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Verano
2001 Tabula
de Contenido
English version of this article (Versión
Inglesa)
Por Craig Axelrod, Maestro de Capacitación-TSBVI, Outreach de Sordoceguera
de Texas
Una versión de este artículo apareció en la
edición de abril de 1994 de PS NEWS!!!
Nota del editor: este artículo se basa en la información ofrecida por Roy Condon en un taller en Julio de 1993.
“Oh esas noches de insomnio romperán mi corazón en dos.” Palabras más sabias nunca antes habían sido pronunciadas, particularmente por los padres de los infantes con discapacidad. Aunque cualquiera puede encontrarse con que una noche de sueño reparador nos elude, el reto puede ser peculiarmente único para los niños con discapacidades y para sus familias.
Al buscar causas y soluciones para un problema como este, los padres y el personal de la escuela deberán trabajar juntos como equipo. Un equipo estará mejor dispuesto para desarrollar un plan de intervención que tenga éxito. Los tipos de estimulación proporcionados en la escuela durante el día, tienen influencia sobre la capacidad del(a) alumno(a) para dormir durante la noche, y un estudiante que dormita en clase, enfrenta dificultades para aprender. El problema de un(a) niño(a) para dormir es un problema de todos.
Identificar algunos hechos comunes acerca del sueño podrá ayudar a distinguir las características generales que la mayoría de la gente experimenta a partir de problemas exclusivos para infantes con discapacidades.
Aunque se ha publicado mucho acerca del sueño y de los problemas de sueño en adultos y niños, hay muy poca información acercad de los temas relacionados con el sueño en los niños visualmente impedidos o que son sordoinvidentes. Una revisión de varios estudios, sin embargo, indica que los niños con discapacidades están más propensos a tener problemas de sueño que aquellos que no presentan discapacidades.
Nuestro medio ambiente proporciona varias señales que nos ayudan a despertarnos, a permanecer despiertos durante el día y a dormir durante la noche. Las dificultades para comunicarse que con frecuencia experimenta un(a) niño(a) con discapacidades, hace que la comprensión, así como la búsqueda de respuestas apropiadas, sean todo un reto. Otros factores pueden afectar al sueño. Por ejemplo, el medicamento que está ingiriendo un infante puede causar somnolencia durante el día. Un infante con alto o poco tono muscular podría ser incapaz de cambiarse por sí solo de postura en la cama, lo que es importante para una noche de buen sueño. Algunos niños con discapacidades profundas tienen dificultad para regular sus niveles de vigilia y cambian entre sueño, somnolencia, alerta y excitación, de manera independiente de los estímulos externos. Los individuos totalmente invidentes experimentan una alta incidencia en la fase de desórdenes de sueño (durante la cual los días y las noches se revierten gradualmente), en parte debido a que no reciben estímulos luminosos que influyan en sus ritmos circadianos.
Algunas preocupaciones sobre el sueño identificadas con frecuencia por los padres de niños con sordoceguera incluyen despertarse en la noche, horarios revertidos (dormir durante el día) se utilice o no medicamentos, sueño irregular y fragmentado, dificultad para quedarse dormido, corta duración del sueño, sonambulismo, gritos o lloriqueos nocturnos y la necesidad de dormir con los padres.
Es posible que los niños nunca superen sus problemas de sueño, pero muchas situaciones pueden mejorarse con la intervención adecuada. Es importante concebir al problema de sueño como síntoma de uno o más problemas diferentes, para identificarlos y resolverlos. Con frecuencia, no hay respuestas fáciles, pero el contacto regular entre los padres y los profesionales que tratan de resolver una alteración persistente del sueño, ayuda a que todo el mundo en el equipo se mantenga con energía y optimismo. Un consultor externo puede contribuir con objetividad y perspectiva al plan de juego global de un equipo. En algunos casos, esto podrá ser todo lo que se necesite para resolver el problema de sueño(a) de un niño(a). Cuando se busca ayuda médica, es difícil encontrar a una persona que posea tanto el conocimiento sobre alteraciones del sueño, como la experiencia con niños que tienen discapacidades múltiples. Un profesional conocedor, con el interés y la disposición para trabajar como parte de un equipo, puede ser una fuente valiosa de ayuda. La Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine) tiene información sobre las clínicas de desórdenes del sueño en Texas, y puede ser contactada en:
American Academy of Sleep Medicine (Academia Americana
de Medicina del Sueño)
6301 Bandel Rd., Suite 101
Rochester, MN 55901
Teléfono: (507) 287-6006
Página Web: www.AASMnet.org
Los desórdenes de sueño son comportamientos provocados y sostenidos por razones específicas. Después de que se han identificado las posibles causas de un determinado comportamiento, se pueden diseñar estrategias de intervención.
