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Otoño 1999 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Por: James Ochoa, M. Ed., LPC, LCDC, Austin, Texas

Nota del editor: Algunas veces asumimos que si el niño está incapacitado de la vista ese puede ser el problema que presenta el mayor reto. Desafortunadamente puede que ese no sea el caso, especialmente si el niño padece de ADHD. Los padres podrían pensar que los problemas que su hijo está teniendo son debidos a la falta de la vista, cuando de hecho puede ser estar relacionados, al menos en parte, al trastorno de ADHD. Me gustaría dar las gracias a James Ochoa por escribir este artículo para VER/Oír. Esperamos que al leerlo los padres puedan entender mejor lo importante que es diagnosticar y tratar este trastorno en el niño incapacitado de la vista. El Sr. Ochoa es un psicoterapeuta que practica en Austin, Texas. El ha desarrollado programas desde 1979 para los niños, adolescentes y adultos que padecen de ADHD. Está casado con Edie, a quien considera su mejor amiga. Tiene dos hijos, de 4 y 8 años, y un precioso perro Shetland que constantemente les ofrece oportunidades de desarrollo personal. James se encuentra llamando al teléfono (512) 918-(ADHD) (2343), o en su sitio en la Red:

Criar a un hijo que padece de ADHD presenta uno de los mayores retos en la vida. Pero si el trabajo se hace bien podría producir algunos de los adultos más creativos en el mundo.

El ADHD (el Trastorno Hiperactividad con Déficit de Atención) es un padecimiento que causa que los niños, adolescentes y adultos que lo padecen tengan dificultad para mantener su atención y concentración, y dificultad para terminar sus tareas. Los afectados pueden ser hiperactivos e impulsivos. Las investigaciones indican que conservativamente entre el 3 y el 5% de la población padece de este problema genético. La seriedad de los síntomas varía con el individuo. Generalmente el padecimiento es diagnosticado cuando los síntomas causan problemas para desempeñarse en la escuela, en actividades sociales, en el empleo o en el hogar. El individuo puede ser diagnosticado con lo siguiente:

  • ADHD/Predominantemente hiperactivo, cuando la hiperactividad e impulsivilidad son los mayores problemas.
  • ADHD/Tipo Inatentividad, cuando mantener la atención y concentración es el mayor problema, o
  • ADHD/Tipo Combinado, cuando el individuo tiene problemas en todas las áreas.

Sólo recientemente el ADHD ha sido reconocido como un padecimiento que continua en los años adultos. Las investigaciones indican que el 50% de los niños y adolescentes continuarán en sus años adultos padeciendo de esta incapacidad clínicamente importante que ahora se diagnostica como ADHD de adulto. El proceso de la crianza en este caso se complica con el hecho que muchos de los padres padecen del mismo problema ahora están criando hijos que padecen de lo mismo. Es indispensable que estos padres aprendan habilidades para criar hijos ADHD o se encontrarán en la posición en la que no podrán intervenir con eficacia debido a sus propios problemas.

INTERACTUANDO CON EL NIÑO QUE PADECE DE ADHD

Primero, los padres deben desarrollar una nueva actitud sobre el ADHD. Después, ellos deben ayudar al niño con ADHD a desarrollar una actitud mental buena de sí mismo también. Así que: ¿Cómo se le informa al niño que padece de ADHD? Si se le dice que él padece de un "déficit" o un "trastorno" puede dejarlo con la impresión que él no funciona bien. Probablemente, debido a los comentarios y cosas que oye de sus compañeritos, maestros, los medios de comunicación y otros adultos ignorantes de este asunto, él ya se ha dado cuenta que es diferente. Lo último que los padres deben hacer es hacer sentir al niño que no funciona bien.

Los niños dependen de sus padres para que les den información cierta y sobre cómo funciona el mundo. Ellos tienen mucha percepción y son muy sensibles al hecho que hay un problema. Si los padres deciden no hacer nada con el niño que padece de ADHD, están cometiendo una equivocación. Pueden cometer el error de creer que si solo pretenden que nada está mal con su hijo él nunca se va a enterar que tiene un problema. Sin embargo, el niño recibe otro mensaje de los otros individuos que lo rodean. Esto crea confusión y lo pone en riesgo de sentirse mas disfuncional. Con sus buenas intenciones, los padres que no dicen nada, acrecentan el problema que están tratando de evitar.

