos.

La selección vocacional está relacionada con el conocimiento de los empleos disponibles en la comunidad que atraen al buscador de empleo. Esta selección se basa en sus principios, capacidades, intereses y en sus necesidades materiales y personales. El estudiante necesita saber cómo las calificaciones de alguien que busca empleo, deben concordar con la descripción del empleo y saber cómo un cierto tipo de trabajo se relaciona con sus metas a corto y largo plazo. Finalmente, el estudiante necesita tener la capacidad de ubicar los lugares que contratan gente para hacer el trabajo de su preferencia y encontrar empleos alternativos relacionados o que quizá lleven a los objetivos que ha establecido para su carrera.

La capacidad de buscar empleo está indicada por la habilidad para elaborar solicitudes bien escritas, currículum vitae, resúmenes de calificaciones, pedir citas (incluyendo el arreglo de transporte) y llegar a tiempo y hacer buenas entrevistas.

La habilidad para mantener un empleo incluye saber cuáles son las expectativas del empleador y de los colegas de trabajo y cómo estas expectativas cambian con el tiempo, saber disciplinarse a uno mismo y distinguir entre los hábitos de trabajo y las capacidades laborales. El estudiante debe poder evaluar las cuestiones personales que pueden constituir un problema en el mantenimiento del empleo. Además, necesita entender los beneficios laborales y las deducciones al salario.

Finalmente, saber dónde se anuncian los empleos, buscar pistas sobre trabajos o pedir ayuda para encontrar esas pistas, es la habilidad para buscar trabajo. La persona debe ser capaz de identificar la apertura de oportunidades, demostrar su habilidad para buscar empleo y organizar el tiempo de búsqueda. Además, es necesario hacer un seguimiento de las entrevistas y guardar un registro de todos los contactos laborales.

ENTENDER LOS NIVELES DE CAPACIDADES Y SU INFLUENCIA SOBRE EL EMPLEO

Es importante que los estudiantes busquen trabajo solicitando a las fuentes externas solamente la ayuda que verdaderamente necesitan. Para llegar a esto, tanto el estudiante como sus maestros deben entender que el nivel de capacitación de una persona lleva consigo la cantidad de asistencia externa que será necesaria en la búsqueda de empleo. Existen tres niveles de intervención: alumnos a nivel informativo, a nivel de instrucción y a nivel apoyo.

Los estudiantes a nivel informativo son buenos lectores y observadores a quienes se les puede dar instrucciones complicadas sabiendo que las llevarán a cabo. Estas personas se desenvuelven bien en la enseñanza tradicional de contenidos. El maestro puede dar una charla o liderar la discusión sobre un tema y este tipo de estudiante puede poner en práctica lo que ha visto y oído. Aprende probando los conceptos nuevos en el medio ambiente y modificándolos para satisfacer sus necesidades.

Los alumnos a nivel de instrucción tienen un rendimiento promedio; pueden leer y aprender a través de la observación pero necesitan demostraciones. Pueden seguir instrucciones, pero prefieren que se les muestre y se les diga cómo hacer algo. Responden mejor a la enseñanza de procesos, es decir, haciendo las cosas con el instructor quien les muestra cómo desempeñarse en vez de esperar que apliquen lo que han aprendido o leído fuera de clase. Sin embargo, una vez que han adquirido la capacidad de hacer algo, continúan refinando y concretando lo que han aprendido en la comunidad. Con entrenamiento y práctica, se espera que la mayoría de estos estudiantes viva independientemente y trabaje con pericia.

Los estudiantes en el nivel de apoyo se desempeñan por debajo de la media en la mayoría de las áreas académicas y en las tareas de la vida cotidiana; necesitan instrucción intensiva, generalmente personalizada. En estos casos se debe utilizar una combinación de métodos de enseñanza para hacer entender los conceptos a estos alumnos. Las instrucciones pueden ser orales, con señales, por escrito, con fotos o imágenes, combinadas o transmitidas a través de otros métodos innovadores. La instrucción activa y la demostración pueden ser efectivas y el aprendizaje de procesos es imperativo. Muchos a este nivel, tendrán la posibilidad de vivir y trabajar en la comunidad, con apoyo de asistentes, especialistas en comunicación, entrenadores laborales, con supervisión de los arreglos cotidianos y con transporte especial.

La influencia preponderante de las capacidades sobre el empleo es que los estudiantes que funcionan en los niveles informativo y de instrucción pueden prever que finalmente conseguirán, encontrar y mantener sus trabajos en el futuro. Los que funcionan con apoyo necesitarán ayuda externa para trabajar.

PARTICIPAR EN EXPERIENCIAS LABORALES

Para terminar, la influencia más importante sobre el éxito durante el período de transición, es la oportunidad de ganar experiencia laboral. Esto incluye las experiencias en los programas de verano, de fin de semana, los internados, las experiencias laborales prácticas y los empleos en la comunidad y el hogar. Por tal razón, es importante que las familias y los proveedores de servicios brinden la mayor cantidad posible de oportunidades laborales para los discapacitados visuales.

Los maestros, consejeros y los padres deben preguntarse constantemente si ellos mismos emplearían a los jóvenes con quienes trabajan. Si la respuesta es negativa, deberían pensar cómo ayudar a remediar o corregir el comportamiento o las capacidades que evalúan como deficientes. Si consideran que los niños con los cuales trabajan están bien preparados para la vida laboral, deberán determinar qué tipos de trabajos podrían hacer y colocarlos en puestos de responsabilidad. No es suficiente tener fe en el proceso; los proveedores de servicios y los padres deben también tener fe en el producto! La manera de manifestar esta fe en el producto, o sea, en el estudiante competente y preparado para trabajar, es contratar jóvenes ciegos y con discapacidades visuales. El empleador debe tener evidencia concreta de que los jóvenes con discapacidades visuales pueden trabajar y no existe evidencia mejor que la historia laboral.

REFERENCIAS

Attmore, M. (1990). Career Perspectives. New York: American Foundation for the Blind.

Kendrick, D. (1993). Jobs To Be Proud Of. New York: American Foundation for the Blind.

United States Department of Labor (2000). Occupational Outlook Handbook. Washington, DC: author.

Wolffe, K., & Johnson, D. (1997). The Transition Tote. New York: American Foundation for the Blind.