Como se ha mencionado con anterioridad, los patrones de sueño están influidos por condiciones y eventos externos. Establecer y mantener una buena “higiene de sueño” es el primer paso para resolver el problema de sueño de un infante. Los factores que mejorarán el sueño incluyen buena salud, ejercicio, un horario cotidiano de provecho y consistente, una dieta balanceada y cantidades apropiadas de comida; un medio ambiente a la hora de dormir que invite a dormir, así como una secuencia placentera y relajante de actividades en el momento anterior a la hora de dormir.
Además de establecer condiciones que favorezcan el sueño, es útil recolectar información de forma sistemática acerca de los comportamientos de sueño de un(a) infante. Hacerlo ayudará a indicar las tendencias y patrones que quizás no se hayan visto si uno se confía únicamente a la memoria. El claro entendimiento de las causas de un problema de sueño hará que sea más probable el éxito de una intervención determinada. Debido a que la mejora y el cambio pueden resultar lentos, la documentación también mostrará el progreso. Además, esta información resaltará la severidad del problema de sueño de un(a) niño(a). Un(a) infante que rutinariamente se despierta en la noche y que se duerme durante momentos significativos durante la mayoría de los días escolares, no está aprendiendo mucho. Una estrategia de intervención coordinada entre la escuela y la casa mejorará la calidad de la educación del(a) estudiante. Un “Diario Cotidiano de Sueño”, llenado durante cierto período de tiempo, puede ayudar a proporcionar una imagen de los cambios actuales en los comportamientos de sueño.
Nombre:___________________ Fecha:___________________
Hora de dormir planeada:__________ Hora de dormir real:__________
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Cooperación | Resistencia | Mucha resistencia |
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| Cooperación
para irse a dormir
: |
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| Cooperación para permanecer en la cama: |
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| Caminatas
nocturnas
: |
Comienzo | Final | Tiempo total |
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#1 |
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#2 |
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#3 |
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#4 |
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#5 |
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#6 |
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Tiempo total de todas las caminatas nocturnas |
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Fin del tiempo sueño-despertar: _____________
Cantidad total de sueño nocturno (menos caminatas nocturnas):: ________________
Estado de ánimo del(a) niño(a) al despertar final: __________________________________________
| Siestas | Comienzo |
Final |
Tiempo total |
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#1 |
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#2 |
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#3 |
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#4 |
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#5 |
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#6 |
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Tiempo total de sueño (siestas y sueño nocturno): |
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Comentarios y observaciones:_______________________________________________
Los niños duermen por lo general menos conforme crecen, pero los requerimientos de sueño de cada niño son únicos. Saber la cantidad total de tiempo que su hijo(a) duerme en un día, tendrá implicaciones para la intervención. Por ejemplo, debido a que las siestas tomadas durante el día cuentan en el número total de horas de sueño, eliminar las siestas diurnas podrá ayudar a que algunos niños duerman mejor durante la noche. O cambiar las siestas de 4:00 p.m. a 2:00 p.m. podría mejorar el comienzo del sueño a la hora de dormir.
La hora a la que se despierta un niño(a) es una variable que puede controlarse externamente y seguirse de manera consistente. Una hora para despertarse rutinaria entre semana que cambia durante los fines de semana podría hacer que el ajuste a las mañanas del lunes sean más difíciles.
El humor de un(a) infante después de levantarse en la mañana será una medida del calidad de sueño de la noche anterior.
Ahora que se ha recopilado la información, el “Registro ABC de Problemas de Sueño” puede ayudar a identificar las posibles razones del o de los problemas de comportamiento. En algunos casos, un evento que haya ocurrido antes del problema de sueño podría haber ocasionado el comportamiento. Cambiar uno o más eventos precedentes podría hacer menos probable que el comportamiento ocurra. Un niño que pelea con sus hermanos antes de irse a la cama (antecedente), y luego se queda despierto durante varias horas (comportamiento), podría dormirse con mayor facilidad si las actividades antes de dormir son menos energéticas. En otras situaciones, reforzar las consecuencias pueden motivar a que un(a) infante repita el comportamiento. A un(a) niño(a) que se le ha dado un refrigerio (consecuencia) después de salir de la cama (comportamiento) podrá aprender a salirse de la cama con mayor frecuencia. Los comportamientos no aparecen tan frecuentemente cuando sus consecuencias sean menos gratificantes, especialmente si se enseñan comportamientos alternativos más apropiados y efectivos.
Nombre:_____________________________ Fecha:___________________
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Antecedentes |
Comportamiento |
Consecuencias |
Razón |
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Describa lo que sucedió antes de que ocurriera comportamiento (qué, quién, dónde y cuándo). |
Describa el comportamiento (cómo comenzó, su intensidad, cuánto duró y cuántas veces ocurrió) |
Describa qué sucedió después de que elcomportamiento ocurriera (cualquier cambio en el medio ambiente o las reacciones de la gente) |
¿Por qué
mi hijo(a) se comportó de esta manera? |
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Los problemas de sueño se han tratado tradicionalmente de manera diferente por las comunidades médica y de comportamiento. De manera reciente, no obstante, estos acercamientos se han vuelto más consolidados.