¿Cuánta información debe dársele al niño que padece de ADHD? Los niños de seis años perciben información de manera muy diferente a como la perciben los niños de diez años. Existen muchos libros para enseñar a los niños sobre lo que es el ADHD. Al usar estos libros de cuentos los padres pueden hablar de los problemas de atención en un lenguaje que el niño pueda entender.

Es muy importante aprovechar las buenas oportunidades para hablar del ADHD con el niño. Los padres deben aprovechar las ocasiones cuando el niño está tranquilo (jugando, en el automóvil, o participando en una actividad interesante) para discutir los problemas de atención. Puede ser útil usar ejemplos concretos de las situaciones por las que el niño ha pasado para ayudarlo a comprender las diferencias.

La relación entre los padres y el niño juega un papel importante en el proceso de desarrollo del niño que padece de ADHD. Con frecuencia determina si el niño va o no va a entender y a confiar en lo que sus papás le dicen. Los padres deben hablar del ADHD. Ellos no deben asumir que el niño no nota que es diferente, o peor, ellos no deben actuar como si el ADHD es algo sin importancia. ¡El ADHD es importante! El ADHD es algo de mucha importancia en el niño. El ADHD causará contratiempos por vida para el niño, sus papás y las relaciones entre ellos.

Los papás tendrán contrariedades en cada nivel de su relación con el hijo ADHD. Estas contrariedades con frecuencia retan a los padres (o crean la oportunidad) para que se examinen a sí mismos. La relación con frecuencia es difícil, los papás tienden a sentirse abrumados en su papel de padres. Se sienten como unos fracasados. Puede ser que traten de resolver los problemas utilizando lo que esté más de moda, que usen todos los tratamientos y grupos de apoyo posibles, y como quiera sigan sintiendo que su hijo es un reto imposible. Es durante estas épocas que las relaciones entre ellos se ponen más tensas.

Es importante que los padres vigilen la relación que tienen con su hijo ADHD. Los padres deben de aprender a reconocer el punto en el que se salen de su papel de padres y se excitan demasiado ¡Precaución! Un adulto demasiado excitado emocionalmente que se enfrenta a un niño demasiado excitado emocionalmente usualmente resulta en una batalla de poderes en la que se pierde todo control. En estas ocasiones el padre dice o hace cosas que jamás hubiera pensado poder hacer. Al ir aprendiendo las maneras de desarrollar un mejor entendimiento sobre la crianza de un hijo ADHD, los padres comienzan a ser más capaces de reconocer los patrones que causan conflicto en sus relaciones. Este es el primer paso para desbaratar el ciclo de conflictos.

Una vez que los padres reconocen que se excitan demasiado emocionalmente, ellos deben descubrir qué es exactamente lo hace que estallen. Los niños con ADHD tienen mucha percepción y son rápidos para reconocer las debilidades de sus papás. Los papás deben hacer uso de toda la paciencia que tienen adentro para permanecer calmados y racionales. Puede ser que los padres necesiten examinar la manera en que ellos mismos fueron criados. Si los papás tienen problemas de su niñez que no han resuelto con sus padres, puede serles particularmente difícil manejar situaciones parecidas con su hijo. Es posible que sufran tensiones emocionales más intensas y reaccionen en exceso cuando su hijo está pasando por una etapa de desarrollo que a ellos mismos les causó tensiones cuando chicos. Puede ser que emocionalmente estén demasiado ciegos para ver la situación simplemente como es.

Cuando los padres se excitan demasiado emocionalmente y estallan es posible que pierdan la perspectiva que les permita ser papás eficaces. Tristemente, si esta batalla de poderes no es descubierta, con frecuencia conduce a una situación de maltrato tanto para los padres como para el niño. Esta es la razón por la que es tan importante que el padre esté consciente de su propia historia emocional cuando niño. Una vez que los padres se dan cuenta lo que hace que estallen ellos pueden desarrollar habilidades que los ayudaran a mantener el control. Por ejemplo, pueden tomar un "descansito" para romper la tensión y calmarse. Un padre calmado puede comenzar de nuevo con una actitud más funcional. También puede ser un ejemplo para su hijo para que aprenda a vigilar su propio comportamiento y aprenda a tomarse un "descansito" para calmarse.