La información recopilada en el “Diario Cotidiano de Sueño” y en el “Registro ABC de Problemas de Sueño”, ayudará al equipo a identificar los patrones de los problemas, así como las intervenciones posibles. Cualquier programa que se implemente deberá ser individualizado para las necesidades y circunstancias de cada infante. Se describen varios planes de intervención líneas abajo. Cada uno tiene una meta y un procedimiento diferentes para tratar un problema de sueño particular. Un acercamiento de ensayo y error podría resultar útil. Cuando se le enseñe al(a) niño(a) nuevos comportamientos, la actitud positiva de los padres, de los maestros y de otros miembros de el equipo será crucial para su éxito. Un plan de intervención deberá implementarse a un ritmo que sea confortable para todos los participantes.
Problema: resistencia a la hora de dormir
Meta: enseñar a un(a) niño(a) cooperación a la hora de dormir
Procedimiento:
Cosas a considerar: las rutinas previas a la hora de dormir preparan al(a) niño(a) psicológicamente y en su comportamiento, para ir a la cama. Las actividades tranquilizadoras pueden identificarse y aprenderse en la escuela, para practicarse después en casa durante la secuencia a la hora de dormir y durante otros momentos.
Problema: resistencia a la hora de dormir y despertarse en la noche
Meta: reducir gradualmente las consecuencias de mantener un problema de comportamiento y ayudar al(a) niño(a) a aceptar el cambio tranquilamente por medio del “aprendizaje progresivo.”
Procedimiento:
Cosas a considerar: un(a) niño(a) tranquilo(a) regresará a dormir más fácilmente que uno(a) que se moleste.
Problema: resistencia a la hora de dormir y despertarse en la noche
Meta: eliminar por completo las consecuencias de mantener un problema de comportamiento a través de una “indiferencia planeada”
Procedimiento:
Cosas a considerar: la extinción podrá funcionar con algunos niños, especialmente con aquellos que son más jóvenes, no sonámbulos y/o no “peleadores.” Otros niños podrán continuar peleando, para después permanecer psicológicamente agitados y será difícil tranquilizarlos.
Problema: se despierta en las noches
Meta: acostumbrar a un(a) niño(a) que se despierta espontáneamente, a que lo haga bajo nuevas condiciones
Procedimiento:
Cosas a considerar: un(a) niño(a) que asocia el acto de despertarse con las consecuencias de refuerzo (vienen los padres, juego, refrigerio, etc.) se condiciona a ser despertado por los padres. Después del acostumbramiento inicial, los intervalos entre los cuales se despertará se incrementarán de manera gradual.
Problema: resistencia a la hora de dormir y se despierta en las noches
Meta: cambiar la hora de dormir natural de un(a) niño(a) a una más aceptable y reducir el número de veces que se despierta en la noche
Procedimiento:
Cosas a considerar: las circunstancias externas y los hábitos pueden ayudar a construir asociaciones acerca de irse a dormir. Es importante continuar incrementando el porcentaje de experiencias de la hora de dormir que tienen éxito.
En cualquier estrategia de intervención que se intente, es importante negociar un nivel de cooperación aceptable tanto para el(a) niño(a) como para el adulto, para incrementar después lentamente las expectativas. El apoyo mutuo entre adultos también es esencial para conservar la perspectiva, la confianza y la tranquilidad.
Si todos los intentos para encontrar una solución por medio de una intervención en el comportamiento han sido infructuosos, la utilización de medicamentos podría ser el último recurso. La medicación solamente tiene un beneficio limitado. Podría ser una solución de corto plazo que proporcione un alivio temporal o intermitente para el insomnio, o puede usarse en combinación con un acercamiento más restrictivo al comportamiento que cambie un patrón persistente. Cuando se administra durante un período largo de tiempo, la medicación puede en ocasiones incluso resultar contraproducente para dormir. Puede causar insomnio “de rebote”, impedir o limitar la calidad del sueño de una persona, y/o producir efectos secundarios adversos. Antes de experimentar con medicamentos o acercamientos nutricionales tales como vitaminas y remedios herbales, consulte a un neurólogo, psiquiatra o médico familiarizado con desórdenes del sueño.
Aunque aprender a conseguir que un(a) niño(a) duerma bien puede ser tardado, así como lento el procedimiento de labor intensiva para usted y para su hijo(a), los resultados bien valdrán la pena del esfuerzo. ¡Buena suerte, buenas noches y felices sueños!
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Last Revision: August 23, 2004