ENTENDIENDO EL ADHD

Los padres pueden beneficiarse al crear un marco de referencia para el ADHD. Muchos profesionales hacen esto desde la perspectiva de desarrollo neurológico. Ellos creen que el desarrollo neurológico de cada niño es diferente. Aún que existen normas claras de desarrollo en donde todos los niños son parecidos, los aspectos de genética, personalidad y medio ambiente varían extensamente. Por eso, cada niño tiene su propio nivel especial de desarrollo neurológico. El nivel de desarrollo puede estar acelerado en algunas áreas y demorado en otras.

El Dr. Mel Levine, de la Universidad de North Carolina, lleva esta perspectiva a otro nivel. El Dr. Levine formó el Instituto Todo Tipo de Mentes en el cual entrena a profesionales para que, desde el punto de vista del desarrollo neurológico, aprendan a entender el comportamiento de los niños. Los adultos aprenden sobre el proceso del desarrollo neurológico al interactuar con niños y ayudarlos. Los adultos y los niños aprenden que todos los niños se desarrollan de manera diferente, a su propio paso. A los adultos se les enseña a intervenir eficazmente, a poner énfasis en las cualidades del niño e incorporar sus deficiencias. De acuerdo al Dr. Levine los trastornos no existen, sólo diferencias en el desarrollo. El enseña a los niños a reconocer sus cualidades y debilidades de desarrollo y los ayuda a entender las diferencias entre ellos y otros niños.

La habilidad de poner atención es un proceso neurológico. Las investigaciones han demostrado que los centros de atención en el cerebro están ubicados en el lóbulo frontal. Se ha descubierto que esta área del cerebro es menos activa en los individuos que padecen de ADHD que en los individuos que no padecen de ADHD. Las investigaciones en esta área han puesto su enfoque principalmente en los procesos neuroquímicos del lóbulo frontal, especialmente en los neurotransmisores como el Serotonin, Norepinephrine y Dopamine. Se ha descubierto que el Serotonin es responsable por la regulación de los estados de ánimo. El Norepinephrine es responsable por la evaluación de las relaciones entre causa y efecto, lo que contribuye a las acciones impulsivas. El Dopamine es el elemento que ayuda al cerebro a enfocar la atención; ayuda a conducir la información de las profundidades del cerebro hacia la superficie y ayuda al cerebro a captar los estímulos externos.

Todos estos neurotransmisores contribuyen al ADHD del individuo, pero el Dopamine aparenta ser el mayor contribuyente. Existen medicamentos para controlar o aminorar los síntomas del ADHD. Es imperativo que comparta esta información con el niño para que el niño pueda comprender.

El Proyecto Escuela Hogar Programa de Mejoramiento de Estrategias (SHIPS), fundado por el Dr. Byron Kocen, utiliza un punto de vista más funcional sobre el ADHD. Las investigaciones han demostrado que cuando existe dificultad para mantener la atención, es porque existe un verdadero problema neurológico. SHIPS lleva esta perspectiva a otro nivel, indicando que los individuos que padecen de ADHD son grandemente creativos y con frecuencia muy apasionados sobre algo en particular en su vida. Con frecuencia son muy inteligentes y su nivel de interés en las áreas creativas sobrepasa el nivel de sus contemporáneos. También tienen una manera diferente de ver la vida y una manera diferente de hacer las cosas. Debido a que los niños con ADHD actúan un poco diferente, sus ideas y comportamientos con frecuencia son malentendidos. Por lo tanto, SHIPS creó una manera diferente para describirlos: "Atención Creativa Diferente"

Cuando al niño ADHD se le pide que termine una tarea que para él es aburrida, rutinaria o monótona, la manera diferente que tiene de poner atención se convierte en un "déficit" o un "trastorno". Esto es especialmente cierto cuando las tareas requieren demasiada atención al detalle y ofrecen poca flexibilidad. El Proyecto SHIPS trabaja para redefinir el "déficit" o "trastorno" y acrecentar los talentos y cualidades creativas del individuo. Enseña a los padres a trabajar con el niño ADHD para desarrollar sistemas y rutinas que ayuden a vigilar los detalles en todas las áreas de su vida. Los resultados son una mejor y más feliz relación entre el padre y el hijo, y en un niño emocionalmente sano.

INTERVENCION DE LOS PADRES

El comportamiento del niño ADHD es un área que requiere considerable energía e involucración de parte de los padres. Los niños con ADHD responden al mundo, y a sus padres, de manera diferente. Con frecuencia son capaces de ver claramente la situación y manipular para conseguir sus deseos, esto es porque son muy inteligentes, creativos y rápidos para percibir las debilidades de los padres. Disciplinar a un niño ADHD requiere que los padres sean creativos y rápidos de pensamiento. Se exhorta a los padres a aprender tánto como puedan sobre el ADHD para que puedan vigilar el comportamiento de su hijo y creativamente intervenir cuando se presenten contratiempos.

TÉCNICAS PARA RESOLVER PROBLEMAS

Todos los niños necesitan sentirse que tienen algún control sobre su vida. Esto es especialmente cierto en los niños con ADHD, esto es porque a menudo sienten que no tienen control interno. El involucrar al niño ADHD en el proceso de la disciplina le ofrece un sentido de control. El involucrarlo en el proceso para resolver el problema lo hace sentir que las consecuencias lo pueden afectar. Con frecuencia lo anima a hacer uso de su creatividad para encontrar la solución al problema.

Cuando se presentan problemas, como sucede frecuentemente con estos niños, los padres deben intervenir para redirigir los comportamientos inadecuados. La mejor estrategia es ayudar al niño a vigilar su comportamiento para prevenir el problema antes que ocurra. Si esto no funciona, los papás deben trabajar creativamente con el niño para resolver el problema. Esto requiere que el padre permanezca calmado cuando la situación se pone tensa. Es importante recordar que estos niños miran al mundo desde un punto de vista diferente y pueden no ver su comportamiento como problema.

IDENTICANDO EL PROBLEMA

Con frecuencia la primera tarea del padre es ayudar al hijo a identificar el problema de comportamiento. Deje que explique lo que sucedió en sus propias palabras. Tenga cuidado de que no vea lo que usted siente ni le dé su opinión; esto puede hacer que se sienta impotente. Pídale que explique el problema en sus propias palabras. Escúchelo atentamente, no lo interrumpa, y alíentelo para que encuentre la manera de explicarlo claramente. Cuando el niño termine de explicar el problema, usted lo puede ayudar a aclarar los malentendidos.

PIENSE EN LAS POSIBLES SOLUCIONES

Después de identificar el problema el siguiente paso siguiente es buscar la solución. El pensar junto con el niño en las posibles soluciones es una manera ideal de comenzar. En este paso es importante encontrar tantas soluciones como sea posible, aún si parecen muy remotas o extrañas. Más tarde en el proceso usted las puede evaluar, pero por ahorita no descarte ninguna. Escríbalas. Trate de no desalentarlo para que siga participando en el proceso, no critique sus ideas ni verbalmente ni con gestos de cuerpo.

EVALUE LAS SOLUCIONES

Después de pensar en las posibles soluciones, pídale al niño que le ayude a evaluarlas. Ayúdelo a ver la situación completa y las consecuencias que cada solución traerá. Tenga cuidado de no tomar a la ligera ninguna de las soluciones que su hijo ofreció y sea tan flexible como sea posible. Lo que se trata de evitar es que se desaliente y en el futuro decida no participar. Trabajen juntos para eliminar las soluciones que no funcionan. Su hijo puede sentirse desilusionado si usted descarta de la lista más ideas de él que de usted. Así que, cuando estén generando las posibles soluciones, quizá pueda poner en la lista algunas soluciones medias tontas de su parte para que las pueda descartar después.

Ya que su hijo va a tener que dar cuentas de cualquier solución en la que se pongan de acuerdo, sería bueno que su opinión sea tomada en cuenta. Aún si el niño escoge una solución que es diferente a la que usted escogió, si la solución funciona sin que haya daños a la propiedad o ponga en peligro a nadie, considérela seriamente. Después de acordar cual solución se va a usar, escríbala. Elogie a su hijo por ayudar a resolver el problema y pídale que se comprometa a cumplir.

SISTEMAS DE MANEJO DE COMPORTAMIENTO

El uso de refuerzo positivo puede ser el elemento más eficaz de cualquier programa para niños ADHD. Los niños ADHD reciben tanta realimentación negativa que la realimentación positiva siempre es necesaria - entre más mejor. Uno de los centros de tratamiento requería que en un grupo de ocho a diez niños ADHD se les diera a los niños un comentario positivo cada quince segundos. Un psicólogo ADHD acostumbraba decir que si no te acuestas en la noche cansada de haberle dado a tu hijo comentarios positivos, es porque no le habías dado suficientes. Es más probable que usted esté cansado de criticar y redirigir los comportamientos. La realimentación positiva debe ser un elemento especial de cada sistema para el niño ADHD.

Los niños con ADHD con frecuencia responden bien al sistema de recompensas, especialmente cuando se les permite estar involucrados en el proceso. Estos sistemas pueden ser muy simples o muy complejos. Generalmente hablando, la severidad de los comportamientos que usted desee eliminar determinará el grado de complejidad necesaria en el sistema de recompensas.

La regla más importante es involucrar al niño. Ponga énfasis y explique los comportamientos que usted desea ver. No ponga énfasis en los comportamientos que usted quiere eliminar. Use un tono de voz positivo cuando identifique los comportamientos que a usted le gustaría ver. Es mejor no manejar más de tres comportamientos al mismo tiempo.

Existen tres factores clave en lo que se refiere a la intervención de los padres que ellos deben tener en mente cuando diseñen el sistema de comportamiento:

  • El primero y más importante es que el sistema sea sencillo. Si su hijo parece frustrarse o se opone, es posible que eso signifique que el sistema de manejo de comportamiento es muy complicado.
  • Dígale al niño exactamente lo que usted espera de él, use palabras o dibujos para darle un ejemplo de los resultados que usted desea ocurran.
  • Si usted está atentando crear un cierto comportamiento, deje que el niño decida cual comportamiento debe ser. Por ejemplo: si usted está tratando de que el niño se acostumbre a tener su recámara limpia, quizá sería útil que lo dejara escoger en dónde colocar sus trofeos, sus juguetes, etc.

Los sistemas de manejo de comportamiento usualmente funcionan bien con los niños ADHD si se les motiva con una recompensa. Investigue cosas tales como: en qué le gustaría gastar su dinero, o con qué amiguito le gustaría pasar tiempo. Esto le dará una idea de las recompensas que usted puede ofrecer.

Cuando un niño cumple con el comportamiento deseado su logro se anota de alguna manera. A los niños pequeños parece gustarles anotar con calcomanías o marcadores. Los niños de más de 7 años responden mejor al sistema de puntos. Cuando han acumulado suficientes marcadores o puntos, se les da una recompensa. El sistema de recompensa es posible que necesite ser usado por seis o siete semanas, hasta que el comportamiento deseado haya sido establecido. Disminuya poco a poco el sistema, hasta que ya no se necesite. Pero, recuerde, que es posible que tenga que volver a instalarlo dos o tres veces al año, dependiendo de las necesidades.

Aún que la crianza de niños ADHD es un proceso complicado, las recompensas son numerosas. La alegría de ver a un niño ADHD desarrollarse a todo su potencial y crecer hasta convertirse en un adulto triunfador es el deseo de cualquier padre.

El vigor con el que muchos individuos que padecen ADHD viven su vida es fenomenal. Ellos cogen la vida por los cuernos y la viven sin dejar que pase un momento que ellos no vivan al máximo. Es muy doloroso ver la manera en que los medios de comunicación, los adultos ignorantes sobre este padecimiento y sus contemporáneos apartan al niño ADHD. Lo exhorto a que se una al esfuerzo de crear entendimiento de estos individuos para que puedan vivir vidas felices, llenas, creativas y útiles.